El edificio donde funcionaba una feria de antigüedades estaba tomado desde febrero; el lunes, el líder piquetero Raúl Castells había intentado abrir un comedor en el lugar
El Mercado de las Pulgas del barrio porteño de Colegiales, que estaba clausurado por malas condiciones de infraestructura, fue totalmente desalojado esta mañana, sin que las veinte personas que aún continuaban allí se resistieran.
En un fuerte operativo policial que incluyó cerca de 300 policías, y que se inició a las 5, con la presencia de personal judicial y del ministro de la Producción de la Ciudad, Enrique Rordríguez, la policía logró el retiro de 20 adultos y un bebé que vivían en el lugar clausurado.
El lunes, el líder piquetero Raúl Castells había intentado abrir un comedor popular en el mercado, pero el gobierno porteño y la policía se lo impidieron y lo detuvieron junto con otras personas.
Refacción. El ministro Rodríguez aseguró hoy que el edificio donde funcionaba el Mercado de Pulgas "será puesto en condiciones" y rehabilitado para que los puesteros retomen allí su actividad comercial.
Rodríguez insistió en que el predio fue desalojado porque "no existen condiciones de seguridad" al detectarse un peligro de derrumbe, y que "en el predio de al lado a los 190 puesteros se les permitió que continúen la actividad provisoriamente".
Ilegal. Por otra parte, sostuvo que Castells "penetró ilegalmente" en el lugar, por lo que fue detenido.
En declaraciones a radio Continental, Rodríguez señaló que "antes habíamos conversado con él. No puede ser que alguien quiera tomar el espacio público como propio, impedir el desarrollo de obras, de un barrio, y de una actividad productiva".
Clausura. El Mercado de Pulgas, que ocupa una manzana limitada por las calles Dorrego, Alvarez Thomas, Concepción Arenal y Martínez, en el barrio de Colegiales, había sido clausurado en enero pasado por una orden judicial que apoyó la medida ordenada por el Gobierno de la Ciudad.
Sin embargo, en un primer operativo de desalojo , el 25 de enero pasado, un grupo de puesteros se resistió a abandonar el antiguo predio para reubicarse en las instalaciones que se habían levantado al lado para que funcionara allí el mercado de antiguedades mientras se realizaba las reparaciones del local original.
El 20 de febrero pasado se realizó un segundo intento de desalojo que terminó con incidentes y con varios detenidos.
Finalmente ayer la Justicia rechazó el recurso de amparo que había presentado la veintena de puesteros, los únicos de más de un centenar que habían aceptado su reubicación, y ordenó su desalojo.
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