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El Libro
Alejandro Piscitelli
ISBN: 8497840607
Gedisa - 2005
 
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11. La sociedad de la información. El concepto de infoestructura. La civilización de las ideas
16.11.2004

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CONTEXTO

Después de haber pasado por un conocimiento detallado de lo que significan las transiciones de fase en la evolución cognitiva, de habernos inmerso progresivamente en la experiencia del salto de la escritura en papel a la pantalla, habiendo balizado en detalle las principales argucias y teorías de la escritura en linea y el hipertexto, y conociendo en mejor profundidad que antaño la topología de la web, avanzaremos ahora con un paneo sobre sociedad de la información. Incluyendo la tesis fundamentales de Lessig acerca de la arquitectura como política de la red

El concepto de sociedad de información -lo mismo sucedió con el de paradigmas- está mas gastado y desdentado que cualquier otra cosa. Un weblog entero de educ.ar esta dedicado a sus análisis y producción. Pero son mas las dudas que las certezas cuando de estos se habla, usa y abusa. Por eso aquí recorreremos junto a Alfons Cornella nociones estratégicas para sacar al concepto del pantano del cirujeo periodístico o pseudo-teorico enfoncandolo mas en prácticas y diseños.conceptos básicos pero centrales de sociedad de la información. Incluyendo la tesis fundamentales de Lessig acerca de la arquitectura como política de la red


El concepto de sociedad de información -lo mismo sucedió con el de paradigmas- está mas gastado y desdentado que cualquier otra cosa. Un weblog entero de educ.ar esta dedicado a sus análisis y producción. Pero son mas las dudas que las certezas cuando de estos se habla, usa y abusa. Por eso aquí recorreremos junto a Alfons Cornella nociones estratégicas para sacar al concepto del pantano del cirujeo periodístico o pseudo-teorico enfoncandolo mas en prácticas y diseños.
1. La Sociedad de la Informacion, ¿otra vez sopa? (NOTA 1)

Las promesas/profecías acerca del advenimiento final y definitivo de la sociedad de la información se vienen repitiendo desde hace décadas -sino siglos. Pero nunca creímos estar tan cerca de verlas encarnarse ante nuestros ojos como en los últimos treinta años, o mas precisamente en los últimos cinco/diez, cuando Internet salió finalmente a la luz y se convirtió -sobretodo en el Norte- en la llave maestra de un futuro atravesado por las contradicciones, pero sobretodo por el supuesto acceso al bien peor repartido del mundo: la información.

De las innumerables frases que trataron de encapsular este modelo faústico hay dos que nos resultaron especialmente llamativas: En el 2047 toda la información acerca de los objetos físicos, incluyendo a los propios seres humanos, edificios, procesos y organizaciones estará en linea. Se trata de un fenómeno tanto inevitable como deseable -citado por Nardie & O'Day (1998).

La otra frase no menos presuntuosa y lapidaria tiene mucho mas tinte de jerga que la anterior al sostener que el momento glorioso que estamos viviendo consiste en La dataficación del conocimiento compartido y pertenece a Tom Philips citado por la cronista Lisa Napoli del New York Times en mayo de 1999, a propósito del tráfico pegajoso de la web convertido en millones de dólares en avisos publicitarios.

Para quienes venimos coqueteando con la información desde hace varias décadas, lo que mas sorprende de esta explosión de datos, números, escenarios y simulaciones cuantitativas del futuro, es como la información, un bien que hasta hace poco se consideraba escaso y acotado, se ha convertido en un excedente pegajoso y molesto que -como sucede perversamente a veces con las cosechas de cereales- invita a destruirlo para que, por exceso, no pierda definitivamente su ya menguado valor (ver segund aparte de la clase).

En pocos años -e Internet obviamente ha ayudado enormemente a invertir esta ecuación- hemos pasado de la añoranza y la ausencia de información, a su exceso y sobreabundancia -esto es estrictamente cierto en el Centro, entre nosotros nunca hubo demasiada información estadística macro confiable y cada vez la hay menos.

Deberíamos alegrarnos sobremanera pues de estar viviendo en la era de la información. ¿Alguien podría ser tan insensato o torpe como para deplorar que gracias a los cajeros automáticos hace rato que estamos esquivando las infinitas colas de los bancos -aunque en América Latina sumamos la caída permanente del servicio de los cajeros a las colas- o que es posible -si tenemos suerte- hacer trámites por teléfono o e-mail y en la web evitando infinitos desplazamientos fisicos innecesarios?

Curiosamente, a medida que la información se va apilando y multiplicando, en vez de ser mas accesible se vuelve mas confusa e irrelevante. Hace ya rato que nadie encuentra nada importante en la web. Hace tiempo inmemorial que nadie lee manuales cada vez mas parecidos en su extensión a las guías de teléfono, y que vuelven inmanejables los aparatos que supuestamente deberían ayudarnos a domesticar.

En la mayoría de los casos lo que necesitamos para resolver los problemas no es mas fuerza bruta -mas poder de computación, minería de datos mas refinada, conexiones mas veloces, mas ancho de banda o una criptografía todavía mas potente de la que la que ya tenemos-, sino un poco -o mucho- de inteligencia, capacidad de refinar las preguntas y sutileza acerca de como y donde encontrar las respuestas -generalmente en otro cerebro humano tan perplejo o inocente como el nuestro frente a estas paradojas y contradicciones.

Por eso atosigados e infoxicados por esta avalancha de los bits ha llegado el momento de empezar a demarcar los límites mas alla de los cuales la información no puede -ni debe- pasar. En otras palabras en el reino de la digitilización no todo es digitalizable, porque no todo es información -al menos no por largo tiempo, el cuerpo por ejemplo se resiste a divolverse en bits.

Hace rato -siete años que en tiempos de la Internet son como varios siglos- que Nicholas Negroponte buscó convencernos de que vivimos -afortunadamente- en la era de los bits. Y que habríamos dejado atrás -para siempre- la era de los átomos.

Lo que Negroponte no registró es que aunque realmente viviéramos de este lado de la gran divisoria, el advenimiento de los bits no se ha traducido para nada en una inequívoca mejora en la calidad de vida -ni siquiera para el 15% de la población mundial que vive a pies juntillas este credo de que todo es y todos somos información- y al revés- que muchos incluyendo a quienes vivimos de recortar las malezas del sin sentido filtrando las pepitas de oro del pajar de la sobreinformación- vivimos cada vez mas esta sensación asfixiante de ahogarnos en medio de los bits (NOTA 2).

Negroponte desdeña estas consideraciones atribuyéndolas a resabios de una manera de computar propia del cerebro industrial, y sostiene que no hay nada peor que mantenerse apegados a sus dictados.

Curiosamente y mas allá de lo que pensemos acerca de la revolución industrial, los habitantes del mundo de los átomos no sentían para nada que se estaban ahogando en una tormenta de átomos. Porque nadie -salvo algún físico con un microscopio electrónico a su disposicion- vio jamás un átomo.

La escala crea al fenómeno y nosotros lo único que vemos son agregados de átomos que se materializan en la banda media, es decir vemos colectivos, libros, mesas, edificios, vasos, computadoras portátiles.

La comparación es menos ingenua de lo que parece. Nosotros no nos ahogamos a manos de los bits, porque nunca nadie vio un bit. Lo que nosotros percibimos a nuestra escala, nuevamente, son bits encapsulados en historias, documentos, diagramas, imágenes, narrativas, conocimientos y sentido. A un nivel mas macro -que será fundamental para el resto de nuestra crítica al infocentrismo- vemos información, memoria histórica acumulada, capital social incorporado convertidos en comunidades, organizaciones e instituciones.

La ideología de los info-entusiastas es precisamente proclamar la atomización y disolución de todos los encapsulamientos de información. Cuando todo lo que sabemos o necesitamos saber esté convertido en lexias unidades mínimas de sentido- todos los soportes serán igualmente inútiles. Lo que anuncian no es solo el fin del libro, sino el fin de todos los soportes. No solo la desaparición de los medios de producción sin también de los modos de producción de información y sentido. ¿Un poco catatrofistas los muchachos no? ¿Y sobretodo bastante poco realistas no?

Uno de los rasgos centrales de la ideología del fundamentalismo digital es precisamente su capacidad de colgarse del ideologema de los fines -endism en inglés-.

Porque lo que nos anuncian sus profetas -con Nicholas y el hermano Bill a la cabeza, y con Sir Francis Fukuyama a su vera- es el fin de casi todo lo que conocemos: la prensa, la televisión y los medios masivos, los banqueros e intermediarios financieros de todo tipo, las firmas, las burocracias, las universidades, la política, el gobierno, las ciudades y hasta las regiones y la nación-Estado.

Todas estas máquinas de producir sentido sucumbirían, graciosa y sin resistencia alguna al poder de los bits que erosionarían 30.000 o 10.000 años de cultura destruyendo todo a su paso. ¿Un poco simplista, no?

Pero en esta teología de los fines, lo que está invertida es la idea de una historia natural de las instituciones con la fantasía de que la civilización de los bits podrá prescindir de las organizaciones y de las instituciones sociales -llevándonos a una monadología digital de características inéditas, pero a contrapelo de la historia de la complejidad social y organizacional

Es hora pues de resignar a los diagnósticos simplistas -como los que hemos visto en la Cumbre anti-Davos de Porto Alegre en enero del 2001 o en el reciente Foro Social de Buenos Aires de agosto del 2002- e intentar comprender la lógica de los nuevos agenciamientos tecno-económicos y psico-culturales, sin caer en el fetichismo de la mercancía -virtual-, pero al mismo tiempo sin repetir -compulsivamente- la retórica denuncialista tan enquistada en los anti-movimientos sociales.

Quizás nos hace falta -entre otras tareas- entender mas de cerca que cambió con la economía virtual, como los intangibles están siendo sometidos a la lógica del capital y porque la noción de consumo exige recorridos mucho mas sofisticados -y menos teóricamente avaros- cuando de entender el comportamneinto colectivo se trata.

Para ello hay que entender de una buena vez qué es la información, porqué en vez de seguir hablando de infraestructura y superstructura conviene empezar a hablar de infoestructura y cuyal es el valor economico y sinbólico de la información

2. Las ideas sustituyen al capital como generadoras de riqueza

Sabemos desde hace rato que las ideas han sustituido al capital en su función de generador de riqueza. Nos guste o no hacia allí vamos aunque cambiar en dirección de una sociedad de la información probablemente no sea posible simplemente por quererlo (planificarlo) y además no garantizará más ecuanimidad ni equitatividad de por si.

Para que ello ocurra habrá que indagar porque el conocimiento es ahora la clave del crecimiento y de la riqueza. También hace falta que se tome como valor la renovación intelectual y que ese valor no quede restringido a un colectivo como la intelligentsia cultural (como pasó siempre en las civilizaciones con escritura), sino que se derrame a toda la sociedad.

Pero como hace décadas que se viene repitiendo esto, y que se proclama que con la multiplicación de las computadoras se conseguirá, y nada de esto ha sucedido sino todo lo contrario, hay que tomar en cuenta la diferencia entre la capacidad de automatizar, propias de las tecnologías de la información y las tareas y la capacidad de aumentar que las mismas tienen.

Justamente lo interesante del momento actual (y en particular de las redes, la web e Internet) es la capacidad aumentadora -presagiada por Douglas Engelbart como veíamos en las editoriales del ILHN n† 2625/8 Diseñando a lo que nos diseña. La invencion de los usuarios de informacion -es decir de multiplicación de las capacidades intelectivas de los humanas.

Todo lo que leemos sobre modelos de aprendizaje, sociedad inteligente, e-learning y otros neologismos tanto optimistas como necesarios, es poco si no entendemos la diferencia que hay entre robotizar (lo que las máquinas han hecho hasta ahora) y ayudar a aprender (que es lo que deberán hacer en el futuro).

Por eso el proyecto de J.C.R. Licklider y de la inteligencia artificial -concebidos como un atajo- fracaso ostensiblemente. Por eso las maquinas que tenemos son cada vez mas poderosas y mas estúpidas. Porque en ningún caos los seres humanos entramos en la ecuación (como tampoco lo hacemos en los modelos económicos y mucho menos en los del FMI).

Para avanzar en la construcción de las sociedad de la información tenemos que entender mejor como las personas manejamos la información, cómo generamos conocimiento, cómo aprendemos.

Para ello debemos abandonar los conceptos de transmisión de la informacion (como abundan hoy en los medios pero también en la educacion) pasando a los modelos de transaccion de la información, donde se produce una sintonía entre las necesidades de informacion de alguien y las posibilidades informadoras de otro. La única forma de entender este pasaje es en términos de conversación y no de instrucción aunque introducir este modelo en una universidad de masas es una verdadera utopía.

La información siempre fue una activo estratégico. Por ello toda las sociedades letradas fueron sociedades de la información pero la nuestra es la primera a la que hay que pensar como una sociedad informacional. Es decir -segun Manuel Castells- como una forma especifica de organizacion social en la que la generación, el proceso, y la transmision de información se convierten en las principal fuentes de la productividad y el poder.

Tres hechos demuestran que estamos entrando en una sociedad informacional, las organizaciones se convierten en intensivas en información; los ciudadanos se informacioanalizan y está surgiendo un centro de servicios (Contenido, distribución y proceso).

Lo que hace que una organización tenga éxito es la gestión inteligente de la información y el conocimiento. Ganarán las que tengan mejor información del entorno (market pull) y las que ofrecen nuevas posibilidades tecnologicas para el desarrollo de nuevos productos y procesos (Technology push).

Para Paul M Rommer (autor de la New Growth Theory) el principal motor del crecimiento económico son las idea y los descubrimientos tecnológicos, especialmente las ideas codificadas (una fórmula química, una mejor forma de organizar una línea de producción, un programa informático).

Si asi son las cosas, la riqueza de las naciones estaría en la riqueza de las nociones. A diferencia de los factores económicos tradicionales las ideas no cumplen con la ley del retorno decreciente (el mejor ejemplo es el software, en especial los programas mas grandes como los sistemas operativos). Porque cuanto mas se los usa, mas baratos cuestan y no a la inversa.

Es por ello hora de dejarse de repetir las monsergas del discurso económico tradicional que pone el énfasis en el impacto de las tecnologías de la información en la economía y pasar a un estudio mas en serio de la generación y explotación de las ideas y el conocimiento.

Nuestra era está caracterizada entre otras paradojas porque aunque tenemos cada vez mas tecnologías de la información, nada nos libera de la sobrecarga de la sobreinformacion. El problema está en que no distinguimos bien entre transferencia y transacción de la información

Cuando buscamos información necesitamos saber cual es la que necesitamos, separando lo que necesitamos de lo que no necesitamos. Pero muchas veces no sabemos que es lo que esta a nuestro alcance. Lo que pasa es que la mayoría de las veces ni siquiera sabemos cuanto ignoramos.

Cuanto mas sabemos mas difícil es hablar sobre un tema, porque somos mucho mas conscientes de lo que no sabemos. El principal problema que esto plantea es como satisfacer a un usuario que sabe poco sobre algo.


3. Los mercados de información

Desde el punto de vista de los sistemas de información, o de los servicios de información, el principal problema que esto plantea es como satisfacer a usuarios que saben muy poco acerca de lo que preguntan -que es la gran mayoria de los casos.

Pragmaticamente esto lleva a preguntarnos -como lo hace Cornella- si se puede establecer un mercado de la información, como sí existen en otros campos para otros bienes.

Sucede que la información es un bien muy distinto de los otros, y que mostrar este bien a un posible comprador significa dárselo gratis. No es posible probar la información. ¿Pero cómo se puede adquirir algo de alguien si no se lo ha probado antes? Una solución posible es acudir al prestigio de la fuente. Si algo fue bueno en el pasado, probablemente lo siga siendo en el futuro -salvo en nuestro país.

En vez de mercados de información lo que tenemos son transacciones de información. Cuanta mas comunicación hay entre la fuente de información y el cliente, mas rica y sutil es la transferencia de información. O sea que el factor que afecta mas fundamentalmente la habilidad de un individuo para utilizar la información, es la información que el individuo ya posee en ese momento.

He aquí el fundamento de porque la idea misma de sistema de información está mal parida, y porque la mayoría de las intranets no sirven para nada, y porque medida las conversaciones son mucho mas eficientes que los simples repositorios.

Lo peor del caso es que este paradigma es dominante en la educación. Ya que éste está enteramente basado en la idea de transmisión (transferencia) de conocimiento, alguien que sabe, alguien que escucha y alguien que supuestamente aprende.

Se trata obviamente de una movida absolutamente anacrónica en la era de la interactividad (de la transacción y del intercambio). Obviamente hay que cambiar de cuajo estas ideas y para ello nada mejor que redefinir la educación alrededor de la idea de aprendizaje de por vida. Mediante esquemas de intercambio de aprendizaje (recibo lo que preciso) con el fin de obtener una formación útil para el trabajo.

Un factor diferenciador entre los países es la cultura informacional (ver al respecto el informe de la OCDE). En ingles se denomina a esta habilidad literacy skills. Es decir la habilidad de entender y emplear información impresa en las actividades diarias, en el hogar, en el trabajo o en los actos sociales con el fin de cumplir los objetivos de uno y de desarrollar el conocimiento y el potencial de uno mismo.

Mas alla de las diferencia entre los países, la conclusión mas importante de éste y otros estudios, es que entre el 25 y el 50% de la población de los países de la encuesta no llega al umbral de la cultura informacional que se considera el mínimo para responder a las exigencia de la sociedad informacional (el mejor rankeado es Suecia).

Hay obviamente una relación lineal entre los años de escolarizacion y el desempeño informacional, a mas educación mayor cultura informacional. Y lo mas significativo es que en el estadio superior todos se desempeñan parecido, pero en lo bajo de la pirámide las diferencias pueden ser abismales -un sueco de nivel bajo lo hace mucho mejor que un polaco de nivel alto, por ejemplo.

Mas allá de numerosos e interesantes detalles lo que queda claro es que hay una relación directa entre el nivel educacional conseguido y la remuneración. También conviene distinguir la diferencia entre plantear las cosas desde la perspectiva del analfabetismo informacional pasando al alfabetismo informacional, y sobretodo hay que tomarse en serio la cuestion del civismo informacional: todos los ciudadanos comprometidos en generar mejor información, en facilitar su localización, en enseñar a entenderla, en ser exigentes en cuanto a su calidad. Se trata de una sociedad comprometida con el conocimiento

Una tesis genial de Alfons Cornella es que la consecución de una economía de la información no garantiza que se desarrolle una sociedad de la información. Se puede tener una potente economía de la información sin constituir una sociedad de la información.

Por economía de la información entendemos una en la que se ha desarrollado un sector de la información que contribuye de forma relevante a su crecimiento. Una en la que existe una industria potente en contenidos, acceso y procesamiento de información.

Por sociedad de la información entendemos una sociedad en la que la información se usa intensivamente en la vida social, cultural, económica y política.

Se puede tener un potente sector de la información sin que se informacionalice a la sociedad (sin que haya una cultura de la información). Y al revés una sociedad puede estar construida por ciudadanos y organizaciones informacionalmente cultas, sin que esto apareje el surgimiento de una economía de la información.

E x C = S es decir Economía de Información x Cultura de la información = Sociedad de la información. Un país puede disponer de una potente economía de la información (industria informática o de telecomunicaciones) mientras que simultáneamente es muy pobre en cuanto a cultura de la información.

4. Cultura y economía de la información

Si la estructura social de una sociedad es muy rígida puede que no tenga una cultura extendida del uso de la información, o si el sistema educativo menosprecia la capacidad creativa en beneficio de la obediencia y la docilidad, el factor E (economía de la información) puede tener un valor importante, mientras que el factor C (cultura de la información)puede tenerlo bajo. La cultura de la información actuaría aquí como un factor de atenuación de la información en su camino hacia la sociedad de la información.

Buenos ejemplos al respecto son Japón donde se usan muchas menos PC por cada 100 habitantes que en USA (13 contra 47), y en donde los trabajadores de la información usan 105 computadoras por cada 100 habitantes contra 25 en Japón. Es por ello que Japón la economía de la información por excelencia no tiene una población suficientemente acostumbrada a utilizar la computadora para manejar información. Y la situación es mucho peor aún en India.

Las cosas pueden ser exactamente al revés donde estén dadas toda las condiciones para desarrollar una excelente cultura de la información, pero lamentablemente no suceda lo mismo con la economía de la información como lo testimonia curiosamemente el caso francés.

Es fundamental recurrir a la noción de cultura de la información para entender la primacía de USA en la construcción de Internet. Es impensable entender el desarrollo de Internet en USA sin acudir a la noción de filantropismo informacional que se traduce en los elementos básicos que predicen su producción y consumo de información: valor de la información; índices de lectura; transparencia informacional; predisposición a informar.

Llegados a este punto Cornella replantea la ecuación fundamental en términos de dos conceptos claves, los de infraestructura y de infoestrucura.

Por infraestructura entiende a la economía de la información, una industria potente en el sector de la información (contenidos, distribución, proceso de información) es decir una red suficientemente dimensionada.

En cuanto a la infoestructura, ésta deriva de la idea que la riqueza de un país no se genera por el solo hecho de tenerla sino si de si se la explota. Todo aquello que permite sacar rendimientos de la infraestructura está relacionado con la infoestructura.

Entre los componentes básicos de la infoestructura están: un sistema educativo que enseñe a aprender; un sistema cientifico-tecnologico que aproveche la capacidad y la creatividad d los ciudadanos y las transforme en nuevos productos y servicios competitivos en los mercados mundiales; un sistema legal que pueda responder a los retos que impone la velocidad en el desarrollo de las nuevas tecnologías; una base de contenidos que haga posible que las actividades de ciudadanos y organizaciones en la era de la informacion sean mas fáciles; un entorno legal que facilite el surgimiento y el crecimiento del sector de información autóctono; una administración que sea eficiente en el uso de las TIC.

Estamos hablando pues de ciudadanos informacionalmente cultos, de un sistema educativo que esté en el centro de desarrollo de la sociedad y de un sistema legal adaptativo.

Cuando todas estas condiciones están en funcionamiento podemos hablar finalmente de la ecuación fundamental ahora escrita del siguiente modo: Infraestructura x Infoestructura = Sociedad de la información.

Así las cosas debemos dejar de mirar al mundo en términos demasiados duros dándonos cuenta de que es tan o mas importante prestar suma atención a la volátil noción de infoestructura para lo cual es necesario repensar de cuajo las funciones del sistema educativo.

Lo difícil del caso es que para entender este pasaje necesitamos renunciar a la noción de taxis u orden construido, y debemos empezar a entender en que consiste el kosmos u orden espontáneo, la cultura, la historia, la educación, los hábitos de cada sociedad, resultados de la autoorganizacion y la evolución.

Porque son precisamente estos elementos culturales (o kosmos) los mas importantes en el pasaje del tipo de sociedad que tenemos al que querríamos tener. En el caso lamentable de la Argentina el dólar barato hizo posible una economía de la información pero faltó por entero la cultura informacional que nos hubiese permitido dar el salto.

Aunque parte de la infoestructura puede planificarse, a la taxis, es no menos evidente que otra parte significativa debe aparecer de manera espontánea, la kosmos y sobretodo gracias al relevo generacional.

El futuro de la educación

¿Qué implicancias tiene todo lo anterior para la educación, qué cambios cabe esperar en el rol de la enseñanza, en la escuela, la universidad, cómo habrá que enseñar, si tal cosa tiene sentido en el futuro?

En el horizonte lo que aparece es un nuevo concepto de alfabetización que suma a la habilidad de la lectoescritura tradicional, otras habilidades informacionales como navegar por fuentes infinitas, saber utilizar los sistemas de información, saber discriminar las calidades de las fuentes, saber determinar la fiabilidad de las fuentes, saber dominar la sobrecarga informacional, saber aplicar la información a los problemas reales, saber comunicar la información encontrada a otros, saber utilizar el tiempo.

Estamos pasando del aprender de por vida al aprender toda la vida. Y aunque es difícil imaginar los detalles sabemos que lo mas importante será el manejo y gestión de la información, ayudar al ciudadano a descubrir sus activos de creatividad, el aprendizaje de otras lenguas en el desarrollo lateral de las mentes y el desarrollo y mantenimiento de las habilidades manuales, ya que la perdida de manipulación de los objetos físicos puede hacernos perder el conocimiento del mundo físico.

Todavía mas difícil que saber que enseñar es saber como hacerlo. Para llegar al ciudadano de nivel inicial, mantener su nivel de atención sera un desafío atroz. Habrá que desarrollar estímulos continuos. En los niveles mas elementales solo se lo podrá lograr a través del descubrimiento, de la implicación, la satisfacción de la curiosidad con un alto nivel de diversión.

A niveles superiores habrá que dar respuestas personalizadas a las necesidades y mensurar el esfuerzo que se pone en el aprendizaje. En ambos casos prima la idea de sintonía, y el pasaje de la enseñanza como institucione se pasara a la enseñanza como experiencia.

Aunque hay mil cosas mas por decir, lo que queda claro es que reentender el rol del sistema educativo no resultará fácil mientras lo restrinjamos a lo endogamico. El futuro de la educación es demasiado importante para dejarlo en manos de los expertos en educación (que nos han dejado en este marasmo).

Todos tenemos mucho que decir sobre el futuro y en eso estamos.

5. El futuro de las ideas. Apenas un esbozo

No podemos minimizar los aportes infinitos que la cultura de la libertad propia de Internet ha tenido en la valorización de las ideas, en su circulación y en la invención de numerosos procesos culturales inéditos que están ayudando a crear la sociedad de la información tematizada por Cornella.

Justamente la Conferencia inaugural del curso académico 2001-2002 Internet, libertad y sociedad: una perspectiva analítica de Manuel Castells estuvo dirigida a investigar estos aciertos
estando centrada precisamente sobre la arquitectura de la libertad.

En un mundo conectado lo bueno es cada vez mas bueno pero lo malo es cada vez mas malo. Y lo mas malo que está pasando en Internet es que precisamente su valor mas troncal, a saber la gratuidad de circulación de contenidos se esta trastrocando gracias a la varita mágica (envenenada) de las leyes del copyright en un reino del control y finalmente la muerte (de todas las ideas no monopólicas).

Es por ello que convendrá explorar en cierto detalle los peligros que nos amenazan, la forma de exorcisarlos y la posibilidad de generar alternativas -como es el caso de la brillante propuesta de Lessig en Creative Commons.

La pelicula 12 Monos fue suspendido un mes después de estrenada porque un artista insistía en que una silla que se mostraba en una sola escena se parecía a una que el había diseñado alguna vez. La película Batman forever fue amenazada porque el Batimovil circulaba por una corredor que tenia copyright, en 1998 un juez paro el lanzamiento de la película El Abogado del Diablo porque un escultor insistía en que su arte se usaba en el fondo.

Lo que se deriva de todo esto -empezando por el cine pero yendo después a cualquier otro terreno- es que los abogados deberán controlar a los directores y que el control creativo es finalmente una asunto legal. Contrariamente al supuesto de que debemos despolitizar y deslegalizar la creatividad y la expresion de las ideas, el uso cada vez mas abusivo de las leyes del copyright están tendiendo a cristalizar todo y a poner cada vez mas obstáculos a la potencia expresiva y creativa de enormes cantidades de personas.

El punto de partida de Lessig -por mas que estos ejemplos son tan evidentes- es la pregunta que cualquiera que se mueve en el mundo de las ideas y de la creación no debería pasar nunca por alto a saber: ¿Porqué deberíamos poner esta presion sobre los procesos creativos con reglas y leyes que aparentemente no tienen nada que ver con la capacidad expresiva y de imaginar otros mundos?

Las leyes de copyright (mucho mas que la mayoría de las leyes en general) están llenas de absurdos y de provocaciones abismales en contra del sentido común.

Si estas tendencias son ancestrales su actualidad se evidencia hoy mas que nunca de frente a la revolución tecnológica que en la década del 90 cambio al mundo y que tuvo y tiene en Internet y en las tecnologías de la información a su epicentro.

Curiosamente uno de los puntos centrales de esta prosperidad esta dada por nuevos usos de la noción de prosperidad. Paradojicamente (o no tanto) el reino de esta nueva libertad inaugurado por Internet. está siendo amenazado por los defensores de las leyes mas anacrónicas de copyright que s epueda imaginar. En proximosteóricos explicaremos porque.

NOTAS

1 Esta primera sección esta tomada en parte de la sección final del capitulo n† 4 ¿Darwinismo digital vs economía del don? de nuestro Libro La generacion Nasdaq.

2 Uno de los mejores manifiestos en contra el fundamentalismo digital fue redactado por Jaron Lanier quien descompone sus supuestos en las siguientes tesis: Creencia 1: Los patrones cibernéticos de información proveen la última y mejor forma de ver a la realidad; Creencia 2: Las personas no son otra cosa que patrones cibernéticos; Creencia 3: Las experiencia subjetivas, o bien no existen, o son intranscendentes ya que se trata de un efecto ambiental o periférico; Creencia 4: Tanto los aspectos cualitativos como cuantitativos de los sistemas de información se verán acelerados por la Ley de Moore; Creencia n† 5: En cualquier momento se producirá un cataclismo cibernético. Después de demolerlas todas, Lanier muestra como las mismas dependen de un determinismo tecnológico y de una fantasiosa tecno-teología que celebra su autonomización a ultranza. Retomando las profundas críticas de Winner, Lanier sostiene que tratar a la tecnología como si fuese autónoma es la última

Publicado por Piscitelli el Noviembre 16, 2004 10:43 AM
Comentarios

saludos:

me preguntaba si alguien me podia dar un singinificado concreto de "sociedad de la informcion", "mundo digital", "nuevas tecnologias", ética de internet", tecnorrealismo".
es urgente.

contesatr a sancionador12@hotmail.com

Publicado por: pscar a Enero 8, 2005 10:04 AM
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