A pesar de la imagen de inmutabilidad que tiene el libro, es totalmente permeable a los avances tecnológicos. Por lo tanto, en nuestra época siganda por la electrónica, el libro también se ve influido por ella.
Una de las fuerzas que actúa sobre "lo impreso" empujándolo hacia una transformación es el procesamiento de textos e información con medios electrónicos, que por sus características dejan los textos indefinidamente abiertos. La enorme variedad de posibilidades de escritura que nos ofrece la computadora, se aprovecha muchísimo más al ser leída desde una pantalla, con los agregados y modificaciones que uno desee hacerle. Sin alterar el contenido de un texto, podemos modificar su presentación en pantalla de acuerdo con nuestras preferencias.
Pasar de un soporte en papel a uno en silicio no constituye necesariamente una conmoción en la organización del conocimiento. Lo que sí lo hace es el "hipertexto", que no es una simple y nueva herramienta de almacenamiento, sino que cambia la relación del usuario con el conocimiento. Y la forma más acabada de estos cambios se da en Internet, en el sentido de psicotecnología, que incluye el procesamiento de la información en vivo, y como extensión de algunas de las propiedades de nuestras mentes.
Marshall McLuhan solía decir: "Gutenberg hizo de todo el mundo un lector. Xerox hizo de todo el mundo un editor". Las computadoras están haciendo un escritor de cada uno. Desmoronan todo el proceso de escritura-publicación-distribución, convirtiéndolo en un evento enteramente controlado por el individuo.
Internet como fuente de noticias, puede dar un ejemplo del nuevo momento que estamos viviendo: es más audaz y desaprensiva para consignar informaciones y, al imponer su versión de cobertura en "tiempo real", también contagia una reducción de estándares a los medios tradicionales. Por ejemplo, el infrome Starr, que es citado por especialistas en "nuevos medios" como la prueba de que Internet se convirtió en parte de la vida cotidiana, fue la primera oportunidad real en la cual se demostró el efecto legitimador del medio. Los sites en los que se colocó dicho informe (que exponía la vida íntima del entonces presidente norteamericano Bill Clinton) y un video con más de cuatro horas de testimonio judicial, registraron su récord histórico de visitas
Prefigurado en cierta forma por aquello de que "el medio es el mensaje", y apoyado en el efecto que los demás medios electrónicos (como la TV) tienen sobre sus usuarios, el nuevo soporte para el mensaje también influye sobre sus usuarios. La fascinación por el nuevo medio genera un tipo de acceso y literatura diferente y novedoso.
Con todo su protagonismo en el desarrollo del sexgate de Clinton, la red no pudo desplazar a la televisión como fuente primera de imagen y sonido. Sin embargo, ofreció algo diferente que los medios tradicionales: por ejemplo, en el site de Altavista, el usuario pudo emplear un buscador de nueva tecnología que le permitía individualizar los segmentos de temática preferida en el video del testimonio y luego verlos y escucharlos. En televisión sólo podía aceptar la selección editada por otros. En la red fue su propio cronista y editor.
El soporte electrónico permite que el lector ejerza poderosamente su papel de re-creador del texto. En una comunidad informática que escribe y edita en redes sus datos, una persona escribe cometarios en una terminaly da acceso a ellos a colegas que pertenecen a la red. A medida que cada persona copia, modifica,corrige y amplía el texto, éste cambia día a día. Cada persona crea su versión "favorita", que se modifica reiteradamente. La lectura adquiere así un carácter activo e interactivo.
Como dijo Italo Calvino: "Quizás en el futuro habrá otras maneras de leer que nosostros no imaginamos. Es un error desdeñar toda novedad tecnológica en nombre de los valores humanísticos en peligro. Cualquier medio de comunicación y difusión de las palabras, de las imágenes y de los sonidos puede fomentar nuevos desarrollos creativos y nuevas formas de expresión".
Aunque Internet sea un espacio de minorías, la tendencia es clara. Y esta dirección abre grandes interrogantes acerca de los estándares que imperan en la red y sobre la calidad de la información a la que se puede acceder en su espacio. No es ni mejor ni peor, es distinta.
Yanina Lamberti
Fuentes consultadas:
1- Brand, Stewart. El laboratorio de los medios. Buenos Aires, Galápago, 1988.
2- Calvino, Italo. Las ferias del libro y el papel de la lectura. Libros de México, 1986.
3- Candeira, Javier. "La web como memoria organizada: el hipocampo colectivo de la red". En Dossier "Para poder pensar", Revista de Occidente, Madrid, Marzo 2001.
4- de Kerckhove, Geoffrey. La piel de la cultura. Barcelona, Gedisa, 1999.
5- Eco, Umberto. "La computadora es masturbatoria", Buenos Aires, Página/12, 3/11/1991.
6 Loubiere, Paul. "El saber magnético". Buenos Aires, Página/12, 18/4/1993.
7- McLuhan, Marshall. La galaxia Gutenberg. Círculo de Lectores, Barcelona, 1998.
8- Neveleff, Julio. Los ciberlectores. Buenos Aires, Ediciones Novedades Educativas, 1995.
9- Simone, Raffaele. La tercera fase. Formas de saber que estamos perdiendo. Barcelona, Taurus, 2001.
10- Revista Internet Surf. Octubre 1998.

