Aclaración
Los teóricos del año 2006 no siempre serán clases escritas -como en los cuatrimestres anteriores al año 2005- sino tambieen apuntes y rompecabezas para armar como corresponde al modo destotalizador -y sobretodo heurístico- con el que trabajaremos estos temas en este primer cuatrimestre del 2006.
Ejes del programa
Las nociones básicas que organizarán la cursada durante este cuatrimestre son: 1) Formas tecnológicas de vida, 2) La arquitectura es la política de la red, 3) Del consumo a la producción para a par. Multitudes inteligentes, 4) Critica de la información. De la argumentación al diseño.
Pero la matriz común a todas ellas es la acuñación de nuevas categorías para pensar/rediseñar al capitalismo (informacional) en los tiempos de las postorganizaciones.
LINEAMIENTOS GENERALES DEL PROGRAMA
Nuevas categorias para pensar/rediseñar al capitalismo en los tiempos de las postorganizaciones
Resulta un pecado de lesa epistemología no entender qué esta pasando, no solo a nivel micro y puntual en campos específicos del conocimiento como son las tecnologías de las comunicaciones, sin inscribir esos cambios simbólicos y materiales dentro de un movimiento mucho mas amplio y complejo denominado por Scott Lash y John Urry Las economías de signos y espacio.
Este cuatrimestre (al igual que el segundo de 2005, pero a diferencia de los anteriores) trabajaremos intensamente esas relaciones entre lo macro y lo micro, entre lo tecnológico y lo político, entre lo social y lo cultural. Y avanzaremos en mucha mas profundidad y detalle en los procesos conjugados de aceleración de flujos y de acentuación de la reflexividad.
El programa del primer cuatrimestre del 2006 -a diferencia de muchos de los anteriores que hemos desarrollado en los últimos años- es mucho mas filosófico y epistemologico (mas parecido a los de los años 1996/1998) pero con una doble diferencia.
En ese momento nuestro énfasis se focalizaba en lo cognitivo y en lo intelectual, ahora lo es además en lo estético, y lo emocional. Por otra parte hace 10 años Internet recién emergía y muchos de los fenómenos que hoy nos constituyen, atraviesan y codeterminan, ni siquiera eran imaginables. Por eso esta necesidad de salirnos de la descripción e ingresar en el registro explicativo, y dentro de éste no acotarnos a lo meramente argumentativo, o a elaborar una teoría de las redes como hicimos en el primer cuatrimestre del 2005, sino también a enfatizar debidamente lo vivencial, lo intrapsiquico y sobretodo lo relacional.
Habiendo trasegado un diagnóstico de la economía internetiana durante mas de 10 años nos parece todavía increíble que haya tan pocos análisis sustantivos del tema y si en cambio infinitas anécdotas y descripciones que, mas o menos adecuadas, difícilmente permitan entender la Gran Transformación en curso (1) salvo desde visiones acotadas, bisoñas y finalmente reduccionistas.
Micro y macroanálisis, hibridación de conceptos, estudios multicausales
Porque creer que entendemos lo que esta pasando, analizando casos exitosos de empresas brick and mortar, o digitales híbridas como Amazon.com o eBay, es tomarnos el pelo a nosotros mismos. Y también, suponer que porque podemos hacer un inventario mas o menos inteligente de las tecnologías que están siempre por cambiarlo todo, estaremos en condiciones de anticipar el futuro y de domesticarlo, es una ingenuidad supina. Pero todavía mas lo es suponer que entendemos algo o mucho de los ciclos económicos (salvo que casi siempre nos olvidamos de que existen), para poder separar las burbujas financieras de las innovaciones exitosas, o poder desligar la macroeconomía del comportamiento cada vez mas ciclotimico de los consumidores.
No podemos descifrar lo que está ocurriendo, ni lo que ocurrirá sino sumamos los esfuerzos combinados de la historia económica, la historia de las finanzas, la historia de la tecnología, junto a la sociología de las organizaciones, la sociología de la innovación, la economía de lo insólito, la sociología de la tecnología y basicamente la ecología de los medios y las comunicaciones.
Pero aunque todos estos enfoques son inseparables, una relectura del presente exige inevitablemente una reinvención de la teoría política y social. Y de todas las debilidades quizás la que mas padecemos es precisamente la irrelevancia de las teorías decimonónicas, y sobretodo las de principios y mediados del siglo XX para entender lo que se vino y lo que se vendrá.
En este sentido son mas que bienvenidas las ideas de Scott Lash ampliamente desarrolladas en Crítica de la información (Buenos Aires, Amorrortu, 2005), preanunciadas en El fin del capitalismo organizado y sobretodo desarrolladas con John Urry en Economía de signos y espacio. Sobre el capitalismo de la postorganizacion.
Contrariando lecturas esencialistas de Marx según las cuales sus cuatro tipos de capital: el capital dinero, las mercancías, los medios de producción y la fuerza de trabajo girarían inalterados eternamente, estos autores describen acertada y aceradamante los principales cambios que el tiempo ha provocado en este modelo abstracto.
La aceleración de todo
Dada la aceleración en la velocidad de circulación de los sujetos, y la inclusión cada vez mas notoria de los sujetos en estas internacionalizaciones, queda claro que en el paso del capitalismo organizado al capitalismo desorganizado los sujetos/objetos de la economía política capitalista cada vez salvan distancias mas grandes y lo hacen cada vez mas aceleradamente, gracias entre otras cosas pero fundamentalmente a las redes electrónicas.
El capitalismo adopta la cara del capitalismo consumista y los objetos y artefactos culturales se convierten en desechos y se vacían de sentido. Los objetos fabricadores de signos lo hacen a una tasa abrumadora que impide toda absorción. Las personas bombardeadas por los significantes renuncian a producir sentido. La gente se hastía del bombardeo semiótico y se convierte en gustadores neurasténicos como acuño Simmel (un brillante anticipador de estaslecturas) en su poca conocida obra The Metropolis and Mental Life .
Contrariamente a tanta declamación histérica publicada en las dos ultimas décadas el postmodernismo ni critica ni rechaza al modernismo sino que es su exageración y caricaturizacion.
Teorias impotentes y desencantadas frente a fenómenos bulliciosos y creativos
Casi toda la teoría social producida en las dos últimos décadas del siglo XX proveniente tanto de la derecha como de la izquierda, del marxismo resistente o del neoliberalismo supuestamente triunfante, comparte la detección y el rechazo de la abstracción, la perdida de sentido, los cuestionamientos a la tradición. Curiosamente ambos tipos de criticas terminan como en Alan Bloom y en Daniel Bell, o como en Ulrich Beck y en Dominique Wolton para mencionar a autores en las antipodas del arco ideológico, con posiciones pesimistas y definitivamente proclaman una nostalgia de los buenos viejos tiempos.
Por suerte Lash & Urry le encontraron la quinta pata al gato y revelan que todos esos rasgos decadentes y nihilistas son tan solo un cara del poliedro interpretativo. Ya que a medida que el sentido de la modernidad se retira, desaparece, se fragmenta o se autodestruye emergen nuevos procesos y posibilidades de practicas y lecturas que reabren posibilidades para replasmar sentido en el trabajo y en el ocio (2).
En los últimos 10/15 años estamos asistiendo a una asombrosa movilidad de objetos y sujetos. Pero estas movilidades/movilizaciones (al igual a lo que sucede con la autoconstruccion de la red) no son azarosas y aleatorias, hay principios de autoorganizacion y hay vectores que determinan su capacidad de estructuración.
El turismo internacional ha crecido aceleradamente y en el 2004 llego a las 760 millones de personas movilizadas anuales con proyecciones de 1000 millones para el 2010 y de 1600 millones spara el 2020.
Por otro lado las migraciones masivas disparadas ya sea por guerras étnicas, invasiones, desesperación económica, etc. alcanzan actualmente a 175 millones de personas, cambiando brutalmente las nociones de nación, frontera, derechos humanos, etc., obligando a pensar fenómenos inéditos y a gestar hipótesis sobre escalas de fenómenos antes desconocidos.
Co-evolución, co-gestación, co-comprensiòn en la civilizaciòn del diseño generalizado
Es imposible entender las sociedades contemporáneas si no se analizan los efectos de estos flujos masivos sobre las economías y las estructuras sociales y los modos de comprensión cultural de las diferentes sociedades . Siguiendo con análisis anteriores que mucho nos llamaron la atención (3), una de nuestras principales preocupaciones actuales es el cambio en los objetos arrastrados por la movilidad que los va vaciando de contenido material y los convierte en signos con contenidos cognitivos (postmodernos) o contenidos estéticos (postmodernos).
Entre estos fenómenos uno de los que mas nos interesa es la estetización de los objetos materiales que se hace en el teatro de la producción, la circulación o el consumo de esos bienes. La estetización se concentra en producciones donde el diseño representa el componente mas grande del valor de los bienes y el valor agregado del salario se reduce progresivamente. La I&D clásica se ve sometida a la intensidad del diseño y afecta al vestido, calzado, mobiliario, automóviles, electrónica de consumo. Los bienes de consumo durables dejan de ser objetos y se convierten en microambientes construidos.
El capitalismo de nuestros día será todo lo desorganizado que se nos ocurra, pero no es ajeno a una lógica, una topología y una estructuración muy coherente en términos de una economía de signos y espacio. Definido como lo hacen ejemplarmente Lash y Urry el desorden contemporáneo es una estructura de flujos, un conjunto descentrado de economías de signo en un espacio.
Hasta ahí la cosa no viene mal. Pero esto es aun del orden de la descripción mas que del análisis, del orden de la constatacion mas que de la inteligibilidad. Porque este tipo de enumeraciones carece de lo mas interesante enmascarado por esas redes asimétricas de flujos. A saber que los mismos individuos que quedan/quedamos sujetos a esas economías de signos y espacio nos hacemos mas reflexivos sobre ellas (4). Como este programa quiere mostrar.
Distancia reflexiva e involucramiento práctico
Somos muchos los que tomamos una distancia mas critica y reflexiva de las instituciones de la nueva sociedad informacional, no a pesar del consumo de esos objetos (interactivos), sino precisamente por estar inmersos en ellos, por mimetizarnos con sus lógicas y finalmente por tratar de rediseñarlos a nuestros fines, que no son necesariamente los suyos (de los diseñadores o de quienes los hacen circular).
Esta reflexividad critica tiene una doble raíz. Por una parte consiste en la adquisición de competencias culturales inéditas (en las que los chicos descollan y que para nosotros son una segunda lengua que muchos adultos, especialmente los docentes, no quieren hablar). Por la otra en una desconfianza creciente respecto de los sistemas expertos que al autonomizarse la tecnología la están cada vez mas volviendo ortogonal a las necesidades y los fines humanos (como muestras el asesinato de la tripulación de la nave a manos de Hal 9000 en 2001 Odisea del espacio).
En contra de lo que dicen tanto la derecha y la izquierda la destradicionalizacion no es necesariamente alienante sino que también puede ser emancipatoria. Al desvencijarse las estructuras sociales, la autorregulación y la autoreflexion corren ya no por parte de la sublimación represiva ejercida desde el Pater Familias o el Pater estatal, sino que debe ser tomada en sus manos por otras agencias y estructuraciones de nivel meso y micro.
Frente a la ilusoria creencia de que flexibilizar la fuerza de trabajo (estructuras matriciales, trabajo por proyecto, rotación de los liderazgos) es una genialidad de la razón empresarial, aquí el sujeto de ese cambio y adopción es la propia fuerza de trabajo que se vuelve auto-reguladora y desarrolla una flexibilidad cada vez mas reflexiva y afinada respecto de las reglas y recursos de cada lugar de trabajo. Esto se traduce para nuestra sorpresa en un proceso de acumulación reflexiva en la vida económica.
Por eso a nuestros análisis de los últimos años caracterizados por una sociología global de los flujos (migrantes, turistas comunicaciones, imágenes, información, tiempo) debemos soldarles ahora (en la lógica de la co-constitucion) una sociología multideterminada de la reflexividad (5)(empezamos esta tarea en nuestros estudios de sociología de la ciencia en los años 90, pero nunca los extremamos al punto de articularnos con una socioantropologia de la técnica).
Curiosamente la pata que dejamos afuera fue la de la reflexividad no cognitiva o estética (de eso dimos cuenta en nuestra reciente reseña de Bourriaud ). Según Lash esta comprensión emana no de Descartes o de Rousseau, sino de Rimbaud y Baudelaire, y tiene como rasgo distintivo una comprensión, a diferencia de regulación- de si.
Y si es fundamental integrar esta reflexividad estética en nuestra idea del mundo presente es porque esta aparece en un numero creciente de esferas de la vida cotidiana.
En la economía hace rato que la producción diseño intensiva se ha vuelto determinante. Lo veíamos por todos lados pero no teníamos como conceptualizarlo, es esta reflexividad estética la que pervade la industria cultural y la cordialidad administrada de las azafatas, los mitos de lugar que construyen los viajeros, la repulsa por el tiempo cronológico, la proliferación de nuevas practicas desordenadas como las subculturas, las comunidades imaginadas y las comunidades inventadas (ecologismo, hackers, libertarios digitales, etc.).
Para hacer la cosa mas compleja e interesante Lash & Urry de ningún modo imaginan al individuo reflexivo en una sociedad desestructurada. Lo que pasa es que las estructuras que operan y nos regulan hoy no son sociales sino informacionales y comunicacionales. Los flujos estructurados y las acumulaciones informativas son la base de la reflexividad cognitiva. Y los flujos estructurados y las acumulaciones de imágenes, símbolos expresivos pasan a ser la condición de una reflexividad estética.
Durante este segundo cuatrimestre investigaremos en detalle todos y cada uno de estos aspectos de integración entre flujos y reflexividad.
BIBLIOGRAFIA COMPLEMENTARIA
Bijker, Huges y Pinch, Trevor The social construction of technological systems. MIT Pres, 1990.
Boudieu, Pierre Razones prácticas. Sobre la teoráa de la acción. Barcelona, Angrama, 2002.
Latour, Bruno La vida en el laboratorio. La construcción de los hechos científicos. Madrid, Alianza, 1997.
Marcuse, Herbert El hombre unidimensional. Ensayo sobre la ideología en el capitalismo avanzado. Madrid, Ariel, 2000.
Sfez, Lucien Crítica de la comunicación. Buenos Aires, Amorrortu, 2001.
Virilio, Paul La bomba informática. Madrid, Cátedra, 2001.
Publicado por Piscitelli el Marzo 19, 2006 08:27 AM | TrackBack
