Estamos frente a una paradoja de la modernidad que se refiere a la crisis de la identidad del sujeto, que el mundo cibernético no hace más que reforzar. La libertad en el uso de Internet y qué sucede en Argentina.

Cuando terminé de leer la información sobre los sistemas operativos, los códigos de acceso libre, el software libre, la difusión del código fuente, Stallman, protocolos, Torvalds... fue tan grande la acumulación de conceptos nuevos que entraron en mi cabeza que necesité de varias relecturas para interpretar más profundamente lo que estaba leyendo. No creo que todo se deba a cierta incapacidad propia, sino que prefiero atribuirle mi ignorancia al hecho de que son temas poco corrientes para un usuario de INTERNET y del ciber-café (como yo), que no necesita conocerlos para enviar un mail.
Obviando la discusión que intenta definir si vivimos en la modernidad o en la pos-modernidad (citando a Bovero: “...el concepto de posmoderno... es contradictorio: la existencia de algo posmoderno implica el fin de lo moderno; pero, si lo moderno es renovación incesante...es un proceso incompleto” (1)) hay características de la modernización que se dan en la política y la sociedad, anlizadas por siglos, y creo encontrar de forma patente en lo que son actualmente INTERNET y la cibernética.
Básicamente centraré mi analogía en el creciente individualismo que hay en la sociedad, que en un primer momento de la modernidad se fomentó para justificar la secularización, la escisión público-privado, etc.
Gino Germani, analizaba que los vínculos primarios (íntimos) no pueden desaparecer porque sino la personalidad humana no podría desarrollarse, pero en las sociedades modernas se acentúan las relaciones impersonales, importa solo la eficiencia.
Esto hace que surja una de las paradojas modernas: la crisis de la identidad del sujeto, que frente al individualisnmo creciente necesita sentir que pertenece a algún grupo.
Entonces, adaptando estas ideas a INTERNET resulta evidente cómo se manifiesta esta paradoja: las comunidades virtuales, los hackers, que tanto aportan en la construcción de la cultura de INTERNET, no son más que individuos aislados, que quizás nunca en la vida conozcan a sus pares, pero que forman verdaderas comunidades, con actitudes, valores, creencias compartidas... todo estructurado virtualmente, logrando poner en práctica proyectos comunes de gran importancia. “La cultura de INTERNET es... construida sobre la creencia tecnocrática en el progreso humano a través de la tecnología, practicada por comunidades de hackers que prosperan en un entorno de creatividad tecnológica libre y abierto, asentada en redes virtuales dedicadas a reinventar la sociedad y materializada por emprendedores capitalistas en el quehacer de la nueva economía”(2).
Otro tema, que es centro de más de un debate acerca del uso de la red, es el de la libertad, que teniendo como evidencia lo que pasa en los ciber-cafés se nota que en nuestro país es mínima la legislación que existe sobre INTERNET. Al entrar en un ciber, podemos ver gran cantidad de menores y adolescentes visitando sitios, mirando imágenes, que en otro contexto estarían prohibidas.
Lessig considera que la arquitectura del ciberespacio, el código, es una especie de poder soberano, que impone sus propias reglas y que por lo tanto los gobiernos deberían regularlo. Pero hacer esto es muy costoso. Y en nuestro país estamos en una época en la que suena utópico pretender que se legisle sobre este tema.
Mas allá de estos temas controversiales, debemos considerar que INTERNET es relativamente nuevo y que a diario se modifica su esencia, por lo que todavía no está debidamente “finalizada” su formación, pero, como sucede con el mundo real habría que limitar su aprovechamiento.
Mientras tanto, podemos utilizarla para comunicarnos, que parece ser su uso más fructífero, ya que no solo permite que el tiempo y el espacio se tornen difusos, sino que incluso desaparezcan.
JIMENA BORDONE
BIBLIOGRAFÍA: -(1) Bovero M: "Modernidad", Madrid, 1993, pág. 110
-(2) Castells Manuel: "La galaxia Internet", pág. 77
- Germani Gino: "Política y sociedad", capítulo 3, pág. 75
-Duhalde Eduardo Luis: "Teoría jurídico política de la comunicación", capítulo 6.
-Lessig Lawrence: "Las leyes del ciberespacio"

