Por más que hoy en día nos suene como algo auténticamente argentino, el piquete no nació aquí. No es como el dulce de leche. Desde nuestra visión veremos que el piquete, por su origen controvertido, puede estar más cerca de la nacionalidad de Carlos Gardel que de las impresiones digitales de Vucetich.
¿Cuál es el origen del piquete? Para empezar, el piquete consiste en el bloqueo de rutas como instrumento o método de protesta. Hoy en día, mucha gente cree que el piqueterismo (neologismo) surgió en Cutral Có. Pero vino de otro lado la cosa.
Los primeros piquetes se registraron a principios del gobierno de Menem en la zona de General Mosconi y Tartagal, al norte de Salta, luego del proceso de apertura y licitación de áreas de exploración y explotación en materia de gas y petróleo. Esto generó mayor presencia de capital privado, por lo que la vieja YPF a secas inició un programa de reducción de personal, más o menos voluntario u obligatorio según cómo se lo mire.
La protesta, frente a este inicio de lo que vendría después, comenzó por bloquear las entradas a los campamentos de las empresas y, posteriormente, la ruta 34 que conecta todo el Ramal salteño (noreste de la provincia) con Bolivia, en el área de Yacuiba-Pocitos.
¿Por qué se utilizó el bloqueo? La respuesta es que el corte de rutas por gente que protesta se originó en una práctica boliviana. Los campesinos y mineros bolivianos acostumbran usarlo desde hace décadas (al menos desde el proceso revolucionario iniciado por Paz Estenssoro en los cincuenta), cuando estos dos importantes sectores de la masa laboral del país optaron por cortar sistemáticamente rutas y enfrentarse al ejército que pretendía liberar las rutas. Bueno, la cosa no era tan fácil para el ejército ya que, fundamentalmente los mineros, disponían de dinamita, algo de uso cotidiano para ellos. Por lo tanto, los enfrentamientos no eran moco ´e pavo.
Esta práctica de bloqueo de caminos ingresó al norte de la Argentina luego del ingreso masivo de bolivianos que se produjo en los ochenta y que pobló las dotaciones de empresas argentinas, entre ellas YPF (esta migración se debió al plan neoliberal implementado por el mismo Paz Estenssoro que habíamos hablado antes..., no si eso de hacer una cosa y después cambiar tampoco es invento argentino...).
Al resultar exitosa, la práctica se difundió por YPF, pasó a Cutral Có y después se esparció por todo el país, al igual que el uso de bombas de estruendo. Estas son utilizadas en Bolivia y Norte de Argentina, esto es el área de cultura altoperuana, como un modo de llamar la atención y es usada para movilizaciones sindicales, fiestas religiosas y cívicas, y demás eventos de trascendencia pública. Hace diez años no era usual este uso de bombas en la Plaza de Mayo. Hoy es tan común frente a la Casa Rosada como en La Paz, Sucre o Cochabamba.
Si bien el piquete nació en Bolivia como una práctica que podría llamarse "revolucionaria" (algo válido para los cincuenta hasta los setenta, pero hoy algo medio extraño...), en la Argentina fue cambiando y se ha consolidado como algo distinto.
Es notable como se adaptó al caracter local. Así como los bancos o empresas extranjeras hacen cosas aquí que no harían jamás en sus países de origen, lo mismo sucede con el piquete.
Para decirlo brevemente, el piquete es hoy en día, en gran parte un instrumento que es funcional al sistema (aunque no me guste usar la palabra función, pero lo dejamos así). El piquete se ha vuelto un instrumento de negociación para que un nuevo estamento de dirigentes que reemplazan al tradicional sindicalismo hagan su agosto, a costa de las personas que se atribuyen representar.
La masa de desocupados y gente que trabaja de manera informal no encuadra más en el formato tradicional del sindicato. Por lo tanto, fue captado por nuevos dirigentes que vieron el potencial del nuevo fenómeno.
Hoy parte de estos dirigentes "populares" "nuevos" usan esta masa de gente que lucha angustiosamente por una comida diaria para su supervivencia y la de sus familias como nueva forma de práctica política muy ortodoxa (en analogía con el sindicalismo).
En lugar de quedarse con dineros de obras sociales, los dirigentes "nuevos" se quedan con parte de planes Trabajar o similares. A su vez, disponen de una organización que les permite manipular y/o extorsionar a la gente que recibe estos planes, al mejor estilo de los viejos sindicalistas portuarios con sus estibadores.
Y en este caso, la nueva práctica es peor aún que el sindicalismo tradicional, ya que su fuente de ingresos parte del supuesto de tener una alta tasa de desempleados. Así como el Asociación Bancaria de Zanola se hizo fuerte bajo la sombra de la Ley de Entidades Financieras de Joe, ¿quién puede dudar que estos "representantes piqueteros" no harán todo lo posible por mantener un nivel de desempleo relativamente alto, acorde a sus intereses particulares?
Aquello que era una práctica "revolucionaria" en Bolivia, se ha transformado en nuestro país en una nueva argucia para generar una nueva dirigencia de "gordos" o Juan Moreira del siglo XXI.
Si quieren ver los nuevos entrepreneur, miren por el lado de La Matanza...
Posted by Christian Schwartz
Posted by Piscitelli at July 19, 2002 05:26 PMLeere proximamente el manifiesto de Eduardo
Muy Bueno
Me quiero meter por aquí volviendo al libro de Hardt y Negri que tanta polvareda ha levantado últimamente. Por lo menos, esa polvoreda demuestra algo de actividad mental, algo que estaba adormilado últimamente... Y permite también confirmar aquellos que prefieren estar sujetos a algo inexistente antes de intentar comprender nuevos lenguajes que deambulan por allí.
El libro es ciertamente abarcador y por los menos en buena medida incoherente y confuso, algo que nodeja de ser en parte un elogio en un mundo que no es lineal. Quizás el conflicto nazca de intenatr confluir Marx con Deleuze y Guattari. Hay muchos puntos difíciles de aceptar fácilmente. Tomo uno, que no está del todo aclarado. Ambos autores proponen como actitud de embate contra el Imperio, la deserción. Pero esta deserción no la llego a entender del todo. ¿Qué es una deserción en el mundo actual? ¿Supone huir de la red rizomática? ¿Huir y cómo? ¿Individual o colectivamente? ¿Y cómo se logra? ¿Qué es desertar del rizoma, cuando éste se concibe como la nueva manifestación de un poder sin rostro? ¿Qué es huir en Deleuze y Guattari, que fomentan el nomadismo como actitud de vida/pensamiento? La salida en los sesenta de San Francisco era el hippismo o recluirse en una trapa o un monasterio budista de Katmandú, estas últimas dos bastante contestatarias en una sociedad fagocitada por la exposición mediática warholiana.
Este punto me sigue resultando oscuro. Y es clave porque es el pasaje a la acción.
Por caso, los grupos antiglobalización o las ONGs ambientalistas, como Greenpeace, al tener una exposición mediática fuerte, siguen la lógica de este nuevo Imperio, y por tanto corren el serio riesgo de ser absorbidas por éste, si es que ya no lo ha hecho. Qué más que los dirigentes del Movimiento Sin Tierra que se mostraban exhultantes de poner salir en cámara junto a Arafat en Ramallah, o Bové, líder de campesinos de Francia, que, en mi opinión, no distinguen mucho si llevan una bandera del Che o Le Pen.
Un caso concreto de fracaso y absorción por parte del sistema es el del movimiento zapatista. Allí puede haber una punta que permita ver como el carisma de Marcos, ha sido chupado por la cultura de lo establecido, y transformar su pipa y su pasamontañas en objeto de marketing global.
¿Qué queda entonces? Buena pregunta. Seguro que no el anclaje en teorías de mitad del siglo XIX.
Es necesario pensar más y mejor. Cosa de lo más difícil ... Casi tanto como levantarle la moral a la Brujita Verón después del traspié frente a Incalaperra.