Cátedra Procesamiento de Datos.
  Inicio | Programa | Teóricos | Prácticos | Saber Más | ¿Quiénes Somos?

Subsecciones

Convenciones
¿Qué es un weblog
Cómo se usa el weblog. Manual del MT
Enlace externo Enlace externo
Abre el enlace en un popup Abre el enlace en un popup
Enviar un mail Enviar un mail
   

Buscador


Sitios Favoritos Enlace externo

Archivo

El Libro
Alejandro Piscitelli
ISBN 950-6970-1
Paidós - 2002
 


powered.gif
Estás en: Inicio > > El rol de los weblogs en la nueva economía de la atención
El rol de los weblogs en la nueva economía de la atención
12.03.2004

Si hubiera que establecer algunos puntos en los que la mayoría de los autores estudiados en la materia probablemente coincidirían, uno de ellos tendría que ser que estamos viviendo un período de cambios (casi) sin precedentes. En cuanto a cuál sería la naturaleza de dichos cambios, esa es una cuestión mucho más discutible. Goldhaber, un economista al que Candeira se refiere en su trabajo, propone la hipótesis de que asistimos a la transición de una economía de base “material” a una “economía de la atención”. Mientras la información en la Red es prácticamente infinita, la atención que nosotros, los usuarios, podemos ofrecer para “digerirla” es irremediablemente limitada. En un mundo en el que la intoxicación de información es la norma, la atención es el verdadero bien escaso. En semejante escenario, el papel de los weblogs de filtro colaborativo, en tanto permiten obtener información “depurada” sobre una enorme cantidad de cuestiones, es fundamental.image.jpeg
El problema al que me estoy refiriendo, en parte, ha sido ya tratado por Candeira al diferenciar entre “conocimiento” e “información”. El conocimiento, sostiene, es lo que nos permite operar en nuestro entorno; es relacional, conectivo. Retomando un ejemplo del mismo Candeira, el “conocimiento” sería lo que permite a los taxistas londinenses saber varios caminos alternativos para llegar a un lugar mientras que la “información” consistiría en recordar los nombres sueltos de todas las calles de Londres. En consecuencia, cuando dedicamos tiempo a realizar una búsqueda en la Red y la misma nos aporta mera información y no conocimiento, estamos desperdiciando valiosos minutos de nuestra atención, el bien más valioso de la nueva economía.
Cornella, un teórico que estudia estas cuestiones, sostiene que cuando realizamos una “pregunta” a un buscador, sucede, no pocas veces, que las respuestas que necesitamos no llegan (hay “silencio”) o llegan respuestas que no nos sirven (hay “ruido”). En consecuencia, la organización del sistema que brinda la información (lo que Cornella denomina “arquitectura”) es de una relevancia crucial. Siguiendo esta línea de análisis, mi hipótesis es que los weblogs de filtro colaborativo, debido a su particular “arquitectura” (aclaro que uso el término en el sentido “micro” de Cornella y no en el “macro” de Lessig, referido a la arquitectura de toda la Red), aportan información de relevancia con un mínimo “coste” de atención. En otras palabras, constituyen una inversión altamente redituable (en función de la cantidad de conocimiento recavada) de preciosa atención.
SLASHDOT.JPGTomemos, por caso, a Slashdot y enfoquémonos en la manera en que, a partir de su estructura, un usuario puede encontrar la información deseada en un mínimo de tiempo. No es sólo esencial que el nivel de los artículos y los comentarios sea elevado (cuestión que ya explica Candeira) sino que además es vital que el usuario pueda acceder al artículo que busca “invirtiendo” la menor cantidad de (tiempo de) atención posible. Es por esta razón que los artículos que aparecen en la página de inicio responden a una variedad de tópicos identificados cada uno con un ícono específico (el tópico “Science” está identificado con la cara de Einstein, por ejemplo). De este modo, uno puede saber en una sola mirada sobre qué versan los artículos más recientes. Además, uno puede buscar los artículos por tema, a partir de una barra de íconos ubicada en la parte superior derecha de la pantalla, o por palabra-clave gracias a un motor de búsqueda que el sitio tiene incorporado.
Como si esto fuera poco, todos los artículos se encuentran interconectados a partir de una multidireccional red de links. (Dicho sea de paso, esta es una de las razones por la cual muchos autores proclaman el fin de los textos como entidad “protegida”, caso de Simone, o “discurso autónomo”, caso de Ong.) Los links funcionan de un modo tal, al menos así argumenta Goldhaber, que uno puede “deslizar” su atención de un texto a otro en segundos. Como resultado, por lo menos en la Red, la atención es uno de los bienes que puede transferirse instantáneamente y sin costo alguno.
Como vemos, los weblogs resultan interesantes no solo en el sentido de que ponen a prueba viejas categorías (autor, lector, género, etc.) o de que constituyen una forma de conciencia colectiva (recordemos a Candeira) sino también, desde una perspectiva tan radical como las anteriormente mencionadas, en que son sintomáticos de un momento de pasaje hacia una nueva forma de producción. Si la aventurada hipótesis de Goldhaber es cierta, los weblogs (y esta es mi aventurada hipótesis) serán uno de los escenarios privilegiados en que se manifiesten las características de la nueva economía de la atención. De estas características quisiera mencionar una sola: la de la originalidad. En la nueva economía la originalidad resultará básica para mantener la atención de los usuarios. Precisamente por ello, los weblogs incrementan el nivel y la pluralidad del debate en un solo movimiento. No todos pueden decir lo mismo, ni desde el mismo lugar. Esto llevará, si estoy en lo correcto, a que cada individuo desarrolle un pensamiento propio basado en una mentalidad crítica antes que en la repetición de lugares comunes; lo cual no puede ser nada malo.

Esteban Valesi.

Bibliografía:

Candeira, J.: “La Web como memoria organizada: el hipocampo colectivo de la red” en Dossier “Para poder pensar”, Revista de Occidente, Madrid, 2001.
Cornella, A.: Infonomia!.com.
Goldhaber, M.: “The Attention Economy and the Net” en http://www.well.com/user/mgoldh/natecnet.html
Ong, W.: “Imprenta, espacio y clausura”, cap. 5 de Oralidad y escritura. La tecnologización de la palabra. México, FCE, 1987.
Simone, R.: “Qué le sucederá al cuerpo del texto”, cap.5 en La Tercera Fase. Formas de saber que estamos perdiendo, Barcelona, Taurus, 2001.

Publicado por el Marzo 12, 2004 11:44 PM | TrackBack
Comentarios
Haga un comentario












Atención: Para poder enviar un comentario, deberá ingresar el código que aparece en la imagen y luego oprimir el botón Publicar:

Código de seguridad