Este trabajo desarrolla la inmersión en la lectura, en la televisión y en el campo digital. Basándose en los textos de Janet H. Murria, Derrick de Kerckhove, David Olson y Walter Ong y en información de Internet analiza cada una de estas y explica sus procesos. En consecuencia, se establece una relación entre estas y se rescata el caso especifico a evocar: “La dificultad de la inmersión en la lectura a causa se la intensificación de la cultura de la imagen” Desde alli se explica y aplican diversos estudios recolectados sobre la problemática llegando a una conclusión decisiva.
La lectura permite la inmersión para aquellos que saben disfrutarla, ofreciéndoles una experiencia gozosa para el saber, permite conectarse con autores y personajes literarios que jamás conocerían personalmente y apropiarse de información, de otros tiempos y lugares. El acceso a la lectura, especialmente, a la literatura, incentiva la imaginación creadora. De esta forma, el lector a partir de reconocer el texto, crea sus propias imágenes visuales de los personajes, y también las de los distintos escenario. Asimismo, produce imágenes táctiles y olfativas como también crea sus propias imágenes auditivas al “escuchar” las palabras como si existieran en la realidad, con una entonación creada particularmente. Todas estas múltiples imágenes relacionadas, son construidas por el lector sobre la base de sus propias experiencias e interacciones humanas. Es decir, el desarrollo de la inmersión es posible a partir de los contenidos de los textos que desencadenan diversas emociones en los lectores por medio de cuadros mentales que desarrollan en sus cerebros y estableciendo al libro, en cuanto estructura como el objeto del umbral que nos transporta dentro y fuera de la historia.
Lejos de la lectura, la pantalla nos ofrece un nuevo pase hacia la fantasía. Por un lado, la tele-inmersión se establece bajo su esencia hipnótica; producida por un concreto impacto sobre el sistema nervioso y las emociones. La televisión proyecta imágenes ya constituidas desde el exterior conformando nuestra conciencia colectiva ya que el espectador, como sujeto pasivo y fuera del mundo en ese momento, cree que la realidad es lo que se le muestra. Cuando miramos la pantalla, rebajamos en pocos segundos el nivel de conciencia para dar paso al subconsciente ya que reaccionamos a niveles altos de excitación que reducen el grado de entendimiento. La inmersión instantánea hace propia la experiencia que se observa en la televisión pero basta con apartar la vista de la pantalla o leer algo impreso para que se imponga la conciencia rompiendo el trance. Por otro lado; la inmersión digital, como medio participativo supera los limites para la satisfacción completa de la fantasía.Frente a la TV clásica, de casi nula interactividad, hoy el monitor de la computadora lo dirige el usuario pudiendo experimentar en diversos espacios virtuales llevados a cabo por diferentes programas en donde la salida se proporciona a través del mismo con la ayuda del hardware correspondiente.
Teniendo en cuenta la relación entre las diferentes inmersiones, es posible afirmar que con el posicionamiento de la imagen a la lectura, se desarrollaron diversos cambios en nuestra vida sensorial y sistemas mentales. Uno de ellos es la dificultad de inmersión en la lectura, que puede observarse específicamente en niños y adolescentes.
Las investigaciones sobre niños y adolescentes que dedican gran parte de su tiempo a ver televisión, confirman su pobreza creativa. Quienes sólo dependen de las imágenes entregadas por los medios audiovisuales, no desarrollan la imaginación, habilidad básica para todo proceso creativo. En consecuencia, el gusto por la literatura es una de las cualidades que deben desarrollarse en los niños. Pero, la educación y la formación que reciben los jóvenes de hoy en el hogar, la escuela o el medio social es, a primera vista, muy pobre, y ello conduce a que la lectura pierda importancia y a que la literatura vaya pasando a un lugar secundario. En la actualidad, los jóvenes dedican mucho más tiempo a ver televisión o a jugar video-games que a leer algún libro. Las cibernarrativas, como los juegos de Rol o los MUDs ofrecen a niños una incomparable fascinación multisensorial, percibiendo a los libros como demasiado lentos y aburridos. De esta forma, es imposible que lleven a cabo la inmersión en la lectura ya que se establece conjuntamente con el placer en esta.
En los juegos interactivos ya no se reflexiona, se reacciona; no se profundiza, se avanza sin limites; no se relaciona, se navega. De reflexionar, profundizar y relacionar se encarga el programa. Parece que ya no queremos tener el mando de nuestras fantasías. Queremos ser parte de ellas pero no producirlas; ¿seguiremos necesitando que nos recuerden que hay una salida al mundo externo? ¿ O pronto tampoco tendremos esa liberad? Los usuarios no dirigen;las computadoras nos programan.
M. Nazarena Gonzalez
Bibliografia
Derrick de Kerckhove, La piel de la Cultura, Cap 17,19
Janet H. Murria, Hamlet en Holocubierta, 4.Inmersion
David Olson, El mundo sobre el papel
Walter J. Ong, Oralidad y escritura
Capacitacion docente 1995, Desarrollo de los temas de los contenidos básicos comones, modulo5, pag 22,23, 24,25
Pag. De Google: Importancia de la lectura y (la literatura) para la educación y la formación de..
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