Cuando el mundo de los ordenadores era ajeno e incomprensible para la sociedad en general, Microsoft fue una de las grandes empresas que nos incentivó a familiarizarnos con ellos. Creó un lenguaje sencillo para comunicarnos con el ordenador y nos mostró la simplicidad con la podíamos realizar una "multiplicidad" de tareas. Su fácil acceso generó una cierta curiosidad en la gente, que comenzó a interesarse en inspeccionar esta nueva herramienta. Hoy las computadoras están al alcance de todos y forman parte de nuestra cotidianidad, son pocas las personas que escapan a la necesidad de tener que manejarlas. Microsoft logró su objetivo, sus programas se tornaron perfectamente legibles y comprensibles, pero ahora nos niegan el acceso al código fuente de ellos, porque el "gran negocio" se acabaría si comenzaramos a comprenderlos.

Cerca de la década de 1960 la gente oía hablar del surgimiento de las computadoras personales , pero para usarlas era necesario saberlas "programar" para obtener resultados. Por tanto, su uso estaba limitado a aquellos audaces pioneros que pasaban largo tiempo escribiendo instrucciones, verificando y corrigiendo el programa resultante. Luego aparecieron computadoras personales con mejores circuitos, más memoria, unidades de disco flexible y sobre todo con la aparición de programas de aplicación general en donde el usuario compra el programa y se pone a trabajar. Con respecto al software se inició una verdadera carrera para encontrar la manera en que el usuario pase menos tiempo capacitándose y entrenándose, y más tiempo produciendo. Gary Kildall y William Gates, creadores de CP/M y de los productos de Microsoft, se dedicaron a la creación de sistemas operativos y métodos para lograr una utilización sencilla de las microcomputadoras. El proceso, en su mayor parte, ha consistido en la búsqueda de un buen lenguaje para comunicarnos con el ordenador. Finalmente, las computadoras se hicieron masivas, su lenguaje se fue haciendo más legible y comprensible para los humanos. Esto dio lugar a una competencia internacional por el dominio del mercado de la computación. De esta manera las grandes empresas ocultaron el código fuente de sus programas, para que nadie se "robe" las ideas que había en su interior. Reemplazaron la idea de trabajar juntos en pro del conocimiento, por la idea de trabajar a puertas cerradas para ganar dinero.
El código fuente es una lista de instrucciones para el ordenador, escrita en un lenguaje de programación comprensible para los humanos. Tener acceso a él brinda posibilidad a un programador de husmear en las raíces de los programas para ver cómo operan, corregir los errores y hacer las modificaciones que le parezcan apropiadas. Cuando los Hackers proponen "software libre" están proponiendo el desarrollo de conocimientos en un proceso abierto autodepurador de errores, en donde el hacker pone a disposición gratuita de los demás su creación para que la utilicen, la pongan a prueba y la desarrollen. Si bien comprender el código fuente no es una tarea sencilla que la pueda realizar cualquier usuario, ante un problema específico, éste debería tener la libertad de intentar arreglar el error o, por lo menos, contratar a alguien para que le solucione el problema y no depender del programador de "Microsoft" que tiene el código fuente bajo llave. Así cómo nos incitaron a familiarizarnos con sus programas, deberían dejarnos intentar familiarizarnos con la raíz de ellos. Si pudiéramos acceder con facilidad al código fuente quizás nos interesaríamos en tratar de descifrarlos, y tal vez algún día dejarían de resultarnos tan extraños.
Ma. Agustina Mussio (Hijos de la Calle)
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