
Sólo si alguien no compraba Clarín, ni La Razón, ni Página 12, ni alguno de los 65 diarios del interior que consumían Papel Prensa, ni adquiría localidades para espectáculos o pasajes de micro vía Entreda Plus de Supreme Ticket S.A., ni le regalaba a sus hijos la revista Genios, ni veía los domingos a la noche por Canal 13 “Futbol de Primera” (..) ni leía ni escuchaba las informaciones provenientes de la agencia de noticias DyN en alguno de los medios de comunicación, ni compraba la revista ELLE, ni se informaba por el canal de noticias TN, ni se relajaba con la programación de TyC Sports, ni se conectaba a la televisión satelital de Direct TV, ni se enganchaba a internet por Ciudad Digital, Ciudad Internet o Full Zero, ni se aferraba a los recuerdos en el canal Volver (...) ni era alguno de los 10.000 trabajadores empleados por el Grupo, podía ser considerado un argentino a salvo de los efectos de LA VIUDA (Léase Ernestina Herrera de Noble) (Pablo Llonto, 2003)
En la década del 90 se legalizó un fenómeno extendido en otros países: el de los multimedios, es decir, diversos medios de características diferentes, en manos de pocas empresas. En mayo de 1989, a cuarenta días de abandonar la presidencia, el ex presidente Raúl Alfonsín, pasó al Congreso de la Nación el proyecto de ley modificando el artículo 45 inc.e de la ley 22.285 de Radiodifusión. El lobby efectuado por Clarín había resultado. Logró influir en el gobierno saliente, y el entrante del Dr. Menem, para eludir la traba que generaba el artículo mencionado. En cuanto el ex presidente Carlos S. Menem accedió al poder, envió al Parlamento la Ley de Reforma del Estado que modificó las pautas de Radiodifusión derogando el artículo que inhibía a los propietarios de medios gráficos volcarse a los medios electrónicos.
Vale decir, que del mismo modo que Clarín tiende sus redes y consolida su poder monopólico de la información en la Argentina; Microsoft hace lo propio en todo el mundo. Juicios en Japón, Brasil, Estados Unidos, Bruselas que ó quedan en la nada ó hacen cosquillas en las estrategias políticas y económicas de la empresa.
En el año 2003 Microsoft realizó donaciones en: 1) Chile consistente en 60 licencias para cada una de sus 15 Escuelas de Informática y Ciudadanía, cuyo monto asciende a más de US$ 302.000; 2) en Tandil, Argentina donó 2.600 licencias de software y capacitación por $ 1 millón; 3) en Colombia entregó una donación de US$ 2.4 millones para 20 mil computadoras. Estas donaciones se realizaron en el marco de la campaña "Microsoft Comparte”. El presidente de RedHat, Matthew Szulik, comentó que “Mientras aplaudimos la idea de Microsoft de ayudar a las escuelas pobres como parte de su castigo por usar métodos monopolistas, consideramos también que el castigo no debería ser, en sí, un mecanismo para que Microsoft aumente su monopolio”, en relación a un acuerdo extrajudicial (año 2001) por el cual Microsoft dona servicios, capacitación, máquinas y software a cambio de eliminar alrededor de 100 juicios sobre abuso monopolista.

De esta manera, en lugar de controlar y destruir los monopolios económicos, las políticas gubernamentales fomentan la concentración del poder y la información. Sin embargo, a juicio de Bill Gates, “la industria de las tecnologías de la información goza de buena salud y se caracteriza por la libre competencia, que deriva en precios más bajos para los consumidores, nuevos puestos de trabajo y el surgimiento de nuevas empresas”.
Carolina del Re (Grupo KAO)
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