El acceso a Internet para muchos ha significado el encuentro con afectos jamás pensados por medio de ésta tecnología. Pero no todo es color de rosa: hay que tener algunos recaudos antes de comenzar este viaje por amigos y novios virtuales.
Para muchos el entorno de Internet significa un mundo de posibilidades abiertas donde, con sólo apretar click en el mouse, están en potencial disposición en cualquier momento. Compras, suscripciones, información, imágenes, mails, todo un sin fin de opciones a las que permite acceder este maravilloso invento tecnológico. Pero aquí los que nos interesa es el modo en que las relaciones humanas se originan, mantienen y desarrollan en Internet, rompiendo con las típicas formas de antaño.
¿A quién no le sucedió la oportunidad de conocer gente por medio de la red? Si, claro, siempre va a existir gente reacia a la idea de conocer gente por esta vía de la nueva era. Algunos pensarán que es un canal demasiado abierto, lo cual se puede traducir en una falta de confidencialidad, trampas, estafas, etc. Otros, directamente la desecharán automáticamente como medio para realizar cualquier acción.
Diversos usos y necesidades cotidianas de las personas en sus diversos campos configuran la arquitectura de la red. Se consideran muy importantes los avances en redes totalmente transparentes y libres como lo es Linux. Pero yendo al grano, esta nueva posibilidad de establecer vínculos interpersonales en Internet se impuso en nuestra sociedad de tal manera que crece eufóricamente el número de usuarios y con ellos se instauran gran cantidad de relaciones amistosas, laborales o sentimentales. De allí que resuene constantemente la palabra “comunidad”.
Esta red toca de lleno la vida y los hábitos de la gente. Se puede decir que, prácticamente, desplazó a los métodos tradicionales de correspondencia, como lo es la carta. Ya resulta raro escribir correspondencia por el medio tradicional, esto es porque Internet se ha incorporado e interiorizado como medio práctico que facilita y hace más rápidas las comunicaciones. Esto puede traer muchas veces problemas, ya que la información que circula puede llegar a manos de gente que, con espíritu malicioso, intenta interferir para hacer alguna maniobra de mal gusto. Es interesante ver cómo crece el interés y el conocimiento de personas que por curiosidad o por medio de cursos de corta duración, se involucren en los sistemas operativos de los software para manipularlos a su antojo. Esto dista mucho de la actividad cooperativa de los hackers.
Esto también se debe en gran parte a que la operatoria, los menús, y demás disposiciones de Internet están en continuo desarrollo para que cada vez sea más fácil y sencillo el lenguaje para el acceso a esta nueva herramienta
Las relaciones tienen mayor impacto entre los más jóvenes, éstos son los más astutos y más asiduos conocedores de gente por medio del chat. Gracias a él grandes amistades y amores se han concretado, cosa que hasta hace unos años resultaba impensable. La barrera espacio-temporal ya no es un impedimento para los adeptos al chat. Argentinos que se han casado o puesto de novios con personas de otros países ¡qué locura! Pero bueno, hay que aceptar que Internet trasciende la vida de los hombres. Es un hecho cultural consumado que determina diferentes estilos de vida. Es abierto y no discrimina, cualquier interesado puede caer en sus “redes”.
Mucho se la ha criticado. Luchas legales se han generado entre corporaciones multinacionales para adquirir licencias o derechos por sobre la posesión de nuevas y mejores tecnologías. Criticada o alabada, Internet es un fenómeno, producto de la globalización de las comunicaciones y de la sociedad moderna tecnificada. Mal que pese, llegó y está aquí frente a mis ojos para quedarse.
Lucero Parada Ingrid

