No se ajusta perfectamente y eso es bueno. Después de todo que cosa se asemeja a otra como para que sean idénticas. Me refiero a la primer novela de Philip Dick (1928-1982), Lotería Solar (Solar Lottery) y en que se parece a nosotros. Dick se hizo famoso años después porque una de sus novelas fue la base del guión de la película de Ridley Scott Blade Runner.
Esta es la primera de una larga serie de novelas de ciencia ficción. El mundo noes precisamente un echo de rosas. Tiene pasajes que remiten a autores como George Orwell, Lewis Carroll, Adolfo Bioy Casares. Mezcla la teoría de los juegos de Morgenstern y Von Neumann con la física de Werner Heisenberg.
Dick describe una sociedad marcada por la incertidumbre, en donde los cargos políticos, en particular el más importante que es el número Uno o el Gran Presentador se elige por el azar en función del supuesto microeconómico del Minimax. La guardia de telépatas tiene la misión de proteger al Gran Presentador, que se ve sometido constantemente ante la posibilidad de ser asesinado.
No es de extrañar que en una sociedad cuyo orden social primario está fundado en al incertidumbre, el ser cristiano era considerado como un marxista en el Chile de Pinochet.
La trama de la novela fluye en la descripción-construcción de una trama de conspiradores que intenta asesina al Gran Presentador de turno, Leon Cartwright (nada que ver con los de La Ponderosa), mediante el envío de una asesino que se comporta como una partícula subatómica aleatoria de Heisenberg. Los guardianes telépatas pueden predecir su dirección, pero no su velocidad. Por lo que no saben cuándo actuará éste.
Sin entrar en estos detalles de la novela, es interesante la descripción del contexto social y veremos a qué se parece. Dick describe una sociedad en la cual:
En el decurso de los años, los premios de los Juegos pasaron de ser artículos materiales a propuestas más atractivas: poder y prestigio. Y por enciam de todo, estaba en juego la función más codiciada: la de Gran Presentador, el máximo dispensador de poder y por tanto el administrador de los Juegos.
La desintegración del sistema social y económico había sido lenta, gradual y profunda. Pero había calado tan hondo que los hombres dejaron de creer en las leyes de la Naturaleza. Nada parecía estable o fijo; el universo era un flujo incesante. Nadie sabía lo que iba a ocurrir. Nadie podía contar con nada. La predicción estadística se hizo popular...; el concepto mismo de causa y efecto desapareció. Los hombres ya no pensaron que podían controlar el entorno; todo lo que les quedaba era una secuencia de probabilidades en un universo regido por el azar.
La teoría Minimax - el juego M - era una forma de abdicación estoica, una no participación en la vana lucha de los hombres. El jugador del Minimax nunca se comprometía: no arriesgaba nada, no ganaba nada ..., no se dejaba abrumar. Tenía un único objetivo: acumular oportunidades y durar más que los otros. el participante no podía hacer otra cosa que sentarse y esperar a que el juego terminara.
Mmmm. ¿Suena familiar en la Argentina de hoy? Podemos seguir con la novela, pero corremos el riesgo de ponernos tediosos. La cortamos aquí. Por ahora.
La cosa es interesante y al menos el debate empieza a plantearse en términos más interesantes, más jugosos, de si hay que pagar los vecimientos con el FMI usando las reservas del Banco Central o no.
El Manifiesto lanzado por intelectuales sobre la necesidad de llamar a una Asamblea Constituyente, y retomado por Sandra Russo en un artículo de Página del domingo pasado, nos remite a supuestos de teoría política que no se discutían abiertamente en nuestro país desde el ´83 por lo menos.
El Manifiesto sostiene que la organización política del país se fue por la cloaca y que no hay formas de reconstruir un país serio si mantenemos las instituciones tal como están funcionando al día de hoy.
Por lo tanto, el camino electoral, la institución que nos permite alcanzar una mayoría mediante la suma de voluntades individuales, como está al día de hoy puede brindar magros frutos al momento de lograr el "Que se vayan todos" tan ansiado.
La propuesta es llamar a una Asamblea Constituyente. Y aquí viene el problema central. Quienes movilizan esta cuestión apuntan a un movimiento de base que arrase con los íconos destacados de la Mentira Política Argentina.
Ahora, cuál es el mecanismo para llamar a una Asamblea Constituyente. Deberíamos seguir el procedimiento estipulado en nuestra Constitución Nacional, si es que no queremos caer en la ilegalidad. Ahora, en este caso, son nuestros diputados y senadores, personas por demás honestas, inteligentes y capaces, quienes tienen la llave de hacer este llamado y, además, qué artículos debieran reformarse. Esto es, son estas personas las que deberían pensar en definir los mecanismos que faciliten su propio exilio de la vida política del país. Zumbutrule, como decía Carlitos Balá.
Supongamos que los muchachos y muchachas se iluminan y llaman a una elección de Asamblea Constituyente - dejemos de lado los problemas de gobernabilidad que habría en el medio por el propio llamado y la coexistencia de poderes soberanos como la Constituyente, el Poder Ejecutivo, el Judicial y el Legislativo - ¿quiénes suponen que ganarían las elecciones de contituyentes?
El ejemplo reciente de Santiago del Estero, más la elección en octubre pasado del filósofo Luis Barrionuevo como senador por Catamarca, nos da una idea de quiénes tendrían buena posibilidad de llevarse la mayoría.
Bien. Ahora, si partimos de la base que este camino es harto difícil que produzca los efectos de ostracismo político deseados, el problema es qué ruta agarrar.
La nota de Russo va en pos de potenciar la movida participacionista de diciembre pasado: asambleas, piqueteros, caceroleros y demás. Descarta de plano el voto bronca de llenar las urnas de Clemente, ya que eso no le importa al establishment político en tanto ocupe las instituciones del Estado, aún en circunstancias de baja participacíón electoral y muchos votos en blanco.
El meollo del problema es donde anclamos nuestra legitimidad para impulsar esto. Si algunos que movilizan esta propuesta creen que la inmensa mayoría del país piensa en términos de lo que se puede debatir en Filo, Sociales, Exactas, Psico, Clacso, o la Asamblea del Parque Centenario, entonces el error de diagnóstico es grave.
Ahora, partir de que la mayoría silenciosa que no sale en TV, pero vota a los Juárez, Romero, Rodriguez Saa, Montiel, Castillo, De la Sota y demás, puede ser iluminada para que actúe políticamente en términos de lo que discute la intelectualidad argentina, supone que sostenemos algún tipo de concepción platónica por detrás. En mayor o menor medida, hay la idea de una elite a la Pareto o una vanguardia esclarecida a la Lenin que remite al rey-filósofo platónico.
El ejemplo de gobernante ilustrado a seguir en los 90 era Fernado Henrique (Cardoso) quien oponía su prestigio académico a las citas bibliográficas desafortunadas de nuestro Carlos Saúl (Menem). Su giro hacia la derecha dejó malparados a varios y por tanto pasó rápidamente a ser descartado.
Es curioso, pero los planteos concretos de patear el tablero político remiten mayormente a visiones de fines del siglo XVIII. Esto es, a la constitución misma de la organización de un Estado moderno.
Frente al "despotismo ilustrado" propuesto por Tomás Abraham se alza el Manifiesto que remite al concepto de Voluntad General de Rousseau, retomado en este siglo por Cornelius Castoriadis, y la corriente de filosofía política denominada comunitarismo o republicanismo cívico, entre otros.
Aquello que subyace en estos planteos es precisamente que hay que construir todo de vuelta. Y eso se llama, ya sea de modo pacífico o violento, Revolución.
La semana pasada hubo un gran revuelo porque el ex capo máximo del Bundesbank y miembro de una comisión de notables que visitó el país hace más o menos un mes, Hans Tietmeyer, dijo al diario alemán Die Welt que, palabras más y menos, la Argentina era insignificante desde el punto de vista económico y que era posible que nunca nos recuperemos del actual desastre.
Independientemente si fue ofensivo o no, si el gobierno debió haber respondido o no, el comentario fue al menos lapidario. Y tiene bases de razón.
La Argentina no ocupa un lugar relevante en el comercio o el PBI industrial desde hace tiempo. Eso no dignifica que seamos Haití. Pero la cosa va en declive constante.
La reacción de la Bolsa de Cereales quiso apagar el fuego tirando nafta ( y eso que hoy en la Argentina derramar combustible es un lujo). Decir que la Argentina es un jugador relevante en el mercado del girasol, la soja o el trigo, es plantearse como una economía importante... en términos del siglo XVIII.
En el fondo nos queda la sensación de poder ser un Paraguay. Nuestro vecino país era una potencia en el siglo XIX hasta la Guerra de la Triple Alianza. Después del desastre nunca más se recuperó. Lo mismo puede decirse del Perú o Bolivia. Buena parte de la obra de Mario Vargas Llosa referida a su Perú gira en torno a la pregunta: ¿Cuándo se jodió el Perú?
A ver, ¿qué nos irrita más? ¿Ser vilipendiados por el alemán o caer en la posibilidad de pelear mano a mano con paraguayos, bolivianos o peruanos? Y esto último supone reconocer nuestra cuota fuerte de racismo y menosprecio por nuestros vecinos.
En términos futboleros, Tietmeyer nos dijo que podíamos ser Atlanta. Los bohemios de Villa Crespo jugaron en primera en los sesenta y setenta y eran un rival de consideración. Desde los ochenta que bajaron de categoría y nunca volvieron a ascender, al menos hasta ahora. Están en la B y corren el riesgo de caer a la C. Hay que laburar para que no nos pase lo mismo.
Es preocupante el el ataque a balazos a la casa de Estela de Carlotto. En principio el acto fue intimadatorio. Pero las consecuencias pudieron haber sido peores de darse el caso de que la atacada hubiese estado en la línea de fuego, por circunstancias no previstas por los agresores.
La gran cuestión es si esto es algo aislado o es la primer señal contundente de que hay un resurgimiento de la violencia política en la Argentina.
Por más que pueda sonar novedoso a oídos de los porteños o bonaerenses, esto no se nuevo. Obviamente, no lo es en la historia argentina. Pero en los últimos años hay casos en el Interior del país donde sí se han registrado atentados contra personas con protagonismo en la vida pública de algunas provincias.
Otra vez, es recomendable ir a los bordes. A las zonas de nuestro país en las que la crisis estalló antes que en el centro.
Jujuy fue otra vez noticia en esta semana por un nuevo enfrentamiento entre la policía y manifestantes. Esta vez fue el caso de una marcha por el "que se vayan todos".
El uso de la violencia contra dirigentes de máximo nivel de la provincia es algo que se incrementó en los últimos años.
Los actos de violencia, más concretamente atentados puntuales contra dirigentes políticos de la provincia, en particular del peronismo, es algo que se acentúa de cuatro años hasta ahora.
El peronismo es la fuerza política predominante en la provincia. Pero, a diferencia de otras provincias del Noroeste donde hay un liderazgo incuestionado, el peronismo jujeño no tiene un líder claro. Hay al menos dos fracciones en juego.
Diez años atrás el conflicto se resolvía en elecciones y, a lo sumo, a golpes de trompadas. Las cosas últimamente han cambiado. Se llama a pistoleros de Tucumán para amedrentar a los díscolos o los que no comparten la misma línea interna. Se trata de una lucha de tipo gangsteril, como era corriente en las internas de cierto sindicalismo de los setenta.
Bien. La cuestión ahora con el atentado a Carlotto es si vamos a estar inmersos nuevamente en la posibilidad de usar la amenza de las balas para amedrentar la acción de quien no nos gusta o molesta. Eso ya lo vivimos y nos fue muy mal. Pero eso no significa que podamos caer en lo mismo. Otra vez.
A esto se suma un nuevo hecho que pone al nuevo (?) Senado confirmando que repite las prácticas del viejo (?) Senado. Encima está involucrado un corresponsal extranjero, nada menos que del Financial Times.
El Fondo Monetario Internacional nos amenza con un ultimatum que debemos pagar las cuotas atrasadas. Y anuncia represalias económicas que se parecen mucho a las que Bush dispara contra Sadam Hussein. ¿Qué "bombardeo" económico nos espera?
Además seguimos con los mismos temas de siempre. Las pulseadas entre la Corte y el Congreso y el Ejecutivo; las peleas entre Economía y el Banco Central; las peleas en la interna del peronismo; etc.
Las cosas siguen sin resolverse. Esto es, siguen cada vez peor. Y el tema es si reaparece la violencia en serio. Allí sí será cada vez más difícil hablar.
El presidente Geogre W. Bush ha cambiado los principios de la política exterior norteamericana. Hasta hace unos días, al menos formalmente, seguía en vigencia la doctrina Kennan de la Guerra Fría, o la llamada política de la contención o la disuasión.
Bush decidió cambiar la política a raíz de la guerra contra el terrorismo. Ahora pasa a regir la doctrina del ataque preventivo. Veremos como se formula acabadamente o que rótulo tendrá finalmente, pero el sentido es que Estados Unidos pasa de tener una posición pasiva a una activa. En lugar de frenar el avance de "algo", va a intervenir "preventivamente".
El primer ejemplo es Irak. Por ahora, esto sólo rige para conflictos de seguridad, entendida esta en lo relativo a cuestiones de conflicto bélico o de intensidad bélica.
Ahora, habida cuenta que los Estados Unidos y la economía global están al borde de una recesión que puede ser compleja, ¿podría en alguna mente de Washington formalizarse alguna política de intervención económica preventiva para casos de países que afecten a la seguridad económica de Estados Unidos?
Estoy pensando en si el default Argentino no podría ocasionar algo de eso. O servir de antecedente o caso de estudio.
La ministra de Justicia de Alemania que ocupaba este puesto hasta el viernes pasado (hoy es domingo 22 de septiembre y hay elecciones por lo que su cargo está en juego) dijo que Bush actúa como Hitler. Esto es, inventa guerras para patear para adelante la solución de conflictos internos. Independientemente de lo arriegado de unir los nombres de Bush y Hitler, la tentación de la fuga no es algo novedoso ni para el mundo académico ni para la vida cotidiana de nosotros. En la Argentina ya lo sufrimos con Galtieri y los británicos con Thatcher.
Ahora, ¿qué pasa si en la agenda de Estados Unidos entra el tema del incumplimiento de compromisos económicos con una categoría que supone afectar la seguridad nacional del país?
Hoy hay elecciones en Santiago del Estero. Y esto no es ni ha sido noticia de relevancia para los medios de Capital Federal ya que se sabe que el ganador será nuevamente Carlos Juárez. Aunque no figure en boleta alguna.
El caso de Juárez es quizás el más notable de todas las provincias en las cuales hay caudillismos políticos consolidados.
¿Por qué es esto? Porque Juárez sufrió un "que se vayan todos" bien pesado en el recordado Santiagazo del ´93. Allí los santiagueños superaron la furia de los porteños de diciembre y enero pasados. La cosa no fue chiste. Ni quedó en un cacerolazo.
Quemaron la Casa de Gobierno, la Municipalidad, la casa personal de Juárez y por poco no lo linchan a su contendiente radical, José de Zavalía, quien se defendió a los tiros.
El motivo fue un acuerdo político entre los dos líderes partidarios, en la misma senda del simultáneo Pacto de Olivos Menem-Alfonsín.
La cosa se resolvió con una intervención nacional de la mano de Juan Schiaretti, peronista y por entonces colaborador del Mingo en Economía. El gobierno de Menem se apuró en distribuir partidas para calmar ánimos y la cosa se restbaleció. De allí en más el juego siguió siendo el mismo. Juárez siguió manejando la provincia, los radicales la capital provincial y la vecina ciudad de La Banda. Todo quedó igual.
O peor. El dominio que ejercen los Juárez en Santiago del Estero es quizás único en el país. Pese a tener en contra al principal diario de la provincia, El Liberal, y de recibir fuertes críticas por parte del ya fallecido obispo Sueldo, el control que él y su mano derecha, su esposa Nina, construyeron en la provincia es único en el país. Ni Juan Carlos Romero o Adolfo Rodriguez Saa han blindado la provincia como los Juárez. Tan es así que pasan desapercibidos para el gran público. No son visibles.
En pocos años Juárez reconstruyó su poder en un grado mayor que antes del Santiagazo. Pese a gobernar una provincia donde la mayor fuente de empleo es el Estado provincial, Juárez hizo cerrar las cuentas y evitó el despilfarro de otras provincias limítrofes.
Esto le permitió tener independencia del poder de Buenos Aires. Con una situación fiscal bajo control y sin demostrar pretensiones de avanzar sobre la Casa Rosada, el gobierno de Buenos Aires lo dejó en paz. No le pasó lo mismo a su limítrofe Ramón Saadi.
En su momento Juárez se deshizo de su más peligroso competidor: César Iturre. Este fue gobernador en 1987 gracias al caudillo local. Una vez en el cargo pretendió rebelarse contra su promotor. La pagó caro. Debió marcharse al exilio en Paraguay ante la persecusión implacable de Juárez. Allí murió hace pocos años, sin poder retornar a Santiago del Estero. Hoy nadie habla mal del caudillo ni de su mujer ante desconocidos. Por las dudas.
Juárez sigue, a sus ochenta y seis años, gobernando la provincia a piacere. Cada día la presencia de su mujer es mayor. Los rivales políticos también son los mismos de entonces: José de Zavalía, Mario Bonacina. Todo se mueve en un ambiente "familiar", como lo ha sido y es (¿y será) la política en las provincias del Noroeste.
¿Del Santiagazo? Bien gracias.

Un manifiesto contra la repetición del desastre
Una carta abierta que circula entre artistas e intelectuales exige un plebiscito vinculante para elegir una constituyente y renovar el sistema totalmente. Ya tiene más de 300 firmas.
Forn, Sarlo y Jitrik son algunos de los que firmaron y defienden la propuesta del manifiesto. “Tenemos la convicción de que este sistema político actual está completamente agotado.”
Pagina 12
“Rechazamos la repetición de las mismas conductas que condujeron a la Argentina a la situación desastrosa en que hoy se encuentra. Y estamos decididos a no convalidar el fraude ni la revalidación en sus puestos de los mismos que montan esta farsa electoral que más se parece a otra vulgar interna partidaria”, dice en el primero de sus cuatro puntos. Más adelante sostiene que “rechazamos que nos sigan amenazando con el caos inminente que ellos mismos han venido provocando” y que “la Argentina necesita en esta hora un proyecto de país que sea perdurable y capaz de satisfacer las necesidades de sus habitantes”; y por último remata: “Por eso exigimos un plebiscito vinculante, abierto y libre, garantizado por organismos internacionales, para elegir una Convención Constituyente que establezca las bases de un nuevo sistema democrático participativo”. Se trata de una carta abierta que circula entre intelectuales y artistas, y que ya tiene más de trescientas firmas de adhesión.
“Tenemos la convicción de que este sistema político actual está completamente agotado y que es necesario darle el mayor contenido posible a la reivindicación de que se vayan todos. Los políticos no le están dando ese contenido y, por lo tanto, los intelectuales nos vemos obligados a pensar cómo se puede tomar ese grito, que es sólo un grito, y articularlo”, explicó la socióloga Beatriz Sarlo a Página/12.
Sarlo no sólo firmó la carta en reclamo de la convocatoria a una Convención Constituyente sino que es además una de las cuatro personas que la promovió. El grupo del que surgió la idea lo integran, además, el escritor Mempo Giardinelli, el periodista Daniel Link y Gabriela Massuh.
Los intelectuales demandan la convocatoria a una Convención Constituyente porque consideran que “es indispensable –según precisó Sarlo– encarar una reforma de las instituciones y la puesta en comisión de la Corte Suprema de Justicia, y eso sólo es posible por medio de esa vía”. Aunque a título personal opinó que, por ejemplo, “habría que repensar el Senado y la regionalización de la Argentina”, la socióloga aclaró que cada uno de los firmantes de la carta tiene sus propias ideas al respecto y que, por lo tanto, la intención es “empezar a debatir los temas que serían objeto de discusión” de los constituyentes. Además destacó que “ese debate contribuiría a reinstalar la circulación de ideas” en el país.
Si bien la carta abierta de los intelectuales no plantea qué hacer en caso de que no se concrete la convocatoria a la Convención Constituyente ni entra –mucho menos– en el debate acerca de la conveniencia o no de la abstención en las próximas elecciones si es que antes no se produce una renovación total de los cargos electivos, los distintos firmantes tienen su propia opinión al respecto.
“No sabemos cómo y en qué condiciones vamos a llegar. Las elecciones están convocadas desde lo formal, pero no se ha conformado un escenario electoral. Así como están planteadas las cosas no hay posibilidades de participar”, consideró Sarlo, además de advertir que “quien salga elegido no tiene la menor chance de estabilidad futura porque va a tener que enfrentar los reclamos contradictorios de la sociedad en su conjunto”.
“La sociedad necesita que la gente que no es deshonesta y que se ha venido preparando para intervenir en las decisiones sociales no se retire”, discrepó el escritor y crítico literario Noé Jitrik y se refirió concretamente a Elisa Carrió y Luis Zamora. “Están presos de una petición de principios y no veo por qué debe ser así. Una cosa es señalar los errores y criticar al sistema y otra es crearse una especie de bloque que les impide participar y frustra a toda la sociedad de seguir contando con esas voces”, agregó Jitrik, quien alertó que “después de haber declarado tanto que se iban a retirar, si Carrió y Zamora deciden finalmente seguir es posible que terminen autodestruyéndose”.
Jitrik firmó la carta porque “me pareció que era un texto razonable sobre lo que podría ser factible en este momento. No se trata de una demanda alocada sino que, por el contrario, una Convención Constituyentepodría constituir un espacio importante y representativo porque la sociedad está en estado de deliberación, pero hace falta darle cierta organicidad para que tenga un cauce”.
El escritor Juan Forn, otro de los adherentes a la carta, recordó que “para mí fue muy significativo cuando el Frenapo consiguió juntar tres millones de firmas (a favor del seguro de empleo y formación)” y que fue la posibilidad de conseguir la convocatoria a una Constituyente por medio de ese mecanismo lo que lo decidió a firmar la carta. “En una Constituyente –añadió– me imagino un elenco político nuevo, no sólo con expertos constitucionalistas sino también con representantes de ONG y asambleas barriales que hagan posible discutir acerca de una política diferente de la de transas entre bambalinas como la actual.”
Sobre el abstencionismo en las próximas elecciones, Forn se manifestó más cerca de Sarlo que de Jitrik. “Yo vengo votando en blanco desde hace tiempo y no tengo claro qué haría si Carrió y Zamora no se presentan. Supongo que no me dejarían otra opción que votar otra vez en blanco”, reflexionó, aunque también declaró estar “seguro de que van a ofrecer un plan de lucha alternativo y entonces vería qué puedo aportar; o sea, cambiaría el frente de combate y estaría mucho más cerca de lo que podrían hacer ellos por el costado, fuera de las elecciones”.
“Ellos son políticos. Qué voy a decir yo de lo que deben hacer si, como decía Freud, hay tres cosas imposibles: gobernar, educar y psicoanalizar. Gracias que hago una de esas cosas más o menos bien o, por lo menos, trato”, sostuvo el psicoanalista y escritor Germán García. De todos modos, en su calidad de ciudadano, destacó que “siempre he votado porque tuve la dura vivencia de la dictadura y la triste experiencia de tener que estar seis años afuera del país. Los juegos hay que jugarlos; a veces se gana y otras se pierde, pero yo siempre los he jugado. La abstención, en todo caso, tiene sentido en los Estados soberanos, pero no en uno destruido como éste”. En su caso, García firmó la carta de los intelectuales porque “todo lo que se haga para promover la clarificación de las reglas de juego de la política me parece fundamental”.

La foto adjunta fue tomada en Quito, Capital de Ecuador, Interseccion de las avenidas Eloy Alfaro y Portugal. Zona de poder adquisitivo de clase media alta.
Gracias a Viviana Hereñú por la foto

La Argentina se jeficiza cada vez más. Estamos insertos en un proceso de jefización que no se detiene. Y esto es otra puñalada en nuestra vida cotidiana, que pone a prueba nuestra relación con el otro, con nuestra ética, nuestros principios, nuestra actitud de vida...
Ahora, ¿qué es la jefización?
Tengo unos amigos que por vivir en el Gran Buenos Aires o al borde de él, observan este fenómeno de manera creciente. Dos de ellos, ya acumulan dos títulos universitarios de grado, con lo cual tienen base sobre lo que hablan. Y, además, son muy ocurrentes e ingeniosos, lo cual todavía les permite transitar por estas calles con algo que les proporciona un escape de la realidad asfixiante en la cual vivimos.
Volviendo al tema de esta palabreja inventada. Viene a cuenta de cómo estos amigos míos dese un tiempo llaman a los marginales.
A ver, ¿cómo nos llaman o nos llamaban a los argentinos en América Latina? No digo insultos, que de esos sobran. Me refiero al modo de ponernos un mote. Los argentinos somos/eramos los "che". Así le pusieron el sobrenombre al Che Guevara. ¿Por qué? Muy simple, porque repetimos siempre al palabreja "che" cuando queremos llamar la atención a alguien o por simple muletilla. Que los lingüistas se ocupen en profundidad de eso.
Siguiendo el tema, mis amigos llaman "jefes" a todos los que usan esa palabra. "Jefe, tiene cincuenta centavos para viajar...". "Jefe, le limpio el parabrisas...". "Jefe, tiene algo para darme...". Jefe, jefe, jefe.
Ese es el vocablo con que mis amigos identifican a un marginal. Y esto es viejo. lo usan desde hace aproximadamente diez años. En este tiempo, el número de jefes ha aumentado de manera considerable.
Esta semana hay datos más precisos sobre el aumento de la marginalidad. Según el INDEC, más de un millón de chicos entre 15 y 24 años no trabaja ni estudia. Esto es, son marginales o pueden adquirir ese status relativamente fácil.
Otra encuesta de una fundación publicada esta semana, afirma que bajó el promedio de vida de la población del GBA. Esto es, la gente se muere cada vez más joven. Esto no es chiste, ni da para jugar con ironías. Son vidas que se van, así de dramático.
Esto duele y en serio. La jefización avanza y avanza. Veremos hasta qué punto podemos vivir todos en un contexto semejante y qué consecuencias dramáticas (y en serio) pueden llegar a producirse.
Mis amigos siguen con el tema, cada vez más preocupados. Y también renuevan sus términos. Algo que les permite seguir viviendo. Como los cirujanos de MASH, quienes en un campamento médico de la Guerra de Corea inventaban bromas para evadirse, al menos un momento, de lo abrumador que es trabajar en un hospital de campaña a pocos kilómetros del frente.
Todos los días son más. Más los que buscamos en la basura para comer o vender, más los que perdemos el trabajo, más losque sufrimos, más los que somos víctimas de la violencia...
Todos los días van cayendo más. Uno, dos, tres cientos, dos mil... Tic, tac, tic, tac. Goteos cotidianos que nos duele cada vez más. Hasta ahora muchos decíamos que era un problema estructural, que la globalización, que la nueva economía, que la corrupción. Pero cada vez más se suman los que lo sentimos en la carne, nos aprieta el pecho, nos estruja el esternón.
Una generación atrás era "impensable" sufrir la marginación económica o social para quienes tenían cierto nivel educativo, cultural y demás. Hoy ya no. Le pega a cualquiera. No hay que esperar racionalidad.
En la Alemania de los trienta y tantos, post marcha de antorchas y desfiles de los muchachos de uniformes color café o negro, buena parte de los alemanes no pensaba que algo les podía llegar a pasar. Algunos de ellos se enorgullecían que su familia había vivido en el mismo pueblo por 500 años. Pelearon en guerras por su rey o príncipe y después por el Kaiser. Ser judío era un dato irrelevante. Como ser católico o protestante; o ingeniero o músico o profesor o maestro.
Pero un día la cosa cambió. Quinientos años no valían nada. Ni un mérito profesional, ni la medalla del padre por pelear en la Gran Guerra por el Kaiser. Nada.
La ruta era hacia Auschwitz, Bergen Belsen, Dachau y demás.
Obviamente que nuestra crisis no es lo mismo. Y que no me metan en eso de comparar esto con la Alemania de Weimar porque eso ya lo discutimos y es un disparate.
Pero, eso de seguir sufriendo y creer que no me va a tocar tan duro... ¿Hasta cuando seguirán cayendo más de nosotros en un vacío, un limbo, en la nada? ¿Nos daremos cuenta recién en la puerta de Auschwitz que caímos? ¿Reaccionaremos antes? Y si reaccionamos, ¿cómo?
¿Qué tenemos por delante? ¿Qué es nuestro Auschwitz? ¿Convertirnos en Paraguay? ¿Reaccionaremos?. Y si reaccionamos, ¿será violento? Y violento, ¿hasta dónde?¿Qué se llevará puesto esa reacción? En ese patrón de "irracionalidad" cualquier cosa puede producirse. Cualquier atropellamiento.
Hay algo madurándose que no me gusta. Lo presiento. Es como estar en el Pequod, con el capitán Ahab en cubierta, en medio del océano calmo, y empezar a oler tierra... Y gaviotas que revolotean. Ya estamos ahí. En esa espera. El mar quieto, pero algo hay... Cualquier resolución tiene mal olor, olor a tierra... y no me gusta nada.

La dinámica de las cosas que nos suceden hace que cada día suframos mutaciones más sorprendentes. Si alguien tiró al aire que esto es un laboratorio social, cosa que es considerable, todavía ese alguien no nos dijo hasta qué límites llegarían los experimentos.
La Cadena XXIII es un emporio televisivo presente en la serie de los ochenta "Max Headroom", en la cual sus directivos ocupan un rol central de manipulación de un sociedad en todos los complejos aspectos imaginables y no que ésta tiene.
Frente a sus directivos, el héroe es un corresponsal televisivo llamado Edison Carter, que trata de desbaratar los intentos de control que ejercen los directivos de la Cadena. Carter tiene un correlato virtual algo tonto llamado Max Headroom. Es una lástima que no podamos verla nuevamente en pantalla, en canales del género como Uniseries.
Volviendo al tema del laboratorio, en este caso me refiero al experimento que supone la posibilidad de que un canal de TV, en este caso América, lance su propio candidato a diputado.
Esto no es chiste. Se basa en un nuevo "reality show" (¿le correspondería este término a este programa?), llamado El Candidato en el cual se periodistas del canal elegirán un potencial candidato a diputado entre gente común. Esto es, que no pertenezca al establishment político. El ganador contará de espacios en América, y probablemente en otros medios conexos, para presentar sus propuestas. También el medio le ayudará conseguir las firmas necesarias para su inscripción como tal en la justicia electoral. El candidato luego elegiría a dedo todos los miembros de la lista necesaria para presentarse en el distrito Ciudad de Buenos Aires. Entonces, tendríamos al candidato de la gente...
Esta es la visión rosa de la cosa.
El asunto es mucho más denso. Estamos hablando de cosas más serias cuál es qué papel deben ocupar los medios de comunicación en una sociedad. las preguntas que nos surgen son muchas y bastante atropelladas. Si algo las une es el temor a un gran circo manipulador por parte de los medios, y a una carrera desenfrenada por sumar votos/rating o a una pelea al nivel y estilo similar a la Pergolini vs. Tinelli.
¿Quiénes son los medios para juzgarse como impulsores/mediadores de candidatos políticos? ¿Es esto algo nuevo o la manifestación de algo que ya existe y que se torna transparente?¿Por qué los periodistas se consideran a sí mismos los únicos capaces de juzgar quién puede ser un candidato de la gente? ¿Cuál es el papel de las instituciones?¿Quiénes ejercerán el contralor en este entorno donde los gobernantes son puestos por los medios y nos llevan puestos a nosotros? ¿Estarán concientes quienes participan en todo este proceso ya sea directa (organizándo, seleccionando gente) o indirectamente (compartiendo cámara, presentando "candidatos") que están envueltos en un proceso con un enorme tufillo corporativista en un entorno social altamente mediático? ¿Qué harán los otros medios de la Argentina, grandes, chicos o medianos, ante este proceso de politización-manipulación mediática: se sumarán, se mantendrán al margen, serán concientes de que su credibilidad se va por la cloaca?
Quien tenga más planteos o dudas, solicito que las agregue, por favor.
Bajemos un poco y pongamos los pies sobre la tierra. El Candidato es un programa que se emite por America TV. ¿Quiénes son los dueños del canal? Carlos Avila, Daniel Vila y José Luis Manzano (al menos esas son las caras visibles).
Esta reciente asociación de morosos entre el Multimedios Uno de Vila/Manzano y el Grupo Torneos y Competencias de Avila, nos da un panorama de cuales serán las propuestas de el "candidato de la gente". Por lo pronto, en el caso de que resulte electo y ocupe una banca, es difícil que tal "candidato" adopte posturas contrarias a los intereses políticos-empresariales-mediáticos de Avila/Vila/Manzano. O de los medios en general.
Por lo pronto, el grupo empresario tiene una buena plataforma mediática dónde lanzar sus candidatos: AméricaTV; los diarios Ambito Financiero, La Capital (Rosario), Diario Uno (Mendoza y Paraná); radios en Buenos Aires (La Red), Mendoza, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos; canales de TV en el interior; la señal de cable CVN; el cable o MSO Supercanal en el Interior del país; la revista La Primera; el portal/servidor de Internet UOL Sinectis, ...
Manzano ya controla la SIDE a través de su operador Miguel Angel Toma. Y el ministerio del Interior gracias a su amigo Jorge Matzkin. Cuenta con buena cnatidad de legisladores que le deben favores desde que ocupó la jefatura del bloque de diputados del PJ en los ochenta. ¿Qué más se puede esperar?
Tenemos los casos de Silvio Berlusconi y la fuerte presencia de los medios como impulsores de político aquí nomás en Brasil. Sin considerar monstruos como AOL Time Warner, Murdoch, Televisa, Prisa y demás.
¿Cómo se les ocurre que tomarán la idea candidatos presidenciales que gobiernan sus provincias al mismo timepoque controlan los medios locales como Rodriguez Saa en San Luis o Romero en Salta?
Estamos densos hoy, eh? Sólo nos queda esperar un periodista que nos salve como lo hace Edison Carter en Max Headroom. ¿Sólo eso nos queda?
Para más datos sobre la serie, ver la página
http://british.nerp.net/experimental/max.html

Ante la eventualidad de una declaración de inconstitucionalidad de la pesificación de ahorros/deudas del sistema bancario argentino por parte de la Corte Suprema de Justicia, que supondría desconocer todo lo actuado desde enero hasta aquí en la materia, estoy considerando la posibilidad de iniciar una demanda con el fin de que el mismo Tribunal, elimine las vivencias y experienciasque he tenido en ese mismo lapso. Es decir, que me borre del cerebro todo lo vivido desde enero hasta la fecha en que la Corte se pronuncie. No sabría que paso con el Mundial de Fútbol o de Basquet, las vicisitudes de la política argentina, si Independiente anda bien o no, si Ana Eckell pudo al fin inaugurar su exposición en la Cronopios, si...si...si
En La riqueza del mundo una nota previsible y obvia, el supuestamente lúcido Guy Sorman insiste hasta el asco en que al mundo le esta yendo cada día mejor, en que las clases medias de todo el planeta llegan ya a los 2500 millones de personas, y que el único lugar en donde las cosas esta un poquito atascadas es Nigeria -pero no asi en el resto de Africa. (La imágen a la derecha es un cuadro de Christian)
Podrán decirse muchas cosas de sus análisis y enfoques. Se lo podrá acusar (y siempre nos quedaremos cortos) de ser una especie de Julian Marías de la economía. Pero de lo que no hay duda es de que el apolineo pensador/ensayista puede decir las caradureces mas grandes sin que se le mueva un pelo -al mejor estilo de los eocnomiitas del establishment local.
Porque como no podría ser de otro modo reserva para nuestro país una linea de su larguisoma nota. Y es previsiblemente para mostrarnos como una paradoja o contraejemplo de lo que no hay que hacer.
Insistiendo fanáticamente en que la panacea a todos los problemas combina inexorablemente una economía liberal abierta y sana con un estado de derecho mínimo, insiste en que la Argentina es un país abierto, pero en regresión desde que el Estado dejó de respetar los derechos de los ciudadanos vía confiscación de los depósitos bancarios.
Esa linea perdida es bien escueta pero muestra como hay gente que a veces impresiona con su labia o sintaxis pero no tiene idea de lo que esta hablando. Imaginar que el Estado Argentino confisco los depósitos bancarios es construirse un Tigre de papel.
Muy fuerte y poderoso señor debería ser el Estado Nacional como para animarse a confiscar los depósitos y que el resto de la comunidad internacional no viniera con los marines de un lado y los casos azules del otro pararescatarlos.
En tren de provocar al pedo y de buscar una reacción como la que estamos teniendo nosotros, lo que le falto decir a Sorman es que el Estado Argentino se declaro en default (cosa que supuestamente hizo) también por macho y bravío.
Hubo muchos intentos en los últimos meses para incomprender la realidad argentina pero esta pavada de que El estado confisco los depósitos, o como quiere hacernos creer ahora la Corte Suprema -amenazando declarar inconstitucional la pesificacion- de que el Poder Ejecutivo confisco los depósitos por izquierdista, estatista, revolucionario o lo que fuera, no resiste ningún comentario ni observación.
No fue el estado por manu propia el que confisco los depósitos (ver nuestras editoriales nº 2752/3 "¿Mentiroso y buchón? Los golpes mediaticos de los ex-funcionarios pecaminosos". Fueron los bancos, de la mano del Fondo Monetario Internacional los que obligaron al Ejecutivo a hacerlo. Eso si antes se llevaron varias decena de miles de millones de dólares, a través de una operacion de salvataje financiero -obligando al Estado a traer dolares frescos que fueron repatriados por las propias casas matrices de los bancos extranjeros o por los ahorristas mas pudienets- dejando como idiotas a los ahorristas minoritarios para que pagaran el pato de la boda.
Del mismo modo no fue un estado fuerte y autónomo el que decretó el default y decidió la devaluación. Porque si no seria incomprensible entender porque a las empresas esta devaluación absurda e inmanejable les costo $ 65.000 millones, deterioro la economía hasta limites inverosímiles y provoco en forma casi terminal la involución económica de nuestro país.
Para nada. Lo que estamos viendo en estas operaciones de desguace a cargo del matrimonio Duhalde y de sus esbirros (que ya se están preparando para saltar al barco del Adolfo) fue una maniobra conjunta con ciertos bancos (preferentemente extranjeros) y ciertas empresas (las pocas aun nacionales) que imaginaron un escenario totalmente diferente pero que igual rifaron al país pensando tan solo en si mismas.
Este Sorman es genial. Parece que tomó clases aceleradas de sofistiqueria con lo peor de los griegos presocraticos. Porque como lo único que le interesa es denostar a la Cumbre de Johannesburgo (que seguramente fue un fiasco mas y un motivo de turismo anti-ecologico para 65.000 personas) acuñó la segunda frase célebre del articulo, a saber "la contaminación retrocede con el desarrollo".
Uia chocolate por esta nueva noticia. Solo que el hombre como tiene un pensamiento débil. o mejor dicho cortado, siempre escribe la primera parte de la frase (la prótasis) pero se olvida de la segunda (la apódosis). Porque esa frase no es inteligible si nos olvidamos de que la contaminación retrocede porque los paises desarrollados la exportan (especialmente ahora con su teoría de los bonos ambientales) a los nuetros sin ninguna culpa ni justificacion -que no sea el desarrollo.
La verdad es que hace mas de 3 décadas que me di con un producto bastante poco digerible cual fue el libro clásico de Paul Ricoeur El Conflicto de las Interpretaciones-dedicado a la recepcion del psicoanalisis. Después de leer esta notita absurda del escriba Sorman (parece un amanuense del Fondo o de la admistracion Bush, al peor estilo Grondona) no se en quee mundo vive. Seguro que no es el mío y tampoco el de la mayoría de los que moramos por aquí. Para peor o para mejor.
Esta nota fue publicada en el Interlink Headline News nº 2769.
No hace mucho tiempo atrás en Cyberwars: Espionage on the Internet (Perseus Publishing 2000) Jean Guisnel (mas alla de algunos furcios tecnológicos, como confundir las intromisiones telefónicas y sostener que la publicación de los hackers 2600 fue nombrada por el sonido generado cuando una moneda de 25 ctvs cae en los teléfonos publicos, siendo que se trata de la frecuencia en hertz del tono de una supervisora utilizado para cortocicuetar el pago), el autor se tomaba en serio los peligros a la privacidad, el intento de las agencias de vigilancia por controlar la vida de los consumidores y no ya solo de los terroristas, la busqueda del gobierno de violar la leyes, el mejoramiento del espionaje industrial, la fabricación de nuevos viruses que invaden el mundo de los doxumentos inertes de antaño, etc)
Guisnel también se ocupaba de la resistencia de los públicos y los ciudadanos (como hace muy bien Steven Levy en Cryptorebels) y de las varias batallas ganadas contra los soberanos del control (ratificada recientemente por la propia Corte Suprema de USA diciendole al FBI y a al CIA que no se pasen).
En una vena menos grave pero no por ello menos interesante alguna vez contamos el insólito caso de las guerras de informacion que casaron en algún momento los grupos de noticias de Usenet (el episodio "alt.pets" esta recapitulado en algun capitulo de Ciberculturas o Post-Television, pero ¿como encontrarlo?, ja).
Y también sabemos que el principio de otra de las grandes guerras de información tuvo lugar en 1994 cuando el matrimonio Segal atosigo de e-mails a mas de 6.000 grupos de Usenet atosigando a los usuarios atemorizados y ofendiendo a las redes de cooperación masivamente estudiantiles, en esa epoca.
También tuvieron un lugar destacado en las guerras de la información los ataque de denegacion de servicio que se iniciaron en los años 1998 contra el departamento de trabajo de USA y que eclosionaria un año ma tarde con el colapso de los mas grandes sitios de Internet -entre ellos Yahoo.
Pero como siempre todo esto es ya historia, aunque reciente. Porque en el mismo camino de aligerameinto de tantos otros tópicos y temas, en estos días estamos asistiendo en Internet a una nueva ciberguerra, pero esta vez de proporciones pequeñas pequeñas.
Porque podíamos entender que los amantes de las mascotas se sintieran ofendidos por quienes los provocaban con usar sus tripas para limpiarse los zapatos, pero lo que esta haciendo una rubiecita (aparentemen insulsa porque su cara no se ve bien adrede en su sitio) que gastó US$ 20 mil en ropa y ahora pide plata en Internet para pagar su deuda, muestra no solo que todo es posible en Internet (algo requetesabido), sino que las pavadas (astutas) atraen a las pavadas bastante menos astutas, y asi en una seguidlla infernal.
Karyn tiene 26 años, nació en el Medio Oeste norteamericano y trabaja en televisión. Cuando llegó a Nueva York, hace algunos años, no sospechaba que se volvería adicta a los zapatos y vestidos de marca y que, un día, debería 20 mil dólares a varias tarjetas de crédito. Pero le pasó. Y, con el agua al cuello, montó una página de Internet para intentar reunir el dinero. No le fue nada mal porque cuando empezó en Junio del 2002 debía $20,221.40 y hasta la ultima semana de agosto ya había recibido $8,621.48.
Lo que seguramente no se imagino nunca es que su pagina Salven a Karyn generaría una anti-pagina inventada por Bob y Ben, sus detractores, que armaron otro sitio anti-Karyn, pero para defenestrarla (supuestamente).
Lo de Karyn es light hasta la medula. No es cínico, no es hipócrita, no es irónico es directamente increíble. Que alguien que despilfarra su plata en estupideces quiera que otros le paguen por ello.
Pero eso esta en la base del consumo (una estupidez convertida en arte, una tendencia psicologica a la apropiacion convertida en una necesidad artificial practicamente inerradicable, una autentica compuerta evolutiva).
Lo cierto es que los que ya la ayudaron a reducir sus deudas a la mitad o bien se identifican con la compulsión a la repetición de la chica, o le hacen propuestas non sanctas (en todo caso Karyn no las menciona porque el inventario de objetos recibidos no las incluye), o en todo caso se compadecen de la chica por una mezcla de sinceridad o respeto por su caradurez, o quien sabe.
Porque después de todo Karyn es (supuestamente) sincera: no dice que se haya visto obligada a pedir plata porque le haya pasado algo grave. Todo lo contrario: reconoce abiertamente que pide dinero en Internet porque compró demasiados zapatos de marca. Y si no dice su apellido es no porque tema ser castigada sino porque tiene vergüenza,
Lo poco personal que se sabe de ella en el sitio es que tiene 26 años, que trabaja en la televisión y que llegó a Nueva York, Estados Unidos, hace unos años, procedente de un pueblito del Medio Oeste norteamericano. Y que fue en Manhattan donde se volvió adicta a las compras, sin sospechar que un día debería 20 mil dólares a varias tarjetas de crédito.
El dinero que ha recibido en estas primeras 8 semanas de reclutamiento on line procede principalmente de usuarios estadounidenses, pero también de alemanes, canadienses, neozelandeses e, incluso, de dos escoceses nada tacaños. Ya le mandaron US$ 8 mil de varias formas: a través de un sistema de pago online, del tradicional correo postal y hasta en efectivo, por carta. Algunos de sus donantes son muy generosos: le despacharon sumas superiores a los US$ 100. Para colaborar consigo misma, Karyn también subasta en su sitio algunos de los zapatos y vestidos que la llevaron a la bancarrota.
Como forma de promocion es sencilla y barata. Como búsqueda de reconocimiento e impacto, la repetición virosica de la noticia y el hecho de que la gente haya respondido a ella ha convertido a Karyn en una instant celebrity y ya se habla en Hollywood de filmar una película con su caso bajo el titulo Historia de una ciberpobre,
Pero si a Karyn le faltaba algo para estar mas cerca de la película que nunca fue precisamente la aparición de la pagina invertida (el Spy vs Spy histórico de la revista Mad) que al denostarla (usando todos los atributos de su pagina: color, texto, escritura, etc), lo que ha logrado es -gracias o pesar de sus detractores- que la fama de Karyn por la red se extendiera mucho mas aun.
Que la chicha estafadora se haya convertido en una celebridad se apoya en el mejor estilo de los atractores caóticos de la teoría de la complejidad que al armar un sistema de idas y vueltas, de prestaciones y contra-prestaciones, vuelve mucho mas estable al sistema y hace que lo que podia haber terminado en apenas una aventura se convierta en un conflicto por la creación de bandos.
Porque los argumentos del sitio anti Karyn son tan estupidos e incosistenets como los de la chica. Cuando los supuestos denunciantes insisten en que Karyn no debe ser salvada porque ni siquiera asume su propia vida. O cuando también piden plata, pero no para pagar deudas, sino para derrocharlo insistiendo en que todo lo que hacen para que Karyn aprenda, nos dejan regaladas un montón de observaciones entre ingenuas y realmente molestas.
¿Quienes son estos estúpidos que se aprovecharon de la fama de la chica para montar un contraataque en nombre de la normalidad (¿cual?), para dictar reglas de comportamiento o decidir acerca de la moralidad? Después de todo ellos mismos -supuestamente indignados- participaron de todo este episodio light medrando de la fama (¿mal?) habida de la chica, haciéndola jugar para sus propios fines.
Sin animo conspirativo también podríamos imaginar (como en el mejor estilo de El Pibe de Charlie Chaplin, donde el chico rompe los vidrios mandado por Carlitos, y Chaplin generosamente los repone) que los denunciadores juegan a favor de la chica ya que al hacer mucho ruido y algunas nueces, es mas probable que la chica reciba mas óbolos y donaciones.
Mas alla de las intenciones de unos y de otros lo cierto es que sistémicamente este ejemplo muestra, como a partir de una oscilación inicial, unas condiciones de inicio proclives y algunos buenos revoltijos, cualquier hecho se puede convertir en una noticia, cualquier noticia puede movilizar opiniones y eventualmente acciones (o donaciones), como cualquier acción genera su inversa y como en poco tiempo de forma inesperada se arma un tole tole, acerca de nada.
Es por eso que nosotros (que ya hemos caído en la categoría de pavos por hacernos eco de estas pavadas) proponemos crear un tercer sitio que se llame "neither save Karyn nor the anti-Karyn savers", porque el episodio enseña mucha acerca la dinámica de la creación de conflictos artificiales. y de como volver estables sistemas... estúpidos. Pero para eso la Argentina está mandada a hacer y no insistiremos sobre la cuestión.
Y para peor si creáramos el saitio le daríamos mas manija a lo que no lo merece. Epa, que paradojico.
Esta fue la editorial del Interlink Headline News nº 2767/8 del 28/29 de Agosto del 2002.