
Esta semana salió publicado en el New York Times, diario que si marca opinión en los EEUU, un artículo que especula sobre la hipotética posibilidad de una independencia de la Patagonia Argentina.
Esto puede resultar un poc descabellado para algunos y una campaña burda al estilo Braden o Perón, para otros. Y también "racional" para algunos. O una combinación de todo un poco más una pizca de otra especie para "otros" otros. Y así.
Lo verdaderamente cierto es que en la coyuntura actual, la Patagonia Argentina es un país extremadamente rico si lo comparamos con la Argentina Residual (tal el criterio utilizado en el Gran Buenos Aires cuando se dividieron partidos como General Sarmiento o Morón). Esto es, la Argentina sin su Patagonia.
La Patagonia Argentina tiene una frontera muy definida (el Río Colorado), una economía volcada masivamente a la exportación - léase dólares- (petróleo, gas, electricidad, pesca, turismo, frutas), y una población con un sentimiento profundo de marginación por parte de Buenos Aires.
El viejo sistema de coparticipación federal, más el endeudamiento externo del que ha vivido la Argentina durante décadas, ha hecho que el manejo de las finanzas centrales haya sido una gran caja negra por muchos años.
Esto es, no se sabe de dónde viene la plata, como se asignan partidas y como se vuelve a repartir. Esto, producto del corte de asistencia financiera externa, más el colapso de la interna, hace que el manejo de la caja de la Argentina se convierta a la hora de definir el próximo presupuesto (vaya saberse cuando) en un tema más que caliente.
Y aquí los patagónicos están en una posición muy buena para negociar. Las provincias patagónicas van a ser muy exigentes a la hora de ser duros a la hora de saber donde va a parar la platita que ellos generan. No creo que en estas circunstancias estén dispuestos a que sus dólares (estos si tienen dólares) vayan a parar a alimentar el punterismo político de Almirante Brown, La Matanza, Berazategui, San Martín o José C. Paz.
Obviamente, este proceso no peude saltar de la noche a la mañana. Un quiebre brusco, una secesión, podría generar una guerra civil o algo similar, ya que la Argentina Residual no se puede permitir perder sus patas.
Ahora es interesante para verlo con proyección. Por lo tanto, es clave saber que va a pasar en los próximos meses con el manejo de los fondos. Allí se podrá ver si hay un runrún en esta dirección...
Para quienes quieran optar por la visión del conspirativismo yanqui, al estilo creación de Panamá, deberían considerar si no hay razones propias, autónomas, que puedan alentar un intento sececiionista.
Vale la pena reproducir un fragmento del tema "El embudo", de Marcelo Berbel, figura del folklore patagónico, incluido en el disco Orozco de León Gieco.
La canción dice:
Seguimos siendo colonia
De la gallina de arriba
Federalismo mentira
Desde que tengo memoria
Allá se cuenta la historia
Aquí se escribe con sangre
Más vienen de tarde en tarde
En vísperas de elecciones
A prometer soluciones
Que ya no engrupen a nadie
El "que se vayan todos" es en este caso contra los de la Argentina Residual.
http://www.republikpatagonik.com.ar
Posted by: Guarro on October 25, 2002 03:35 PM