1. La reconfiguración de los modos de comunicación
En una editorial prehistórica de nuestro diario electrónico el Interlink Headline News 1 hicimos alusión a la obra de Robert Logan The fifth language. Learning a living in the computer age2 quien construyendo/corrigiendo a Marshall Mc Luhan y Harold Innis mostraba como nuestras formas expresivas y representativas básicas (la oralidad, la escritura, las matemáticas y la ciencia) estaban siendo violentamente reconfiguradas con la aparición del lenguaje de la computación y en particular de Internet y la Web.
Hoy -en pleno e impensable 2003- es ya hora de retomar esa aguda intuición, desempaquetarla un poco y ponernos a ver de que modos bien puntuales tales cosas han sucedido. Como esta historia es sumamente larga y compleja nos tomaremos varias capítulos para hacerla, pero aun así nos constreñiremos a algunos momentos muy especiales de su devenir.
La computadora es la tecnología del conocimiento mas reciente para re-organizar el pensamiento humano, culminación y a la vez superación de una larga línea filogenética, que comenzó con la oralidad para comunicar, almacenar, recuperar, organizar y procesar la información.
Esta serie incluye el lenguaje hablado, las imágenes, los tallies, los guijarros (calculi) de arcilla, la escritura de imágenes, la escritura pictográfica, el alfabeto, los números abstractos, los numerales, los signos matemáticos, el concepto de cero, la geometría, las matemáticas, la lógica. la ciencia abstracta, los mapas, los grafos, las tablas, las bibliotecas, la imprenta, las enciclopedias, los diccionarios, las técnicas contables, el método científico, la fotografía, el telégrafo, el teléfono, el cine, la radio, las grabaciones de audio, la televisión, la videograbacion, los discos ópticos, la computadora, la teoría del control y la cibernética 3.
La novedad de Logan -en consonancia con las enseñanzas de Innis, Ong, Havelock, Scribner y Cole y muchos otros- es considerar que la Internet no es una nueva tecnología sino un nuevo lenguaje, el sexto (entendido como un sistema tanto de comunicación como informacional o cognitivo haciendo resonancia con la doble concepción de Lev Vygotsky del lenguaje como vehículo del intercambio social y del pensamiento generalizador)
Saltearemos un montón de consideraciones preliminares -muchas veces exquisitas- y aterrizaremos de sopetón en los comienzos de la escritura y las matemáticas 4. Los orígenes de la escritura pueden rastrearse en la cultura sumeria al final del cuarto milenio antes de Cristo (la escritura se inventó varias veces en forma independiente en Egipto, China, el Valle Indostani y Meso-america).
2. En el comienzo fue el contar (objetos no historias)
No es la menor de la ironías 5 que la escritura no haya derivado de las narraciones o de la necesidad de preservar los cuentos orales y las leyendas, sino de la necesidad de enumerar y dejar constancia de las transacciones comerciales. Los testimonios históricos empezaron con datos cuantitativos y no cualitativos. Lo que no es de extrañar dada la dificultad en cuanto a recordar lo cuantitativo respecto de lo cualitativo
No deja de sorprendernos que la escritura no haya sido un invento deliberado sino un subproducto incidental de un fuerte sentimiento de propiedad privada. Las primeras formas de notación humana, los tallies (contadores), no fueron escritos sino que se trataba de marcas en objetos (grabados en un hueso o palo) o a través del agrupamiento de guijarros, granos, ramitas o conchas.
La base de los tallies es el principio de correspondencia uno-a-uno según el cual cada ítem enumerado se corresponde con una marca o contador.
Obviamente la limitación mas evidente de los tallies es que solo registraban los rasgos cuantitativos del conjunto de objetos considerado, restringiendo la identificacion de los objetos al contexto o a la memoria de quien los contaba. Y por lo tanto solo servían para una contabilidad del día a dia y de los objetos cotidianos pero de ningún modo para una contabilidad comercial diversificada.
Los tallies mas antiguos datan de una fecha tan temprana como 15.000 años AC y aunque su uso fue mas que limitado no puede ignorarse las profundas transformaciones cognitivas que supusieron. Se trata del primer uso de símbolos visuales para almacenar, manipular y revelar información.
Con el tiempo su uso promovió los procesos de pensamiento abstracto como cosa de todos los días gracias al uso de esta notación.
Los tallies fueron la primera forma de segmentar a la realidad. Nuestros ancestros dejaron de ver venados para ver la representación de los venados y dejaron de operar sobre el venado concreto haciéndolo sobre su conceptualización. La objetividad también emergió a partir del uso de estas notaciones separando al conocedor de lo conocido y se creó consiguientemente una nueva realidad que abrió el camino al conteo, la matemáticas y la contabilidad.
El segundo paso en esta filogénesis cultural de las tecnologías de la notación consistió en la invención de los tokens (fichas) en arcilla usados para la contabilidad. Estos artefactos de arcilla de 2 a 3 cm. de largo se utilizaron para la enumeración y la contabilidad de los alimentos básicos. Su uso se disparo en 8000 AC al comienzo de la era agrícola también en el Mediano Oriente...
Cada ficha en arcilla diseñada de un modo muy especifico designaba alguna medida de un producto o mercancía agrícola. El sistema que empezó con 24 tipos de fichas llegó a tener 190 tipos distintos en 3300 AC poco antes de que la escritura y los numerales abstractos hicieran pie en Sumer. Las formas incluían esferas, discos, conos, tetraedros, biconoides, ovoides, cilindros y triángulos que se diferenciaban a su vez por el tipo de incisiones y designaban medidas de granos, jarras de aceite, ganado dicriminado por edad y raza, medidas de tierra en relación a la cantidad de semillas que hacía falta para sembrarlas
Las fichas y los contadores (tokens & tallies) comparten características comunes: son símbolos palpables fáciles de manipular que se usan en correspondencia uno-a-uno con los objetos que enumeran, sirven para generar objetividad, segmentación de la realidad, etc.
Pero en otro sentido mas profundo se diferencian y muestran un camino evolutivo. Las fichas no eran objetos al azar agrupados y puestos al uso secundario de contar sino que se trataba de artefactos humanos preparados especialmente para cumplir fines contables.
Cada ficha con una forma definida remitía a un objeto igualmente circunscripto, se trataba de la primera medida tanto cuali- como cuantitativa. Cognitivamente los tokens funcionaban como metáforas, traduciendo palabras de conceptos económicos en un medio táctil. Se trataba de un cambio fundamental en el procesamiento de la información. Mientras que los contadores eran contextuales y no tenían ninguna función independientemente del objeto registrado, los fichas se convirtieron en una herramienta confiable para el almacenamiento de datos.
3. Antes de la abstracción fue el conteo concreto
Las fichas permitieron la diversificación que hacia posible lidiar con distintos tipos de productos simultáneamente. Se podrían reorganizar en distintas pilas o agrupamientos de acuerdo a muy diversas categorías haciendo posible todo tipo de clasificaciones. Aunque exageramos un poco las fichas fueron los precursores tempranos del ábaco y de la hoja de calculo 6.
No obstante su enorme valor como lenguaje universal, inteligible a distintas culturas y en diferentes épocas, el sistema era bastante complejo y llegado a cierto punto amenazaba con hacer mas que difícil el manejo de nuevas categorías y objetos.
Cognitivamente su principal consecuencia fue modificar para siempre la forma en que la gente contaba, pero de ningún modo adelantando el uso de nuestros numerales y de los conceptos abstractos de números.
Así mientras que "n" ovoides designaban "n" vasijas de aceite, no sucedía que "n" vasijas designaran "n" fichas. La sintaxis de las fichas funcionaba de manera tal que no se convertían en adjetivos que modificaran a los sustantivos. La estructura sintáctica del numero abstracto tal como "tres" que actuara como un adjetivo modificando al sustantivo "jarra de aceite" como en la frase "tres jarras de aceite" no se encontrará antes de la invención de la escritura.
Estábamos pues en la etapa del conteo concreto, algo que seguramente se parece mucho a lo que ontogeneticamente fue descripto por Piaget como la etapa de las operaciones concretas 7.
Estas descripciones se corresponde mas que bien con la versión que dan los historiadores de las distintas fases del conteo: 1) correspondencia uno-a-uno sin ningún concepto preciso de numero, 2) Conteo concreto con el uso de expresiones numéricas especiales para contar distintas clases especificas de ítems, 3) Conteo abstracto con números abstractos aplicable universalmente.
Sabemos que la aparición de estas nuevas formas de conceptualizar no se hizo al voleo ni al garete. Mas que nunca las enseñanzas de Emile Durkheim y Marcel Mauss (en Primitive Classificaction) retomadas por Mary Douglas se verifican en esta reconstrucción de la escritura. Las categorías del pensamiento reproducen las categorías sociales y no a la inversa
Las tecnologías dominantes del conocimiento y de la cultura, -trátese de las caras información, mecánica o económica- están interrelacionadas y siguen un patrón evolutivo común reforzándose mutuamente hasta que aparece un nuevo nivel de innovación tecnológica o compuerta evolutiva y concomitantemente aparecen nuevos patrones de comportamiento social.
La historia del procesamiento de información en el Lejano Oriente entre los años 15.000 y 3.000 A.C. sigue precisamente esta evolución puntuada: grandes cambios logrados en poquisimo tiempo y mesetas de estabilidad de largo plazo.
Pero lo interesante del caso es que estas compuertas (tallies, token y escritura) puede (deben) leerse no solo como la historia de las transformaciones cognitivas, sino también y muy especialmente como compuertas evolutivas entre distintos sistemas sociales y económicos.
El sistema de los tablillas contadoras fue utilizado durante miles de años por las sociedades cazadoras y recolectoras. He aquí el secreto de su durabilidad. No tuvo nada que ver con supuestas capacidades inmutables de la mente de grupos sociales que no quisieron evolucionar, sino de un tipo de sociedad altamente armónica consigo mismo que no necesito hacerlo mientras la ecología y la economía así no se lo exigieron.
Por ello no resulta nada accidental que el sistema de fichas -una compuerta evolutiva en esta filogénesis cultural y una compuerta evolutiva de fuste en las tecnologías del conocimiento- haya aparecido precisamente en el año 8000 AC justo en el momento en que la agricultura emergía como la base económica de los nuevos tipos de sociedades.
De igual modo durante otros 5.000 años este tipo de contabilidad escritural de lo concreto y argamasa de las interacciones sociales que fue el sistema de fichas, se mantendría intocado hasta que emergieran nuevas formas económicas con la urbanización de la primeras ciudades -en especial de Uruk en Sumer entre los años 3350AC y 3100AC.
Porque queda clarisimo (y a ello han contribuido en forma espectacular los trabajos de Denise Schmandt-Besserat 8 ) que las fichas de arcilla se utilizaron para dejar testimonio del pago de tributos e impuestos a quienes mantenían y administraban el sistema de irrigación del cual dependería la agricultura.
4. El advenimiento de las capacidades de abstracción
Por razones de economía de tiempo y espacio no entraremos en el detalle que la ocasión merecería de las tremendas y detalladas innovaciones que ocurrieron entre los años 3400 y 3100 antes de Cristo donde tuvieron lugar en oleadas sucesivas y en un periodo tan corto de apenas 300 años -ratificando lo que veníamos diciendo de la evolución puntuada- las innovaciones mas significativas en la invención de las tecnologías del conocimiento que hicieron posible el despliegue de nuestras capacidades de abstracción.
Pero tampoco salteemos tan rápidamente los pasos al punto de volver ininteligible los momentos mas interesantes. Al tiempo de la urbanización de Uruk aparecieron los token (fichas) complejos que diversificaron la variedad de objetos de arcillas tridimensionales utilizados para contar. Tal variedad se obtuvo a través del concurso de multiplicación de formas, incisiones y puntuaciones y perforaciones.
Cognitivamente la proliferación de estos artefactos generó las primeras articulaciones significativas de signos y símbolos hasta llegar a las primeras metafóras numéricas. El resultado fue la posibilidad de abstraer clases a través de formas comunes para temas diferentes, una complejizacion creciente de las clasificaciones, y sobre todo la aparición de capacidades de procesamiento de datos y de almacenamiento de información sumamente complejos.
A la altura del año 3250 a 3150 A.C. aparecieron los primeros sobres impresos de tokens que llevaron por primera vez al mapeo de objetos tridimensionales en signos bidimensionales. Estamos orillando aquí las forma mas primitivas de la teoría de los conjuntos, emergió asimismentonces una simbolización mas abstracta con metáforas visuales y por primera vez también se produce la transferencia de experiencias táctiles en visuales.
Llegamos así entre 3150 y 3100 A.C. a las tabletas impresas que son nada mas y nada menos que tabletas de arcilla bidimensionales sobre las cuales se han impreso formas de tokens lo que equivale a la desaparición física del token y a una primacía creciente de los medios bidimensionales que asegurarían de entonces y hasta nuestros días la presentación tanto de lo oral como de lo visual sobre superficies planas.
Se llega así por fin alrededor de 3100AC a la era de las tabletas con muescas en donde los signos son burilados para replicar las formas de los tokens, los tokens de las primeras medidas (van y bariga) han sido impresos, y nuevos signos, no pertenecientes al repertorio tradicional, son permanentemente inventados.
En este procedimiento se fundan las invenciones mas portentosas en la historia de las tecnología del conocimiento a saber: la escritura logográfica, los numerales abstractos y la escritura fonética 9
Justo en este momento se produce una de las rupturas mas curiosas de la historia intelectual humana a saber la finalización de la existencia de los signos que fusionaban la información cualitativa y cuantitativa y al contrario la aparición de dos tipos de notaciones inconmensurables, una verbal y la otra numérica.
5. La divergencia fundacional: el lenguaje por un lado y las matemáticas por el otro
Con la emergencia de estas dos formas notacionales, una cualitativa con palabras escritas y otra cuantitativa con numerales abstractos, el lenguaje de la palabra escrita y el lenguaje de las matemáticas emergieron como dos sistemas heterogéneos de almacenamiento de la información.
El proceso supuso la transición de impresiones en los tokens a inscripciones en los signos, un aumento notable en el repertorio de signos, que darían lugar a la pictografía y a la ideografía; nuevos valores semánticos y sintácticos para el sistema de símbolos; la aparición de signos para expresar sonidos con la escritura fonética y por ultimo la aparición de signos para expresar la pluralidad, es decir los numerales.
Remitimos al trabajo varias veces mencionado de Robert Logan para estudiar como se produjeron (aunque a veces resulta difícil determinar la secuencia exacta) las tres bifurcaciones (la mencionada recién entre lo numérico y lo verbal) y las dos posteriores que hicieron posible la separacion de los números en una categoría de números concretos y otra de números abstractos, así como la tercera bifurcación que abrió la posibilidad a que los signos inscriptos dejaran de ser utilizados para codificar palabras exclusivamente en términos ideograficos o pictograficos y empezaran a serlo en términos fonéticos.
En cuanto al próximo paso a saber un rapido análisis de la evolución de los sistemas de escritura fonéticos y lo mas importante el modo (tantas veces comentado por Mc Luhan) en que estas tecnologías afectaron en forma irreversible nuestra forma de construir el mundo queda para las obras específicas sobre el tema mencionadas en la nota 9.
6. Tecnologías del conocimiento y subjetividad
Pero nada de lo anterior nos interesa como hechos históricos en si, sino en relación a la transformaciones de la subjetividad y sobretodo al examen de la relación que puede llegar a existir entre tecnologías (del conocimiento) y construcción de nuestra identidad como humanos.
Por ello dando un salto abismal en el tiempo pasaremos de esas etapas preliminares de la invención de la escritura, al momento de su fusión con la tradición oral y la "escritura" (oral) en obras claves como fueron La Iliada y La Odisea. No se trata de un salto mortal, sino precisamente de la identificación de un punto de bifurcación clave en la historia humana de la textualización de nuestras experiencias.
Sin entrar en demasiadas disquisiciones filosóficas, podemos convenir con el genial David Olson (en su excepcional El mundo sobre el papel. El impacto de la escritura y la lectura en la estructura del conocimiento) que subjetividad es el reconocimiento de que lo que está en la mente está en la mente.
Subjetividad también hace referencia al intento de construir una perspectiva en primera persona para los estados mentales de uno mismo y de los otros.
La subjetividad abre la puerta a la introspección. Y al revés tomar por natural lo construido es negar mi propia subjetividad o subordinarla a una ideal de objetividad para la cual las interpretaciones (mis interpretaciones) son intranscendentes.
Estamos en el reino de la subjetividad cuando nos damos cuenta de que nuestras creencias son, posible y a veces, lamentablemente, erróneas. La subjetividad esta ligada pues a la conciencia de la mente y a la vulnerabilidad de nuestras creencias.
Esta interpretación está muy ligada al proyecto y a la invención de mundos. Y aunque es difícil imaginar que podemos dar cuenta de cuando y como empezó de la subjetividad, es mas factible -aunque no menos difícil- tratar de ver cuales han sido los aportes de la escritura y de la lectura a su invención.
Según un autor tan valorado como Jerry Alan Fodor la comprensión de los estados mentales de los otros es innata. Aparentemente los chicos reconocen a los otros significativos con intenciones desde una edad muy temprana. Ademas los chicos aprenden también muy tempranamente la diferencia entre verdad y falsedad, lo que supone un alto nivel de auto-conciencia.
Curiosamente aunque las investigaciones en primates han dado lugar a numerosas conjeturas acerca de la inteligencia, ésta parece estar mucho mas relacionada con los estados motivacionales que con los estados informacionales, es decir con su capacidad de atribuir estados de creencias a los demás.
Por ello conviene tratar de averiguar como se invento la mente en la literatura para lo cual una recorrida por la obra de Homero es mas que necesaria.
Gracias a las investigaciones de Parry y Lord (resumidas por Ong en su seminal Oralidad y Escritura) sabemos hoy que las dos grandes obras maestras de Homero (que a su vez no fue un autor en el sentido convencional que le damos hoy) fueron producto de una composición oral creada para una audiencia en vivo por bardos, que al igual que su audiencia, no sabían ni leer ni escribir.
Leer a Homero hoy es relativamente difícil, porque proyectamos sobre el texto nuestra mirada letrada y nuestra subjetividad textualizada. Pero si hacemos el esfuerzo de desligarnos de nuestro presente y de nuestra herencia cultural llegamos a conclusiones bastante extrañas.
Si bien la fijación del texto se hizo alrededor de 700 AC, el mismo esta atravesado por una ambigüedad fundamental. A saber encontramos en ellos una combinación de emociones que nos parecen eternas 10 como la turbación, la simpatía, el enojo o una cierta autoconciencia, equivalente a la subjetividad. Pero por otra parte no hay en esas obras el mas mínimo atisbo de elogio o de reproche y mucho menos de responsabilidad personal.
Porque en definitiva en los griegos (al menos en esta etapa) había un atisbo de una teoría de la mente, pero al mismo tiempo había una muy limitada comprensión de la subjetividad.
En los griegos homéricos no existe un concepto de mente diferenciado del cuerpo. No existen verbos del tipo: decidió, pensó, creyó, dudo o se equivocó. Por supuesto que los personajes homéricos hacen todas estas cosas y otras mas aun, pero no lo hacen en forma automotivada, sino como respuesta a las voces que oyen, y que debían ser obedecidas. Pensar en la Grecia Homérica no era ser sino ser para los dioses. pensar era ser endiosado.
Para los griegos homéricos pensar era hablar, y por ello la ideas no existían en forma separada. Para Homero lo que para nosotros son estados mentales eran estados físicos. Thumos es la experiencia de la fuerza que impulsa a la acción. No es Ajax quien esta dispuesto a luchar sino su thumos, la escucha de la voz de los dioses, su interfaz con quienes realmente deciden.
Olson lo dice con diafanidad Nadie en La Iliada decide, piensa, sabe, teme o recuerda nada en su psyche. Solo en el periodo clásico psyche, thumos y noos se unen en un concepto general de mente como órgano mental localizado en la cabeza.
En Homero no hay ninguna prefiguración del ego cartesiano. El modelo de acción es el decir y el hacer. Si los dioses le dicen a un guerrero que morirá en batalla, este pone a un lado las armas y espera (¿valiente-, resignada- o indiferentemente?) la muerte.
Por supuesto que los homéricos conocían la diferencia entre verdad y falsedad, pero de lo que carecían -lo que es una diferencia clave- era de un vocabulario para pensar el fenómeno de la mente.
Como bien dijo Jerome Bruner existe una profunda continuidad entre relato autobiográfico y emergencia de la conciencia. Haciendo carne con la imaginación trascendental de Kant podemos interpretar una variedad de experiencias desde la perspectiva del "yo" narrativo. Pero en Homero la cosa no era así. La redacción era mas bien colaborativa y la pluma estaba en mano de los dioses.
7. Invención de la escritura y generaciòn de la subjetividad
Todas las observaciones anteriores son finas e interesantes pero no nos interesan en si. Lo que nos llama la atención y la pregunta a la que debemos responder es si la teoría de la mente de los griegos clásicos tiene algo que ver con la invención de la escritura y con el desarrollo de la cultura escrita.
Quien trabajo mucho y bien el tema fue Eric Havelock al insistir en que una cultura oral preserva la información haciéndola memorable, que la forma y el contenido reflejan esa necesidad, y que en ese tipo de culturas, el lenguaje debe ser poético y el contenido debe ser de acción y no de reflexión.
Para Havelock al poder almacenar la información en una memoria externa, la mente se vio liberada de las constricciones eminentemente memoristicas, abriéndose paso una nueva forma de discurso caracterizada por los principios, las afirmaciones y las definiciones.
Lamentablemente para la posición de Havelock (ver nuestro trabajo La escuela de Toronto ) gran parte de esas afirmaciones se ven socavadas por el el hecho de que muchos discursos filosóficos, incluyendo la increíble Summa Theologica de Santo Tomas de Aquino fueron inicialmente orales y se las recogió después en forma escrita, en la mejor tradición de las sagas homéricas.
Pero lo que es no es cuestionable de la postura de Havelock es que la escritura brinda un nuevo modelo para el habla, y convierte a las palabras en objetos de conciencia.
Solo con la transcripción del lenguaje al papel vemos por primera vez a las palabras como un objeto independiente y ajeno a nosotros. A medida que este proceso histórico se consolida parecería como que las palabras no provienen del habla sino de la conciencia usando a aquella tan solo como su intermediario.
No seguiremos aquí en detalle el camino de Olson que le permite saltar de la Grecia Clásica a los comienzos de la época moderna y en esta lo hace estacionarse en varios autores entre los cuales se destacan Descartes, con la prioridad de lo mental, Bacon y su hipótesis de que el principal objetivo de la mente era someterla a la patrones del mundo, científicos como Boyle y Hook que buscaban al revés suprimir lo mental y algún picoteo por las ideas de Hume.
No, nosotros hincaremos el diente tan solo en uno de los padres de la modernidad citados por Olson, a saber el famoso obispo George Berkeley (1685-1753) a quien generalmente se maltrata bastante, despreciándolo como un idealista -ni siquiera trascendental como habría sido Kant. Curiosamente Olson relee la obra de Berkeley y lo hace en una clave novedosa, que también arroja luz acerca de la textualizacion de la subjetividad.
Porque la riqueza de los planteos de Berkeley estriban precisamente en ser uno de los primeros para quienes la interpretación figura como una parte central de la percepción como la abusada frase "ser es ser percibido" trasluce.
La visión de Berkeley es profundamente antiplatonica y antiescolastica. Mientras que los filósofos provenientes de estas familias de ideas suponían que estas eran inteligibles y dadas por la naturaleza, Berkeley fue uno de los primeros en proclamar el carácter construido (al estilo del constructivismo actual) de las nociones y conceptos abstractos.
Un filosofo empirista como Berkeley no alcanzaba a ver ninguna diferencia entre los hechos observados y las conjeturas probables. Para Berkeley -como ya pasaba con Locke o Hume- los objetos se infieren de los datos de los sentidos, pero lo que es realmente llamativo de Berkeley es su modelo de percepción como tipo de lectura.
Porque para Berkeley los objetos inmediatos de la percepción son signos y no propiedades de los objetos. Leemos signos e inferimos objetos así como leemos letras e inferimos significados. La única diferencia entre ver y leer es que los signos naturales se dan en la naturaleza en tanto que los segundos depende de una convención.
Para Berkeley el gran problema consistía en como lidiar con la fuerza ilocucionaria, como debían interpretarse los enunciados y los acontecimientos.
Así como el problema de leer las Escrituras era el de determinar no tanto lo dicho sino como debía tomarse lo dicho, el problema de los filósofos mentalistas fue clasificar los modos de tomar lo dicho.
Berkeley y sus amigos no negaban los textos pero lo que les costaba mucho era saber que había de verosímil en ellos y como pasar de los mismos a la interpretaciones.
La solución -como bien dice Olson fue proponer una hermeneútica aplicada. La naturaleza era un libro pero no había que exagerar con lo que se encontraba en ella. Mucho de lo que los antecesores habían visto en la naturaleza eran ahora invenciones (como bien lo revela Michel Foucault tanto en Las Palabras y las Cosas como en El Nacimiento de la Clínica).
Llegamos así a una hermeneutica austera que produjo una ontología igualmente austera. No había que multiplicar a los entes, el mundo no era tan complejo como parecía. se trataba de ejercitar con sagacidad la capacidad de discernir entre hecho y ficción.
Y lo mas importante de todo fue aislar la lógica y la coherencia de la teorías de la prueba que las verificarían. Y esto solo fue posible gracias a la escritura científica. Olson culmina su trabajo con una investigación de como se construye la mente letrada (y científica) en los niños.
Tal excursión quedará para otra oportunidad. Igual que una revisión mas detallada de los pros y de los contras de esta cientifizacion de la visión del mundo (impiadosamente denunciada por Marshal Berman en sucesivas obras).
Lo que aquí quisimos destacar -y creemos que quedó claramente de manifiesta- es la profunda continuidad que existe entre sistemas de representación y generación de subjetividad, y de como la mente se va construyendo en un proceso de textualización creciente -que alcanza -paradójicamente- con las pantallas su estadio actual. Algo que demostraremos en sucesivos aportes en el curso de este primer cuatrimestre
NOTAS
1 Se trata de la nº 1029 Visiones a medias pero visiones al fin. Avatares de la convergencia digital de Marzo de 1997.
2 Posteriormente rebautizada como The sixth language. Learning a living in the Internet Age - como corresponde a las técnicas del marketing y al tiempo acelerado de Internet.
3 Hay innumerables obras donde revisar esta historia. Señalemos entre otras a: (Bolter (1991); Chartier (2000); Crump (1992); Einsenstein (1979); Elliot (1976); Gelb, (1976) ; Gubern (1996); Hobart, & Sayre Schiffman, (1998); Innis, (1973); Lave (1988); Levinson (1997); Logan (1995. 2000); Manguel, (1998); O'Donnell (1998); Olson (1998); Ong (1987).
4 Ver el muy interesante The anthropology of numbers de Thomas Crump,Cambridge University Press, 1992.
5 Largamente explorada por Jack Goody en The logic of writing and the organization of society.
6. Un excelente lugar donde investigar la forma en que una notaciòn, grafía o montaje de experiencia genera una nueva forma de ver el mundo es el corto y contundente artículo de Steven Levy (1989).
7 Jean Piaget el biólogo y epistemólogo ginebrino muerto en 1980 elaboró una teoría piagetiana que explica, esencialmente, el desarrollo cognoscitivo del niño, haciendo énfasis en la formación de estructuras mentales. Jean Piaget concibe la formación del pensamiento como un desarrollo progresivo cuya finalidad es alcanzar un cierto equilibrio en la edad adulta. La teoría piagetiana divide el desarrollo intelectual del niño en cuatro etapas principales. 1) La primera, llamada senso-motriz abarca del nacimiento hasta los dos años aproximadamente. Se caracteriza por el desarrollo de los movimientos. Estos, de reflejos innatos pasan a ser movimientos voluntarios que, le permiten al niño dirigir sus actividades hacia objetivos determinados.
2) Una vez que ha adquirido estas habilidades, aproximadamente a los dos años, surge la etapa preoperacional que abarca hasta los siete u ocho años. La adquisición del lenguaje es, quizá, el acontecimiento más importante de este periodo, ya que su desarrollo modifica sustancialmente tanto las estructuras mentales como su relación con las demás personas.
3) Las actividades mencionadas anteriormente dan paso a una nueva etapa que, como las dos precedentes, permiten un mayor equilibrio en las estructuras mentales. A esta edad, siete u ocho años, corresponde la etapa de las operaciones concretas que se prolonga hasta los doce años aproximadamente. Sí bien es cierto que en la etapa preoperacional el pensamiento avanza a pasas agigantados, también es cierto que en esta edad se logra la formación de operaciones, aunque éstas se limiten a situaciones concretas.
4) Por último, el desarrollo cognoscitivo del niño llega a la etapa de las operaciones formales. Esta fase se alcanza entre los once y doce años y coincide con cambios físicos fundamentales. La posibilidad de formular hipótesis, es decir de hacer proposiciones mentalmente, es lo que permite que las operaciones concretas lleguen a ser operaciones formales.
8 Denise Schmandt-Besserat es profesora de Arte y Estudios del Medio Oriente en la Universidad de Texas, USA. Su principal campo de trabajo es la arqueología del Cercano Oriente y es una de las personas que mejor ha trabajado los temas de los orígenes de la escritura y las matemáticas. Sus dos obras disponibles muy valiosas (solo estan en inglés) son How Writing Came About, University of Texas Press; edición abreviada (January 1997) ISBN: 0292777043 y The History of Counting, Editorial Morrow Junior; (August 1999) ISBN: 0688141188 Aqui hay varios artículos técnicos muy valiosos suyos (en ingles) . Su bibliografia contiene varios links a artículos suyos en la web.
9 Para un estudio muy detallado de estas notaciones ver Historia de la escritura de Ignace Gelb (1976) -primera versión de 1952, y mas en nuestra campo de preocupaciones Jay Bolter (1991) Writing Space. The computer, hypertext and the history of writing. Entre las obras mas recientes que tocan el tema está la deLouis-Jean Calvet (2001) Historia dela escritura.
10 Un trabajo fascinante sobre la historia lexicográfica de los sentimientos se hallará en el aporte de José Antonio Marina y Marisa López Penas, El laberinto sentimental, Diccionario de los sentimientos.
REFERENCIAS
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