Con el continuo avance de la tecnología nos estamos adentrando a un mundo onírico. Cada vez es más difícil reconocer la realidad. Se está produciendo una fractura entre nuestro cuerpo y nuestra mente, que afecta tanto nuestro desarrollo cognitivo como nuestro desarrollo a nivel social.
Los niños o pre adolescentes expuestos durante mucho tiempo a los efectos de las tecnologías que combinan la imagen con el sonido, sufren de una especie de austismo, que no les permite interactuar normalmente con el ambiente que los rodea.
Esto produce efectos negativos en el desarrollo cognitivo ya que al verse dificultada la relación con el ambiente que los rodea, y al ser el aprendizaje un efecto social, no es posible que se desarrollen normalmente a nivel infantil o escolar.
Con la llegada de las nuevas tecnologías, la comunicación interpersonal, cara a cara se ha vuelto mediatizada.
Desde que comenzamos el día hasta que lo terminamos, pasamos más tiempo interactuando con una pantalla que con otros humanos.
La “pantalla”se ha convertido en una especie de persona que nos indica, ayuda, reta, aconseja y saluda.
No solo la pantalla de la televisión, sino, tambien la pantalla de la computadora, del teléfono digitales (como el identificador de llamadas), del microondas (ver el tiempo de cocción), de la tolva (de las máquinas expendedoras de boletos de los colectivos), las pantallas que se encuentran en el molinete del subte, la pantalla de los cajeros automáticos, etc.
La “Pantalla” es más que un objeto material producto de la tecnología, es un objeto simbólico, que tiene valor social, que nos ubica en un determinado lugar dentro de la sociedad.
No es lo mismo tener un termómetro que indique la temperatura mediante el mercurio, que un termómetro que la indique a través de una mini-pantalla o un televisor 14 pulgadas que uno de 33.
El advenimiento de las tecnologías que combinan el sonido con la vista, más que acercarnos al mundo nos aleja. Nos llegan cosas, pero no sabemos de donde provienen, los conocimientos que podamos adquirir a través de ellas nos llegan como meteoros (con esto relaciono el termino ciberespacio).
La televisión, internet o los teléfonos producen una separación entre nuestro cuerpo y nuestra mente, el cuerpo nos queda fuera, y la mente sumergida en el aparato. Esta es la sensación que producen las nuevas tecnologías por las cuales podemos estar y no estar en el mismo momento.
La separación entre el cuerpo y la mente que estamos viviendo
en estos tiempos nos hace dudar sobre el conocimiento de nuestra subjetividad. Lo que pensamos ¿es realmente lo que nosotros pensamos?.Lo que vivimos ¿es la realidad?.
Todos los avances tecnológicos han creados grupos sociales que se relacionan entre si por su uso, que tienen valores semejantes y que se encuentran inmersos en una realidad conjunta y colectiva. Las personas que se encuentran dentro de las comunidades que se forman entorno a las últimas tecnologías, se encuentran ausentes, no están en sintonía con las demás personas, son incapaces de percibir lo que es realmente importante, viven un verosímil.
No son muchas las personas que reflexionan sobre el uso que hacen de las ultimas tecnologías. En América Latina, Internet o la televisión son tomadas por la mayoría como una forma de entretenimiento, se accede a ellas con el mismo sentimiento de asistir al circo. Son pocas las personas que esperan de ellas una interpretación seria de la realidad.
Desde la invención de la televisión, su pantalla es tomada como el umbral de un mundo onírico y también como un objeto socializador.
Cuando los niños de 4 años comienzan a relacionarse con otros niños en el jardín, un gran porcentaje del vocabulario adquirido se debe a la comunicación con sus padres o a personas cercanas ¿podría un niño relacionarse normalmente con sus compañeros si mira televisión la mayor parte de su tiempo?.
Estos niños tienen retraso en el desarrollo del lenguaje.
Esta sensación es la misma que puede percibirse entre los pre-adolescentes y los juegos en red ¿un pre-adolescente puede relacionarse con otros normalmente si se encuentra gran parte del día interconectado?.
Las personas que se encuentran inmersa dentro del sistema tecnológico (los niños que miran televisión o los pre-adolescentes que interactuan con los juegos en red) tienen inconvenientes para recibir las contingencias del ambiente que los rodea.
Si hay dificultades a nivel social, también habrá dificultades a nivel cognitivo, ya que todo aprendizaje es social.
En este tiempo la tecnología es tomada no sólo como progreso sino también como objeto socializador.
Considero que las ultimas tecnologías actúan como objetos socializadores sólo si se accede a ellas de forma moderada.
No es normal que un niño no mire dibujos animados, pero resulta perjudicial la exposición continua ante la pantalla.
Cecilia Bacci
Bibliografía:
1) www.tupediatra.com
2) Silverstone, Roger: "De la sociología de la televisión a la sociología de la pantalla".
3) Olson, David: "El mundo sobre papel".
4) Silverstone, Roger: "Televisión y vida cotidiana".
5) Murray, Janet: "Hamlet en la holocubierta"

