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El Libro
Alejandro Piscitelli
ISBN 950-6970-1
Paidós - 2002
 


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Prometeo Online
01.03.2004

prometeo1.jpg

Cuenta la leyenda que en un principio solo los dioses tenían fuego, mientras que los seres humanos, sometidos a la voluntad de los dioses, sufrían grandes penurias forzados a vivir sin el.
Un día uno de ellos, llamado Prometeo, se rebelo, escalo el Monte Olimpo, y robo el fuego para sus hermanos.

Hoy en por hoy, en este nuevo mundo en constante crecimiento que en el que se ha convertido Internet, se repite la situación de la leyenda: nuevamente nos encontramos en una situación de sometimiento en un mundo en el que no solo no tenemos “fuego”, tampoco sabríamos como usarlo.

En un principio es difícil hablar de Internet, puesto que requiere un determinado esfuerzo para tomar distancia de algo que es parte de nuestra vida cotidiana principalmente si no estamos en un momento de transición o de introducción de un nuevo medio en la sociedad que nos permita mirar de otra forma a los medios “anteriores”. En mis otros trabajos he intentado siempre mostrar el efecto de los medios en nosotros, y que su creación y utilización no era una cuestión arbitraria o dada, sino que respondía a cuestiones internas propias, ya sea individuales o sociales.

Es difícil hablar de Internet, porque no es solo un medio, pensando el termino “medio” en el sentido mas común de la palabra, como cuando nos referimos a la televisión, a la radio, o al cine: Internet también es un mundo, y este mundo tiene sus características propias.
Primero y principal este mundo tiene sus dioses (llamados Apple, Microsoft, etc.), quienes desde su Monte Olimpo se muestran benevolentes o belicosos con nosotros, que no tenemos muchas posibilidades que soportar sus caprichos. Siguiendo con la escala en descenso le siguen los semi-dioses, los hackers, dotados de “poderes” y “habilidades” que les permite una mayor libertad frente a la tiranía de los dioses que la que tenemos nosotros, pero esa libertad no es completa, y tanto ellos como nosotros tiene que acatar las “voluntades divinas” (y por lo tanto su Windows fallara tanto como el nuestro, y al igual que nosotros no les quedara mas remedio que resignarse).

En el final estamos nosotros, los “usuarios”, que en mayor o menor medida estamos indefensos, pues carecemos de la habilidad de canalizar la principal forma de poder de este mundo: el código. El código es la materia con la que se construye este mundo, es su esencia, leerlo y escribirlo significa poder: es el fuego de los dioses, y nosotros no lo tenemos.
Sin embargo existen maneras de “tener poder” sin tener grandes conocimientos de programación: Abundan en Interet programas de facil uso que permiten obtener contraseñas de correos electrónicos ajenos, expulsar usuarios de salas de chat (sin ser administradores indefencion, en este nuevo mundo mientras mas se conoce mas fuerza se tiene, aquí la pluma (o el teclado), mandar cientos de mails a determinadas direcciones ocultando la propia, y hasta introducirse en maquinas ajenas con el objetivo de producir el mayor daño posible. Aquellos que usan activamente estas herramientas ocuparían en este mundo el lugar de los monstruos que amenazan tanto la seguridad de los dioses como de nosotros, pobres mortales: los crackers.

Esta es una versión simplista de este mundo en constante cambio, las barreras que dividen a los hacker de los crackers son o pueden ser poco claras (los medios de comunicación los colocan a todos bajo la misma denominación sumando confusión a la cuestión), principalmente en cuestiones de “poder” o capacidad de manipular el código. Pero mas indefinida puede llegar a ser nuestra propia situación, nuestra ubicación en este mundo cambiante.
¿Lograremos tener un papel mas activo en este nuevo mundo, o estaremos siempre sometidos a la “voluntad divina”?.
¿Realmente lo deseamos?, ¿ o preferimos la cómoda ignorancia del usuario?.
Eso no lo decidirá el tiempo, sino cada uno de nosotros. Después de todo, no fue ni un dios, ni un semi-dios, ni un monstruo quien escalo el Monte Olimpo y robo el fuego.
¿Pero quien se anima a ser Prometeo?.

Estanislao Vigil

Trabajos anteriores:

- ¿El Medio es el Lobo del Medio?-
- El Fin de los Santos-
- El Monstruo interior, devolviendo miradas-

Publicado por el Marzo 1, 2004 03:33 PM | TrackBack
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