b.1) Explique las características del “modelo Hacker de aprendizaje”, de la “Academia Red” (Pecka Himanen) y presente a modo de esnayo las ventajas y desventajas de la aplicación de este modelo a lo social tendiendo en cuenta el texto de Lawrence Lessig sobre el código y las arquitecturas del control.
El “modelo hacker de aprendizaje” descripto por Pekka Himanen está en relación directa con los principios éticos del hacker. Estos principios plantean un modelo basado en el ideal de transparencia y accesibilidad, basado en el código fuente de libre acceso.
Es decir, al igual que en el modelo académico de la ciencia, el modelo hacker de desarrollo plantea la posibilidad de que todos accedan a la información, a los descubrimientos, a las conclusiones, pero sobre todo, y esto es quizás lo más importante, a la información que llevó a la solución planteada.
Por otra parte, este modelo está sujeto a revisiones y críticas constantes, ya que, por ser abierto permite su modificación. Esta laxitud y libertad del modelo no implica, sin embargo, que no existan estructuras que permitan sostenerlo, como por ejemplo la existencia de figuras guías, que determinan la dirección de las investigaciones, dan apoyo creativo a los investigadores, y deciden, entre otras cosas, qué aportes nuevos avances son publicados por ser considerados relevantes.
La ética del hacker y su modelo tiene que ver también con una oposición a las estructuras jerárquicas de autoridad (como las que funcionan en el gobierno o en las empresas) argumentando que fomentan la mentalidad de humillación y que, por otra parte, no permiten el desarrollo creativo, ya que se basan en un modelo cerrado en el que una autoridad dice qué se tiene que investigar (por ejemplo) y quiénes lo hacen, y los demás no pueden más que aceptar los resultados.
En el modelo abierto que ellos plantean, en cambio, la discusión crítica y la búsqueda de reconocimiento por parte de los pares permiten el enriquecimiento de las investigaciones y el avance, ya que todo está sujeto a crítica, verificación y corrección permanente, y cada uno puede tomar lo que desee e investigarlo, desarrollarlo más o enriquecerlo, de modo que el sistema se va modificando y va avanzando gracias al trabajo apasionado de los distintos integrantes de la red.
El modelo de aprendizaje está en consonancia con estos principios, basado en la no jerarquización, donde los maestros son aquellos que acaban de aprender algo, ya que esto los estimula a su vez a ellos mismos a prepararse mejor para poder enseñarlo. Por otra parte, también tiene semejanzas con la Academia de Platón, ya que la tarea de la enseñanza consiste en estimular al alumno en su capacidad de plantearse problemas y desarrollar argumentaciones, poniendo a su disposición (por el carácter abierto del sistema) todos los materiales, para que pueda ejercer una crítica, verificarlos o mejorarlos.
La perspectiva de mejorar el material es útil para estimular al aprendiz y propiciar el aprendizaje, ya que a diferencia de un modelo jerárquico de aprendizaje, el alumno lee el material con vistas a hacer algo con él, y por otra parte, cada estudiante no debe empezar desde cero, sino que tiene a su disposición todo el material de investigaciones previas.
Este modelo, llevado a otros ámbitos de lo social, permitiría amplias posibilidades de cooperación y la participación de los individuos en diversas áreas, de manera más horizontal. Desde la perspectiva hacker esto permitiría mejorar los resultados y una sociedad más integrada en base a los intereses concretos de cada individuo, el cual a su vez se vería interesado en participar por esta misma razón. Esto, plantea Himanen podría darse a través del ciberespacio, directamente entre los individuos, sin mediación alguna del gobierno o las empresas.
Este tipo de modelo llevado a lo social plantea un cuestionamiento más profundo acerca de las funciones de organización, de guía, y sobre todo, pone en tela de juicio seriamente la posibilidad de regular, de controlar, en especial por parte del Estado.
En contraposición a esto pueden analizarse las distintas arquitecturas de control que pueden ejercerse en un modelo de código cerrado, como el que funciona actualmente en la mayoría de los casos, y que analiza Lawrence Lessig en su texto “El Código” .
Para entender un poco mejor todo esto podríamos empezar por hablar de los intereses en juego dentro del ciberespacio, cuáles son los que priman actualmente y cuáles son los que se benefician con un código cerrado.
En el otro polo de la ética del hacker, que plantea un modelo gratuito de libre acceso, hay otras estructuras con mayor peso y poder, que están interesadas en el ciberespacio por otros motivos que no tienen que ver, simplemente, con la pasión que mueve a los hackers a conectarse con sus pares para desarrollar sistemas.
Actualmente, la red es utilizada con mucha frecuencia con fines comerciales, por lo tanto es necesario en mucho casos regularla, como mínimo (según el interés de las empresas) para certificar los datos de quienes compran y venden, para que el comercio sea seguro y al menos la partes que comercian puedan autentificar su identidad y de esta forma asegurar las transacciones en línea.
Por otra parte, otro actor que puede verse muy interesado en regular el ciberespacio es el gobierno, ya que del mismo modo que, en el mundo real, los individuos se someten a las leyes, a partir de certificados que permiten su identificación y autentificación, en el ciberespacio (donde se mueven a menudo los individuos, y por donde ocurre gran parte de sus vidas) es un espacio importante si se quiere establecer una regulación de la sociedad. Los Estados serían entonces un actante interesado en modificar las arquitecturas de control dentro de la red para poder ejercer un mayor control y ampliar su poder real sobre la población y los individuos.
Estando en juego los intereses de los comerciantes, los gobiernos tienen mayores posibilidades de establecer este control, ya que pueden ejercer presión sobre las empresas que utilizan la red para comerciar y las empresas de software, para que estas arquitecturas cambien, por ejemplo, desarrollando códigos que permitan al Estado acceder a la información.
Analizando entonces estos dos modelos, el modelo de código abierto (de creciente incidencia) y el de código cerrado (de mayor vigencia en la actualidad) es posible no sólo contraponerlos, sino entender que se trata en un principio y desde la base, de modelos o sistemas que corresponden a intereses y fines concretos muy diferentes, y que están en juego políticas que tienen que ver con idearios de construcción social, por más extrema que pueda parecer esta afirmación, ya que en última instancia lo que está en juego es la sociedad que se quiere construir, y el ciberespacio es un ámbito en donde se construyen bases sociales también, sobre todo en esta época en que el estatus social y el grado de integración está en un grado cada vez mayor de relación con las posibilidades de acceso.
Las ventajas de un modelo como el planteado por los hackers es, en mi opinión, la posibilidad de acceder al sistema abierta hacia todos, es decir, una sociedad construida de modo más horizontal. Por otra parte, con este sistema se pierde en gran parte, y escapa al control de los gobiernos o autoridades (vértice de la estructura vertical actual) la posibilidad de regular y controlar.
En este caso, creo que habiendo tantos intereses en juego se trata no tanto de cuáles son las ventajas sino de para quién, y en relación a los intereses de qué actores sociales. Por lo tanto creo que el debate es amplio y cada posible respuesta plantea y abre más interrogantes.
Por último quisiera agregar que una expansión cada vez mayor de las arquitecturas de control, si bien facilitaría gestiones comerciales y generaría una mayor sensación de “comodidad” y “facilidad” en el usuario, es importante entender que también conllevaría una pérdida de privacidad y, dependiendo del grado, un pérdida de libertad, que estaría condicionada por los espacios a lo que se puede acceder y los que no. Y por otra parte, un sistema que se atenga a la ética del hacker, si bien permitiría un mayor acceso y libertad también requeriría un mayor esfuerzo y compromiso por parte de los individuos involucrados.

