Existe una diferencia entre el autor del texto impreso y el autor de un texto que será publicado en un weblog.
La diferencia radica en la constitución imaginaria de un público lector que construyen ambos autores; es a nivel de las expectativas que poseen. De tal modo que el autor de un texto impreso espera una respuesta cuantitativa y el autor en un weblog esperará una respuesta cualitativa de sus lectores. Teniendo en cuenta que el perfil de este último, tiene antecedentes de varios siglos atrás; ¿Podríamos afirmar, que su actitud es un indicio del proceso que señalase Marshall Mcluhan?
Con el advenimiento de los weblogs, se dijo que la figura del autor estaba pronta a desaparecer. Pero lo que pareciese reflejar la actitud de un autor que publica en un weblog es que el perfil del mismo ha cambiado en cuanto a sus expectativas con lo cual no desaparece sólo se diferencia del autor de un texto impreso en cuanto a la constitución imaginaria de un público lector.
El autor de un texto impreso, cuando construye en su mente el publico lector a quién irá dirigido su trabajo, espera de este una respuesta cuantitativa, desea que el mayor número de personas posibles conozcan su obra, aspira a ser difundido. Precisamente este tipo de autor elabora su discurso como “lo concluido”(1) (en la concepción de Walter Ong), no espera algún tipo de cooperación por parte del lector. Según el análisis de Raféale Simone sobre el cuerpo del texto: al público lector de un texto impreso sólo le está permitido leerlo e interpretarlo de la manera libre. Pero aun así (aclara Simone) “la interpretación es un acto inmaterial” (2). Puesto que la concepción que tiene de su texto es como una “entidad cerrada para el lector”(3).
Ahora bien el autor de un texto publicado en un weblog, constituye un imaginario de su publico lector distinto. Sobre la base del concepto de lectura de David Olson: este “nuevo” autor no sólo pretende que el autor (apelando a su subjetividad) pueda inferir “cómo fue dicho lo dicho”(4), a partir de una lectura critica; sino que también aspira a que el publico lector pueda plasmar su interpretación en un comentario. El autor propone una dinamica interactiva con el publico lector, de interdependencia mutua. El autor concibe a su texto como “abierto”(3), susceptible de ser enriquecido por otros; el autor necesita del comentario para autoevaluarse y perfeccionar su trabajo.
A su ves el lector tiene la posibilida de aceptar o refutar determinado texto y poder comunicárselo al autor a travez del mismo espacio. En este sentido el autor espera una respuesta cualitativa, aspira aque los comentarios que suciten su texto sean de calidad. Es decir, sirvan de cooperación para con su trabajo. En síntesis elabora su discurso esperando la colaboración de sus lectores. Necesita de lo que se conoce como "retroalimentación" (feedback en inglés);que en teoria significa que el receptor de un mensaje pueda al mismo tiempo responder al emisor; de modo que su respuesta constituya un nuevo mensaje, de retorno; beneficiandose ambos.
Hacer un comentario respecto de otros autores no es algo nuevo; en la edad media estas publicaciones eran conocidas como "el libro del comentador" (Simone sugiere que para una mayor descripción el trabajo de Alessio, 1988).
Hoy Internet, nos permitió reestructurar aquella práctica medieval, en la era eléctrica, sumándole ahora una comunicación global e instantánea, que permite la publicación gratuita y libre de textos y comentarios. Y a su vez genero un nuevo tipo de autor, que escribe de una forma distinta: condiciona su trabajo enfocado a los potenciales comentarios de sus lectores, dirige sus expectativas hacia una comunicación con el público que enriquezca a ambos: al lector como participe de la producción de conocimiento; y también al él mismo como autor lo hace consiente de las repercusiones de su obra, de sus aciertos y errores.
Esta interdependencia entre autor y lector podría asemejarse al proceso que plantea Mcluhan en Galaxia Gutenber. Este proceso tiende a la trivalización del hombre fomentada por las tecnologías de la era eléctrica que “obligaron a la interdependencia corporativa”(6) y al mismo tiempo desarticula el individualismo que impuso el alfabeto fonético en la era tipográfica – mecánica.
Volver a la concepción de un texto “abierto” sería en algún punto revertir el proceso destrivializador que tuvo lugar en la sociedad moderna del siglo XVII. Quizá estos nuevos perfiles sean indicios del regreso a la sociedad trivial, una mimesis entre la comunidad medieval y las nuevas tecnologías, en donde todos somos miembros de una misma “aldea global”(7)
Publicado por Nuria Bruno
Citas.
(1)Ong, Walter; “lo impreso, el espacio y lo concluido”, Cáp. 5 en Oralidad y escritura la tecnologización de la palabra. México, FCE, 1987. Pág. 130.
(2)Simone, Raféale; “Que le sucederá al cuerpo del texto”, Cáp. 5 en la Tercera fase. Formas de saber que estamos perdiendo. Barcelona, Taurud, 2001. Pág.118.
(3)Ídem. Pág.120.
(4)Olson, David; “La constitución de la mente letrada”, Cáp. 12 en El mundo sobre el papel. El impacto de la lectura y la escritura y la lectura en la estructura del conocimiento. Barcelona, Gedisa, 1998. Pág. 300.
(5)Ídem, Simone, Raféale; Pág.118.
(6)Mcluhan, Marshal; La galaxia Gutenberg. Barcelona, Circulo de lectores, 1998. Pág. 7.
(7)Ídem, Pág. 7.
Bibliografía.
Mcluhan, Marshal; La galaxia Gutenberg. Barcelona, Circulo de lectores, 1998
Olson, David; El mundo sobre el papel. El impacto de la lectura y la escritura y la lectura en la estructura del conocimiento. Barcelona, Gedisa.
Ong, Walter; Oralidad y escritura la tecnologización de la palabra. México, FCE, 1987.
Simone, Raféale; La Tercera fase. Formas de saber que estamos perdiendo. Barcelona, Taurud, 2001.
Opinión
Al no encontrar fuentes específicas sobre el tema invente los conceptos "respuesta cuantitativa y cualitativa" y me guíe por lo que habíamos hablado en clase sobre la actitud del autor. Las "fuentes" que encontre no son del todo exactas; pero sirven atitulo de orientación.
Fuentes

