Para ver una manifestación por el reclamo de algo tenemos que ver la sección internacional de un noticiero o una señal de cable internacional. En los diarios tomamos dimensión de lo que pasa cuando publican fotos, cosa que es probable de que dejen de hacerlo a menudo ya que les consume tinta que es cara.
En Gran Bretaña, 250 000 personas se reunieron en Londres hace unas semanas en contra de la Guerra a Irak. Antes lo habían hecho en contra de Tony Blair (again), pero esta vez para que el laborista (?) no modifique el estilo de vida rural. Fox-hunting incluido.
En Italia, esta semana un millón de personas reventaron las calles en contra de políticas de flexibilización laboral fogoneadas por Silvio Berlusconi.
En Venezuela, a favor y contra de Chavez, la gente se hace sentir.
Aquí, sólo un puñado de ahorristas y nada más. Corte de pechuga de pollo que no sé si es Suprema o milanesa. Y los actos de la interna peronista, al ritmo de choripanes, tetrabriks y unos lecops... Nos hemos vuelto muy lumpen.
Instituciones en bancarrota, falta de respeto, ausencia de palabra, individualismo exagerado, trifulcas e internillas de conventillo, y demás.