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Servicios jurídicos en la red II
Consideración sobre la función de los weblogs
Debate alrededor de las nuevas tecnologías
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Maestrandos tucumanos
Viento Norte Revista Digital, en su número cero, constituyó una victoria grupal tras vencer los antiguos paradigmas de lectoescritura, enriquecidos hoy por el arte de la escritura digital. La batalla implicó resignificar a quién, cómo, con qué utilidad y, sobre todo, cómo ofrecer al posible lector -al que tal vez jamás conoceremos- un espacio donde reconocernos como co-constructores de un saber desde la indicación de nuevas fuentes de información sobre los temas desarrollados en esta entrega y desde aproximaciones estéticas más amigables.
Pasar del paradigma de la conferencia al de la conversación implicó repensar nuestras prácticas de escritura y el modo en que está estructurado nuestro conocimiento. Fue necesario adecuar la jerarquía de nuestros sentidos a las magníficas posibilidades de este soporte mientras nos medíamos frente a él con una mirada tecnorealista sobre sus posibilidades actuales en etapa de remediación.
Nuestra mayor valoración se situó en la comprensión de una nueva forma de concepción de la objetividad: la objetividad construida. Construida desde, por un lado, la posibilidad de acceso a nuestras propias fuentes ofrecidas en cada nota cuyo efecto es una desintermediación y, por otro, desde las distintas miradas de los observadores generando un espacio ergódico fascinante porque lleva implícito la idea de infinitud del conocimiento, de la construcción intelectual de cada uno donde es posible desarrollar con más intensidad la capacidad crítica, el interés personal y el impacto social. Esta interactividad fue ponderada y constituye, más allá de esta entrega, un valor elegido por todos.
Otra valoración importante es el proceso dinámico de una conversación que va de muchos a muchos como resultado de la tecnología aplicada, hecho que presenta espacios para garantizar y democratizar la información y el derecho a la información, ya sea por su naturaleza hipervinculante como por su instantaneidad y su abundancia informativa que aporta un alto contenido de hipertextualidad, capital exclusivo de este medio. Es necesario reconocer que estamos ante el primer soporte que permite, de alguna manera, replicar la multidimensionalidad y la hipertextualidad del pensamiento humano, superando a la estructura arbórica del lenguaje y a linealidad de la escritura. Una nueva y superadora forma de comunicación humana cuyas consecuencias se nos escapan.
No fue menor la reflexión sobre el hecho de que para leer hay que saber leer y para escribir hay que saber escribir sobre este soporte, ejercicio que entendemos fue el objetivo de este desarrollo. Comprendimos y pusimos en práctica que la digitalización exige nuevas formas narrativas, otros sistemas de referencia, distintas posiciones en el eje autor-lector que afectan la organización de la lectura y la producción de sentido generando un reticulado que liga a todo con todo. Esta nueva forma de generar sentido nos pone de cara a la concepción del conocimiento como productividad social que desencadena un modelo de construcción social de sentido o de textos alternativos. Ya no es tan importante imprimir los mecanismos internos de la mente sobre la máquina como experimentar entornos sociales para la interacción y la colaboración y, luego, incorporar estos procesos sociales a la máquina. Hemos desarrollado textos concebidos como espacios navegables que generan una red polimorfa que evita que el sujeto de la enunciación se convierta en juez o decodificador de lo enunciado permitiendo así una pluralidad de sentidos.
La instauración de Viento Norte en el ciberespacio renueva la idea de comunidad virtual donde encontramos un conjuntos de creencias y prácticas compartidas que permiten tratar temas de interés general y universal desde una mirada local, desde nosotros, ofreciendo al visitante la posibilidad de hacer foco en una forma de interpretar los distintos sucesos generando una realidad virtual que reinventa la relación individual y/o grupal con el mundo físico.
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Claudia Massa
A LA ESPERA DE UNA REGULACIÓN
La tecnología avanza y con ella la creación de nuevas profesiones, que no encuentran un marco legal óptimo, y obligan inexorablemente a una apertura legislativa que las contemplen.Es así como surge el Periodista Digital, una consecuencia más de la minimización del mundo en la red, con un perfil acabado, en su mayoría, profesionales jóvenes entre 20 a 35 años, licenciados en periodismo, sin un contrato estable con empresa alguna, y en muchos casos sin contrato.
El tele trabajador goza de una situación de precariedad laboral, mal remunerado y debe hacerse cargo de los gastos que le insume su trabajo cuando éste es realizado en su domicilio particular, que comprende electricidad, equipamientos, entre otros.
Esta precariedad se extiende a distintos ámbitos: el periodista digital tipo, desempeña pluriempleos, trabajando para más de una empresa al mismo tiempo, y por poco tiempo; recorriendo fugazmente muchas empresas de estos servicios –entre 5 u 8- en un período de tres años aproximadamente. Además de ello, el periodista digital, se convierte en un trabajador “orquesta”, que debe saber y hacer un poco de todo, tareas técnicas, maquetación, retoque de fotografía, y otras actividades ajenas a la profesión del periodista. La situación descripta hace necesario el amparo de un Estatuto que se aplique específicamente a esta actividad o especialidad por sus particularidades y los abusos registrados en la actualidad, por la parte empleadora. Ello derivó a que el 5 de Abril pasado, se desarrollara en Catalunya, España, la Jornada “Periodistas digitales, precariedad en la red”, que tuvo por objeto tratar estos temas, y dar un paso más en pos de una regulación que defina y defienda los derechos de estos trabajadores.
En Argentina la actividad del periodista digital tampoco se haya reglamentada, existiendo un total vacío legislativo, ya que sólo se cuenta con el Estatuto del Periodista (Ley 12908), que data del año 1947. Consecuencia lógica de ello, la exclusión legislativa del periodista digital.
...Y EL CIBERESPACIO ACORTO DISTANCIAS
Hace poco tiempo saltaron de la galera de un mago, y luego fueron abonadas con toques de magia de muchos magos; las nuevas herramientas informáticas penetran en lo cotidiano de nuestras tareas, y silentes se acomodan en espacios vacíos, crean nuevas costumbres y a pasos agigantados se van tornando, cada vez más, imprescindibles.
La red –desde el quehacer diario- acerca la tecnología a todos los ámbitos y profesiones por más diversas que fueren. Desde una información segura en cuanto situarnos en textos y modificaciones de una ley –nueva o antigua-, hasta permitírseles, en el particular caso de los abogados, continuar desde el interior del país, la trama de sus juicio que se desarrolla en la Cámara Nacional de la Seguridad Social, acortando todo tipo de distancia imaginable. Sin embargo, todavía no se encuentra totalmente sistematizada la actividad tribunalicia como para crear un acceso libre, gratuito, público y confiable, a los expedientes judiciales.
Esto no ocurre en otros fueros, tampoco en Tucumán, que cuenta con un portal oficial, bastante ágil que nos acerca novedades o “primicias” en cuanto a las últimas tendencias en lo que respecta a sentencias en materia laboral, civil y comercial, familia y sucesiones, y documentos y locaciones, de los Tribunales Provinciales.
El letrado cuenta además con otros sitios que le acercan avances útiles para el desarrollo de su profesión, encontrando desde jurisprudencia, noticias y hasta humor sobre abogados, tanto en el ámbito nacional como internacional.
La implementación de sistemas informáticos como el utilizado por el Poder Judicial de la Nación u otros que brindan información desde sitios oficiales, no sólo resultarían útiles para letrados, sino también para el desarrollo de una información confiable, en cuanto fuente veraz, para quienes tienen por misión propagar las noticias, ya que ello impediría al periodista, -trátese del tradicional o del digital- apartarse de la realidad, facilitando el cotejo al lector, con datos fehacientes a los cuales también tiene éste tiene acceso. Herramientas como éstas resultarían cada vez más que útiles para una audiencia informada, que impediría la información basada en datos erróneos, tornando más transparente la óptica desde la cual el periodista traduce los hechos.
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María Eugenia Waldmeyer
PERIODISMO DIGITALY EL RETO DE LA HISTORIA
Entre las ventajas comparativas de esta innovadora manera de publicar Alejandro Piscitelli hace referencia a las metas planteadas por Pyra, el creador de Blogger, que fuera adquirido por Google, que construyó inicialmente un weblog. Al momento de instalarlo habla de: a) permitir compartir información sin ser disruptivo (como es el mail y mucho más el chat); b) debía ser indexadle; debía ser fácil de leer y de recordar. Estas características si bien son más alentadoras para el uso eficiente de las técnicas de la información, abren un panorama, como mínimo, de reflexión frente a las otras funciones que cumple la noticia y sus productos en la vida de los pueblos.
Si bien es muy probable que los temas de interés general o de un segmento definido tengan un alto impacto tanto al momento de consumir las primeras entregas como así también los posteriores desenvolvimientos de la información (indexadle), la cuestión de desplegar tópicos que lleven insito la virtualidad de una fácil recordación acarrea también algunos peligros respecto de idéntica capacidad para olvidarlos. Inmediatamente surge otra cuestión. Lo que es fácil de recordar es idénticamente fácil de olvidar. Si esto fuera cierto: para que serviría darle un peso tal que no se evapore fácilmente.
Se impone quizá, recordar la función de la prensa escrita para establecer un parangón que nos suministre mayor claridad respecto de los fines que persigue esta prensa, la digital, que tiene infinitos bordes de tiempo, de espacio y de accesibilidad. Pero no olvidemos nuestro objetivo: lo hagamos desde la lupa de dirimir las diferencias (intentemos validar por un momento una comparación) con la historia reciente que cuentan los periódicos.
UNA ÉPOCA PARA RECORDAR
Desde una perspectiva podríamos decir que la prensa escrita elabora “la historia reciente” de los acontecimientos de interés general. Y allí queda, escrita, de los historiadores que, con los métodos adecuados y el encuadre epistemológico de rigor, recogen los testimonios de la época y cuentan lo que sucedió en un tiempo dado, rigurosamente pasado y pisado.
Si el objetivo es construir un modo de contar lo que pasa que conlleve la virtud de “una lectura fácil e idéntica recordación”, sumado al hecho de que lo que se publica en la web, tiene un carácter tan amplio que es casi imposible catalogar el material disponible sobre un mismo tema porque es “indexadle” y, por lo tanto se diluye con facilidad, quienes trabajen con el testimonio de los tiempos que se viven desde la perspectiva de la técnica del historiador, la palabra escrita en los weblogs correrán un grave peligro de no constituir una voz válida para la memoria de los pueblos. Y vaya! Que es ésta una época para recordar!.
Intentemos recrear un escenario “virtual” para acomodar estas ideas. Pongamos como ejemplo de laboratorio la intervención de Estados Unidos en Irak en el año 2003. Para entonces ( el pasado año 2003), la técnica del weblog había comenzado a poblar fuertemente el universo de la información y fueron innumerables las publicaciones que, desde las más diversas perspectivas ideológicas y gráficas, se abocaron a la trascripción de los hechos. La prensa escrita desplegó toda la parafernalia electrónica para reflejar el “día a día” en sus versiones de papel y digital. Sin analizar explícitamente el fenómeno, incluso, se apoyó más que nunca en la televisión para “subir” las mejores imágenes a su alcance y se apegó a los recursos multimediales para competir con sus ofertas diarias.
Sin embargo había otro “ejercito de la información” que se movía con mucha más soltura, y mejor calidad, para construir productos periodísticos de la confrontación bélica. Era el caso, por ejemplo de los fotógrafos independientes que, con la cámara en una posición distinta a la del ángulo del impuesto por los diarios de papel, y de los camarógrafos de la TV, reflejaron (a veces desde una trinchera, o compartiendo con un irakí en alguna de las ciudades arrasadas por los bombardeos o tirados en el terreno mismo por el que pasaban los tanques de la coalición), “contaron”, digo, una historia desde una perspectiva nueva cargada de ese realismo unívoco que marcan las imágenes.
Tampoco cesaban los análisis y proyecciones que, desde sus respectivos e infinitos ordenadores personales elaboraban los hombres de prensa soslayando el peso de las estructuras de los medios de comunicación.
Sigamos con nuestro caso de laboratorio: supongamos que han transcurrido cincuenta años, estamos en el 2053, y en otros “laboratorios” del conocimiento, con otra técnica, método y finalidad, los historiadores miran el pasado y se disponen a contar la historia de la guerra de Irak. Nos preguntemos simplemente: cuáles serán las fuentes de información en la que abrevarán estos científicos?. Los documentos de la época, desde luego serán los elementos primordiales para el análisis de los hechos, las actas y resoluciones emitidas por la ONU, las sesiones del Congreso de los EE.UU., la documentación oficial surgida en los países aliados y los no aliados, las resoluciones oficiales emitidas durante el gobierno de Sadam Hussein, entre otros. Pero la prensa también, una vez más cumplirá un rol fundamental en la reconstrucción del pasado. Pero, que prensa?, o, mejor dicho y pensado, cuál prensa?.
TODOS LOS CAMINOS...
Si partimos de la premisa que indica que, con el avance de la tecnología, y el crecimiento incesante de medios de expresión no formales de alto rendimiento periodístico como los weblogs, que con el devenir de los tiempos opacarán definitivamente los diarios de papel, habría que preguntarse que sucederá entonces con esa parte de la memoria que nutrió históricamente a la historia. La respuesta puede surgir rápidamente: los archivos de las publicaciones siempre estarán al servicio del usuario de la red para nutrirse de más y mejor conocimiento. Pero...,¿ es que el contenido de la red es una realidad fácilmente tangible?. ¿Puede el usuario conocer en su totalidad “todos los caminos” que lo conducen al tema?.
En un mundo digital que tiene bordes indefinidos, pero que sabemos son inconmensurables, cuál será el camino para lograr la convicción científica que se ha recorrido verdadera y democráticamente la memoria del pasado?. Reflexionar sobre la historia justo ahora en que nos empeñamos en observar lo que está sucediendo casi por generación incontenible suena, por momentos algo vago y hasta difícilmente comprensible, pero la tecnología debe estar alineada hacia el saber del hombre y el hombre es un centro de imputación de atributos, donde la historia, por ejemplo, le marca una línea que lo proyecta hacia el futuro.
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Nora Lía Jabif
EL LARGO RECORRIDO DE LA ESCRITURA A LA GENERACIÓN MATRIX
La reflexión sobre medios y nuevas tecnologías digitales ha ganado la escena en el debate de las ciencias sociales. A la luz de esta discusión, consignas como las que enunció hace cuarenta años en Canadá el visionario Marshall Mc Luhan (“el medio es el mensaje”) retoman sentido, o invitan a ser interpretados en su estricta dimensión, y no ya como clichés de contenido difuso.
Ese, y otros tópicos de igual interés para los iniciados en la reflexión sobre el nuevo hombre técnico son los que se desarrollan en la última edición de 2003 de la publicación Famecos (Mídia, cultura e tecnología), de la Facultad de Comunicación Social de la Pontificia Universidad Católica de Río Grande Do Sul.
En el Editorial del último número –Técnica, cultura e imaginario: Intenciones, tensiones y extensiones del hombre– la publicación anticipa una producción investigativa en la que diversos autores confluyen en una idea central: que las nuevas tecnologías están cambiando estructuralmente los modos de percepción de los individuos.
El sumario incluye reflexiones agudas y perspectivas novedosas acerca de la cultura del weblog (“Sentimientos en red compartidos en la posmodernidad”), de la sociedad del espectáculo (una refutación al clásico homónimo de Guy Debord ), del significado filosófico del humor, de la cultura de los medios o ciberculturas”. También hay un apartado dedicado a la teoría del periodismo, y una entrevista a Noam Chomsky, uno de los intelectuales más significativos –y rebeldes- de los Estados Unidos.
LA ALDEA GLOBAL SE ESTRELLA
En el artículo “De Mc Luhan a Harold Innis, o de la aldea global al imperio mundial”, en el cual nos detendremos en esta columna, el canadiense Gaetan Trembley revisita el pensamiento de Innis y el macluhaniano, y acerca las claves para esa necesaria relectura del autor de Understanding Media y mentor de ya legendarios tópicos como los de “aldea global” y “galaxia Gutenberg”.
En la línea de la Teoría crítica, que nos advierte acerca de la no neutralidad de la tecnología, el texto de Tremblay propone un contrapunto entre el utopismo macluhaniano y el realismo de pensadores que, como Toni Negri y Michel Hardt (Imperio, año 2000), advierten acerca de los matices hegemónicos del “imperio americano”.
En su respetuosa interpelación al determinismo tecnológico de McLuhan, el académico canadiense advierte que el sueño comunitarista de la aldea global se estrella contra la realidad de un mundo cada vez más asimétrico e inequitativo, si se mide desde las cada vez más sofisticadas y excluyentes variables tecnológicas.
En otro tramo de su artículo, y en un bienvenido afán de contextualización sociohistórica de los procesos tecnológicos, Tremblay recuerda que el ideario macluhaniano de los años 1950 es un producto del período de la pos guerra, del advenimiento de la televisión y de la creación de la UNESCO, que significó el reconocimiento del papel de la cultura, la educación y la comunicación como derechos esenciales en la vida de los pueblos.
Escribe Tremblay: “Se hace necesario también, para apreciar la contribución intelectual de Innis y de McLuhan, colocar sus trabajos en perspectiva con los de otros autores de la misma época en otras partes del mundo.
ANIMAL COMUNICATIVO
Mientras los dos autores canadienses colocaban a la técnica en el centro de sus estudios de comunicación, la mayoría de los investigadores americanos desarrollaba sus investigaciones empíricas sobre los efectos del mensaje. Otros aplicaban las tesis evolucionistas y difusionistas de la comunicación para el desarrollo. Adorno y Horkheimer criticaban las industrias culturales, Shannon y Weaver concluían la teoría matemática de la información, y Wiener definía las bases de la cibernética. Los europeos del oeste, particularmente los franceses, influidos por el estructuralismo en lingüística y en antropología, trabajaban sobre el sentido, y hacían de la semiología la ciencia de las comunicaciones. En el Reino Unido, los trabajos de Hoggart, de Williams y de Thompson sobre la cultura popular y la formación de adultos, inspirados originariamente en la filosofía marxista, condujeron a la teoría de los “cultural studies” (estudios culturales).
El pantallazo que desarrolla el investigador canadiense llega en un momento propicio, para recordarnos que el debate de la “generación Matrix” sobre el determinismo tecnológico de este siglo XXI es más antiguo de lo que parece. Al fin y al cabo, desde que la escritura existe, el hombre es esa criatura que ha salido de la esfera de su propio pensamiento y que desde entonces ha ido perfeccionando las técnicas más diversas, para satisfacer ese estatuto de “animal comunicativo” que tan bien lo define.
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IMPACTO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS EN EDUCACIÓN
Existe desde hace unos años un creciente interés por incorporar las herramientas de la comunicación digital al ámbito educativo. Se trata de un desafío importante ya que la tecnología no tiene un fin pedagógico en sí mismo, sino que hay que encontrarle un valor educativo agregado para que resulte enriquecedora a las viejas prácticas. Profesores y alumnos deben convertirse en usuarios inteligentes de estos recursos, de lo contrario ningún esfuerzo tendrá sentido.
No es la tecnología la que debe salir a la búsqueda de una aplicación educativa. Por el contrario, la idea es partir de la educación, la que ante una necesidad busca un soporte tecnológico para que sea "socio en la construcción significativa del aprender". (Jaime Sánchez 2003)
MITOS Y REALIDADES
1. Navegar es aprender. De ninguna manera es esto cierto; sería como afirmar que leer es aprender.
2. La interactividad genera aprender. La tecnología per se no genera nada en educación. Lo que sí es cierto es que las metodologías empleadas en conjunto con las nuevas tecnologías, en contextos específicos, ayudan y favorecen el aprendizaje. Lo significativo son las posibilidades cognitivas que genera en las personas y que dan lugar a la interactividad.
3. Encontrar información es muy fácil. Encontrar la información que se necesita implica poseer habilidades anteriores al uso de las nuevas tecnologías y de alto valor cognitivo, tales como selección, análisis y síntesis de información, recolección y contraste de datos, etc.
4. Una escuela conectada a Internet es moderna. Se puede estar conectado, pero navegando sin rumbo, subutilizando el medio, e incluso, con fines distintos a los curriculares. Una institución educativa es moderna porque sus metodologías, sus contenidos, su proyecto educativo, su misión y visión se insertan flexiblemente en la sociedad del conocimiento donde viven sus alumnos.
5. La hipermedialidad o no linealidad de la comunicación digital mejora los aprendizajes. Navegar de manera no secuencial no implica necesariamente aprender o aprender más. Se trata simplemente de acceder o navegar a través de la información.
6. Cualquier contenido educativo puede ser utilizado en Internet. Ciertos contenidos pueden ser utilizados para sacar mayor provecho educativo del valor agregado de Internet. Por el contrario, otros no necesitan de una tecnología digital.
7. Las nuevas tecnologías transformarán la educación tradicional en una educación a distancia, interactiva e interconectada. Sin embargo, esto es imposible. Una educación a distancia de calidad es más costosa que la educación presencial, requiere de mayor tiempo de preparación y diseño, de una diversidad de profesionales en nuevas tecnologías, de diseño pedagógico, así como de técnicos, ayudantes y tutores. A su vez, no todos los alumnos responden bien en una modalidad a distancia, es necesario que sean autónomos, responsables, y que posean ciertas habilidades y destrezas.
8. Las nuevas tecnologías son buenas herramientas de investigación. La investigación es llevada a cabo por el investigador, no por la tecnología. El investigador debe poseer habilidades de investigación antes de hacer uso de las nuevas tecnologías.9. Los alumnos pueden diseñar sus propios materiales en situaciones de aprendizaje. Internet ofrece una cantidad de posibilidades para construir materiales educativos digitales, pero hay que diseñar las actividades de aprendizaje con el soporte de las tecnologías de información y comunicaciones para poder hacerlo. Se precisa capacitación y acción para que los alumnos puedan construir materiales con Internet para apoyar su aprender.
10. Las nuevas tecnologías permiten crear comunidades de aprendizaje. Los profesores no están acostumbrados a conversar, compartir recursos y expresar sus opiniones de manera virtual, pues esto demanda conductas y habilidades no habituales en el rol cotidiano del profesor.
Realidades
1. Los problemas de tiempo y de apropiación tecnológica hacen que Internet sea subutilizado en las instituciones educativas. El profesor tienen poco tiempo para diseñar y desarrollar actividades con Internet, por ejemplo, además, hay aún cierto temor hacia el uso de las nuevas tecnologías digitales como material de aprendizaje.
2. Se debe integrar de manera más profunda las tecnologías digitales con el currículum. Los recurso educativos digitales deben ser invisibles a fin de asegurar una real integración al aprender.
3. La mayoría de los profesores se encuentran aún en los niveles cognitivos iniciales del uso de las tecnologías digitales en el aula.
4. En ciertos casos, las nuevas tecnologías son vistas como algo más de lo mismo. Leer on-line el diario digital, bajar un libro, visitar páginas de centros comerciales y librerías virtuales no basta. Se debe buscar el máximo de las potencialidades únicas del nuevo medio digital.
5. Internet debe adaptarse a la tarea cognitiva y no al revés.
6. Hay un "netcentrismo" en el pensar y en el hacer. El punto central es Internet y no el aprendizaje.
7. Los resultado pedagógicos más significativos se han logrado con equipos acotados de trabajo colaborativo.
8. Muchos proyectos en Internet son de alto impacto emocional pero de bajo valor educativo. Hay un aumento de flujo en la red y más intercambios entre los participantes, pero sin objetivos claros; contaminan la red, disminuyen la calidad de las comunicaciones y frustran las expectativas de los profesores y alumnos.
9. La información no está organizada como en una biblioteca. Antes de usar las herramientas de comunicación digital el educando debe desarrollar habilidades para manejar información homogénea o diversa, simple o compleja, superflua o significativa.
10. El trabajo en equipo es más productivo cuando los alumnos han desarrollado habilidades y tienen experiencia en la tarea cara a cara.
EL DOCENTE DIGITAL
El perfil profesional del educador está en constante evolución, sobre todo a partir del surgimiento de las nuevas tecnologías, y en consecuencia, de los múltiples lenguajes aparejados a éstas. En Tucumán no se avanzó mucho en este tema, en principio porque el contexto escolar condiciona culturalmente el uso de estas herramientas. No sólo se trata de poseer la tecnología y de capacitar a los profesores sino también de insertarlos en un contexto cultural diverso y culturalmente único. El docente ha de ser un experto en la comunicación de contenidos informativos sobre soportes digitales interactivos, es decir que debe conocer el lenguaje y las herramientas de producción de los nuevos medios. En este sentido, las máquinas no sirven cuando el profesor no está preparado (piensese que en los EE.UU. sólo el 20% del profesorado se siente cómodo a la hora de utilizar la tecnología en el aula).
ENTORNOS PRESENCIALES Y VIRTUALES
En un entorno presencial como el aula de informática hay una clara ventaja dada por el contacto directo entre los estudiantes y el profesor. El funcionamiento del software que se usa puede ser explicado de manera directa a los alumnos; éstos pueden consultar cualquier duda, y pueden recibir explicaciones en la misma computadora en la cual están trabajando.Como desventaja, sobre todos en contextos de bajos recursos económicos, es que el entorno virtual requiere de recursos técnicos avanzados para aprovechar las posibilidades de la presencialidad.Otra ventaja es que el docente va explicando a los estudiantes las tareas básicas del programa a medida que va realizando distintas acciones, a la vez que insiste en las ideas básicas que deben retener los estudiantes, tales como usos y funciones del programa. Los estudiantes van asimilando los conceptos de fondo a fin de poder usarlos luego.El docente puede ir observando cómo evolucionan los proyectos de trabajo propuestos con el simple recorrido por el salón de clases.Es fácil "acompañar" al alumno de manera constante, lo que le permite a este último desarrollar poco a poco el proyecto o programa en forma paralela al aprendizaje de las tareas.
EL ENTORNO VIRTUAL
La presencia del profesor no está limitada al concepto tradicional de "clase", aquí y ahora docentes y alumnos. No es necesario que docentes y alumnos coincidan en tiempo y espacio. El alumno puede estudiar los materiales teóricos y formular al profesor o al foro de estudiantes sus dudas vía correo electrónico. "Eso permite mayor flexibilidad y que cada alumno siga un ritmo de aprendizaje más personalizado, pero también obliga a una planificación docente mucho más explícita, en la que el profesor trace muy claramente el itinerario que deben recorrer los estudiantes para evitar al máximo sentirse "perdidos" (Duart y Sangrà, 2000).
En un entorno virtual, la explicación inicial se puede realizar a través de material didáctico escrito en la web de la asignatura.La gran desventaja es que los alumnos no entiendan alguna consigna. La vía habitual para la resolución de dudas suele ser el correo electrónico dirigido al profesor o al foro de la asignatura. En el segundo caso, la duda es leída por todos los estudiantes, lo que trae aparejado otras ventajas: la resolución de la duda de parte de un compañero antes que el profesor lo haga, con lo que se favorece la autonomía y la confianza de los estudiantes; también es posible que la respuesta a la duda sirva a otros estudiantes.
En este entorno es conveniente que el profesor prepare un calendario de entrega a fin que los estudiantes vayan realizando sus actividades paso a paso, y para poder orientarlos de manera sistemática.
En la enseñanza virtual el estudiante siempre logra mayor autonomía.
En síntesis: con las estrategias adecuadas, los dos entornos son eficaces. Se usará uno u otro según el público, la instancia del programa que se cursa y los recursos materiales con que se cuenta. En cualquier caso, se debe estimular el pensamiento creativo, o mejor, evitar que esa creatividad que tienen los aprehendientes la vayan perdiendo de manera progresiva conforme se “educan” en la escuela.
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Maestrandos tucumanos
CON VIENTO NORTE A FAVOR
Argentina es un país que en los últimos años ha concitado la atención del mundo entero y ha ocupado una parte importante en las grillas periodísticas de los medios de comunicación. Corrupción, endeudamiento, fiebre de riesgo país, ataque de nervios, aviones que -con sigilo- llevaban dinero hacia Suiza, vía Islas Caimán; cinco presidentes en menos de un mes, corralones y corralitos, etc, etc, fueron el bla, bla, bla, que invadieron los canales de comunicación del globo terráqueo para entonces.
De esa tarea de dar a conocer al mundo lo que estaba sucediendo en este país enorme y contradictorio surgieron algunas valoraciones que, en el espejo del concierto mundial, aparecen hoy como la síntesis de ese extraño (extraño hacia fuera) maremoto.
Dentro de ese marco, se encuentra Tucumán, una provincia que participa de las características propias del todo, pero que además, acarrea algunos peculiares aditamentos tales como el hecho de ser una de las más caras del país, de enorme riesgo social ( en 2002 murieron 23 niños por desnutrición), con una empresa de remises que hace dos años sitiaron la capital, para citar algunas características que le dan un acento particular. Es tan peculiar este suelo que a dos cuadras de donde se toman las más altas decisiones gubernamentales diarias, están emplazadas las casas donde se firmó la independencia del país y la que cobijó la infancia del jurista que escribió las bases de la constitución nacional. Casi como un letanía que se pronuncia desde los orígenes, Tucumán es libertad y sometimiento, luz y oscuridad al mismo tiempo.
En ese escenario trabajamos como periodistas y lectores escribientes de la realidad, formando un grupo de maestrandos que, azorados e interesados por los cambios en el mundo y por la resaca cíclica de la realidad circundante, nos lanzamos a aprender. En el camino del conocimiento nos encontramos con el otro mundo. Ese que, sin reproches, parece que se desplaza en el universo en un globo distinto al nuestro o así lo vivimos al comienzo al menos. No es que ignoráramos las nuevas tecnologías de la comunicación ni que no supiéramos operarlas, pero una cosa es clickear, linkear, navegar, trabajar en red, etc, y otra es aprender a aprender por donde hay que circular para saber y hacer saber mejor.Somos conscientes que, en materia de comunicación, estamos frente a un mundo que, más que infinito, tiene bordes indefinidos y nos proponemos construir una parte de ese camino sumándonos, con viento norte a favor, a esta nueva especie de multitudes relámpagos que, sin teléfono celular, concientes de su individualidad, sin decisión global consensuada, sabe que se puede contar la realidad al enjambre de la red, soslayando las pesadas estructuras de los medios de comunicación convencionales.
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Marcos Mirande
Escuchar música
LA INCLUSIÓN DIGITAL COMO FACTOR DE DESARROLLO
No cabe duda de que el acceso a la tecnología es factor de desarrollo tanto como de poder. Así fue desde el descubrimiento del fuego o del de la rueda, como también desde la creación del leguaje y las comunicaciones.
“Doña Marina –La Malinche- sólo hablaba maya y mexicano...”“...durante un tiempo yo era el único que podía traducir al idioma de Castilla”
“...todo esto lo tradujo del mexicano al español La Malinche, y yo, Jerónimo de Aguilar, el primero entre todos los intérpretes, me quedé en una suerte de limbo, esperando mi turno para traducir al castellano, hasta que, aturdido......me di cuenta de que Jerónimo de Aguilar ya no hacía falta, la hembra diabólica lo estaba traduciendo todo...había aprendido a hablar el español...”
Las dos orillas – Carlos Fuentes
LOS ORÍGENES DEL PROBLEMA
No cabe duda de que el acceso a la tecnología es factor de desarrollo tanto como de poder. Así fue desde el descubrimiento del fuego o del de la rueda, como también desde la creación del lenguaje y las comunicaciones.
Digamos que la divulgación generalizada (preferimos esta denominación antes que la ambigua “democratización”) de las nuevas tecnologías promueve el desarrollo y, en cambio, su ocultamiento por parte de unos pocos constituye la base de su poder. La divulgación tecnológica está en relación directa al primero y en relación inversa al segundo. Por eso es tan importante que la voluntad expresada por los gobiernos de lograr el acceso tecnológico a la población toda, se concrete en hechos tangibles, en acciones concretas; de otro modo siempre despertará sospechas, lamentablemente, sólo entre la población no excluida que es la que advierte la diferencia.
La presión cada vez mayor de la globalización (que no es otra cosa que la consecuencia del acceso generalizado a la información), ha traído como consecuencia que algunos gobiernos e instituciones civiles apunten a evitar la exclusión social, sobre todo una de sus formas más ligadas a las nuevas tecnologías: la exclusión digital.
LA UNESCO Y LA INCLUSIÓN DIGITAL
Al respecto, Jorge Werthein, representante de la UNESCO (la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) en Brasil, afirma que las nuevas tecnologías ocupan hoy un lugar esencial en nuestras vidas, constituyendo la estructura de nuestro sistema de comunicación, sea esta local, nacional, internacional o global. A tal punto que –no duda en sostenerlo- “tenemos” que convivir con las nuevas tecnologías. Sin embargo, esta es una necesidad a veces advertida sólo por la porción de la población que accede en forma habitual a esa tecnología. En la República Argentina, los excluidos, muchos de los cuales se preguntan por las razones que les impiden encontrar trabajo, la mayoría de las veces no son concientes de las limitaciones emergentes de su exclusión. De lo que no cabe duda es de que el campesino, en especial el del Noroeste, racialmente emparentado al indígena y a los españoles de la conquista y sin influencia cultural ni sanguínea de las inmigraciones posteriores que trajeron nuevas ideas y tecnologías, y, para colmo, excluido geográficamente por lo agreste de su territorio y la falta de una red vial adecuada, recibió en las últimas décadas ráfagas aisladas de adelantos tecnológicos que hicieron tanto bien como mal. Así cambió su música tradicional por lo peor de la música popular; el hábito de acostarse y despertarse “con las gallinas” (dormirse cuando se pone el sol y levantarse al amanecer) fue sustituido por lo que impone el horario de la transmisión de los canales de TV; las sanas costumbres familiares están siendo contaminadas por las que muestran las telenovelas, propias de una cultura muy lejana a la propia; el apego y amor por sus pocas pertenencias resultaron trocados por una malsana insatisfacción, el deseo de tener aquello que su realidad les impide. Como contrapartida, no hay que desconocer que estos medios tecnológicos también aportaron conocimientos, y, sobre todo, en algunos casos, un cambio positivo hacia la búsqueda de un horizonte mejor.Lo cierto es, que con luces y sombras, la gran invasión tecnológica, producida sobre todo en los años 90, llegó a una gran cantidad de individuos en todo el país: el teléfono colonizó regiones y poblaciones en los rincones más recónditos, al que le siguió el teléfono celular (una fabulosa herramienta de gestión para los agricultores y el juguete preferido de los encargados de campo que hicieron posible el sueño de comunicarse con sus familiares emigrados a Buenos Aires). Las antenas parabólicas y los paneles solares pueden inscribirse también entre los avances de esa época que llegaron a la campiña junto con las computadoras que hicieron una fugaz presentación en sociedad gracias a un plan de informatización de las escuelas que en parte quedó trunco. Lamentablemente, en muchos casos, estos planes chocaron contra realidades tan duras como la de la exclusión social: escuelas cuya construcción quedó inconclusa por “desvíos” presupuestarios, computadoras que no se instalaron porque los técnicos no llegaron nunca, antenas parabólicas que corrieron igual suerte, y, en muchos casos, elementos tecnológicos que tuvieron que ser puestos tras las rejas en un habitáculo construido ex profeso para resguardarlos de los robos.
Volviendo a Brasil (donde no dudamos que tendrán problemas parecidos), y al artículo de Werthein, este menciona que el Centro de Políticas Sociales de la Fundación Getulio Vargas, usando datos del Censo Demográfico de 2000, elaboró un Mapa de la Exclusión Digital. Según este mapa, la cantidad de personas que tiene acceso a computadoras en ese país es de poco más de 16 millones, o sea que el total de excluidos suma cerca de 154 millones, mientras que el porcentaje de los que tienen acceso a Internet varía entre un 19,22 % en el Distrito Federal, el más desarrollado en este aspecto, y un 1,44 % en el estado de Maranhao, el de mayor exclusión.
El trabajo de la Fundación Getulio Vargas incluye el concepto de “capital digital” como una especie de valor agregado de los impactos de las nuevas tecnologías sobre el nivel de bienestar de la población. Enfatiza la importancia del acceso doméstico a Internet y, en un segundo plano, el acceso al mismo en las escuelas.
Resalta Werthein la importancia asignada por el vecino país a la posibilidad de una más ágil comunicación entre los ciudadanos y la gestión de gobierno y en cuanto a los pedidos de información de los particulares sobre la misma, como así también viabilizar las compras estatales por medio de Internet.
Por último resalta los esfuerzos que realiza en todo el mundo la UNESCO a fin de lograr una disminución de los niveles de exclusión digital mejorando la vida de las personas.
Lo concreto es que son varios los proyectos que buscan disminuir la exclusión digital, como el Programa Nacional de Informática en la Educación.
Recientemente, el Banco Mundial destinó U$S 30 millones para financiar el proyecto Permer en nuestro país, consistente en el suministro de energía solar a zonas rurales. En lo atinente a la provincia de Tucumán, serán casi 5.000 habitantes los que se beneficiarán con el proyecto, gracias al cual tendrán iluminación en sus viviendas y acceso a las comunicaciones, lo que les permitirá conectarse con el mundo globalizado reduciendo su nivel de exclusión. Es de hacer notar que 35 escuelas rurales ya cuentan con este tipo de electrificación en esta provincia. Esperamos que el proyecto se concrete pero a la vez hacemos votos para que el acceso a las nuevas tecnologías se realice en forma gradual y ordenada, permitiendo a la población excluida una adaptación no traumática a las mismas y un acceso a lo mejor de la cultura del mundo globalizado.
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