Estamos cerrando el año y luego de un intervalo por motivos tecnológicos, disposición de tiempo libre, barullo societal y demás, por fin encontramos inspiración y ganas de escribir.
Pasado el temible 20 de diciembre sin que haya sucedido algo catastrófico, hay algunos puntos a tener en cuenta para ver cómo sigue el próximo año. Aquello que se enumera no tiene que ver con jerarquías ni importancias. Es solo un ordenamiento de temas. La importancia la darán lo que hagamos en las próximas semanas
Elecciones. En una situación de interna feroz del justiciliasmo (suena excesivo llamarlo peronismo) entre Duhalde y Menem, quien sabe si finalmente van a ver elecciones internas y nacionales en los plazos fijados haste el momento que escribimos el artículo. El duhaldismo ya parece estar comodo para estirar plazos. con tal de que el riojano tenga cancha limpia de obstáculos .Los chispazos entre ambos ira in crescendo sin duda alguna. Los coletazos se sienten hasta afectar de lleno y como nunca en el grupo de medios más grande del país. El radicalismo está dando grandes pasos para evaporarse de una vez por todas y permanecer como una fuerza electoral de peso en alguna provincia o un municipio más o menos lejano.
Movimientos sociales. Los actos del 19 y 20 de diciembre han marcado que en cuanto a presencia y capacidad de movilización, los ganadores a la fecha son los piqueteros combativos (Pitrola, Castells, Aníbal Verón) por sobre los dialoguistas (D´Elia, CCC). Sin embargo, la convocatoria fue mucho menos de la necesaria para producir algún quiebre en eld ecurso del derrotero político. Va más gente a un concierto de rock que los que fueron a la Plaza de Mayo. Y, si pensamos en la enorme capacidad de movilización que se registra hoy en día en Italia, España, Francia o Gran Bretaña, cada día estamos más lejos. En todo sentido. Este es un tema interesante a seguir en los próximos meses. La CTA, de De Gennaro pretende construir un PT sin la historia de Brasil o el centro industrial que es Sao Paulo. El experimento es probable que naufrague como el partido Republicano que quiso fundar Sarmiento en el siglo XIX, teniendo como modelo al de Estados Unidos. Las asambleas, bien gracias.
Economía. Todo parece que seguírá igual, a no ser que la Corte Suprema nos deje un regalito de Reyes el 30 de diciembre. Los Cinco Magos de la mayoría automática nos pueden dejar en el pesebre unos dólares en lugar de oro, incienso y mirra. Ahí si que vamos a tener un enero de confusión, que quin sabe como se resolverá (bah, si¨sabemos; con bonos de prepo como en otras experiencias pasadas).
En definitiva, se siguen sumando temas. O vamos hacia un camino d emayor tranquilidad o vamos hacia uno de turbulencias severas. Pocas veces nos enfrentamos a una incertidumbre como esta vez. Mientras tanto veremos que pasa en el mundo. Una guerra segura contra Irak, pero sin saber que efectos puede generar. Y una economía global en crisis, de la cual no se habla por temor a que todo reviente con el know how registrado por Rodriguez Saa y Duhalde.
En el medio sigue muriendo gente pese a que ya no ocupe la tapa de los diarios ni el espacio central de los noticieros televisivos.
No siento mucho ánimo ni ganas de teorizar. Esperemos que la situación no estalle para quienes menos culpa tienen. Vermouth con papas fritas...