
Según una encuesta, citada por Nora Bär en el diario La Nación y realizada en los Estados Unidos, leer por placer es un hábito que languidece, y la tendencia, al parecer es generalizada, no importa la región del planeta donde se mida.
Muchos desde hace algún tiempo tienden a pensar y sostener que cada vez se lee menos pero esta vez hay cifras. Se trata de una medición llevada adelante por el Fondo Nacional de las Artes norteamericano que afirma, entre otras cosas, que las personas que leen por placer tienen más posibilidades que las que no lo hacen de visitar museos e ir a funciones de música, casi tres veces más posibilidad de hacer trabajo de voluntariado y solidario, y casi el doble de posibilidad de ir a espectáculos deportivos. Los lectores son activos, mientras que los no lectores -más de la mitad de la población, al menos en los Estados Unidos- se han establecido en la apatía.
A propósito de estos datos revelados, el escritor Andrew Solomon en una columna publicada el diario The New York Times interpreta que existe un abismo entre "aquellos para quienes la vida es una constante cosecha de experiencia y conocimientos frescos, y aquellos para los que la madurez es un proceso de atrofia mental".
Y añadió que a diferencia de los medios electrónicos que ofrecen información “procesada”, la lectura es activa, requiere esfuerzo, concentración y atención, y estimula el razonamiento y el sentimiento. "La mayoría de la gente usa la televisión como un medio para apagar su mente, no para encenderla", ilustró
Solomon se pregunta: "¿Cuál es el sentido de tener una población que puede leer, pero no lo hace? Necesitamos enseñar a las personas no sólo cómo leer, sino también por qué. El desafío no es hacer que la gente lea más, sino que quiera leer más".
Un cita imperdible que hace Solomon, finalmente, del escritor Franz Kafka: "Un libro debe ser un hacha de hielo para romper los mares congelados dentro de nuestra alma".
Fuente: La Nación
Me parece que el artículo se enfoca a la situación estadounidense. Sin embargo, resulta revelador que las y los analfabetas funcionales sean un espectro muy democrático. La palabra jala pero el ejemplo arrastra. ¿Qué significa esto? El problema de la no lectura entre la gente tiene que ver con muchos espacios: el hogar, la familia, el medio. En el imperio de lo efímero resulta un gran reto ofrecerle a la gente un extraño regalo: un libro. Para acercar a la gente a la lectura se necesita de excelentes conversadores. Dicen que una buena charla sobre literatura o historia pueden motivar a aquellos que jamás han sentido un genuino interés por la lectura.
Cuando entre los adultos resultas inútil invitar a la lectura, tenemos a un público extraordinarios: las y los niños. Si ellos observan que alguien cercano a ellos toma un libro entre sus piernas, seguramente la curiosidad hara que los pequeños pregunten: "¿Qué haces?". A partir de aqui, unicia un camino lleno de aventuras a la lectura.
Así pongámonos un libro entre las piernas y seamos desde nuestra pequeña trinchera los primeros promotores de la lectura entre el público infantil¡¡¡¡¡
HOLA YO SOLO QUIERO COMENTAR QUE ESTA MUY BIEN LA INFORMACION, SOLO UNA SUGERENCIA DEN MAS INFORMACION POR FAVOR GRACIAS
Publicado por: Julia Esmeralda a Noviembre 22, 2006 10:44 PMreflejar como la falta de lectura y escritura influye en el vocabulario de los ninños de edad escolar
Publicado por: kerling da costa a Agosto 26, 2007 01:50 PM
