“El proceso de percepción visual humana no puede ser conceptualizado como una exposición pasiva de los sentidos a los estímulos sensoriales sino como un proceso activo psicológico cultural de búsqueda organizadora de información (ya desde el nivel instintivo)”
Valerio Fuenzalida (profesor de la cátedra de UNESCO de Comunicación Social)
Cerca de las 20 hs. del día 13 de febrero, los argentinos nos vimos conmovidos por la agresión que sufrió un taxista, al ser golpeado por un reducido e ignoto grupo de personas que intentaban cortar la Av. 9 de julio en reclamo de los denominados vale ciudad...Esta imagen recorrió todos los canales televisivos y aunque algunos periodistas y conductores ponían en duda la procedencia de los agresores, rápidamente el hecho fue adjudicado, a través de los títulos, a organizaciones piqueteras.
Viernes
Las imágenes provocan de forma inmediata la indignación de amplios sectores de la población y los debates no se hacen esperar. Comienzan a circular cadenas de mails, convocando a un cacerolazo para repudiar a los piqueteros; se incrementan las encuestas en los distintos medios y un estado de pánico invade a la sociedad ante el anuncio de piquetes en los próximos días. Hecho llamativo dado que, los agresores no respondían a ninguna de las organizaciones piqueteras ni portaban bandera que los identificara.
Martes
Se difunden nuevas imágenes sobre el incidente del viernes, en las que puede verse a los agresores llegando a la 9 de julio en un patrullero, minutos antes del piquete y la agresión al taxista. Pese a que las nuevas imágenes confirman las sospechas de quienes no atribuían el ataque a las organizaciones sociales, el grueso de la gente continúa responsabilizando y repudiando a los grupos piqueteros.
¿Por qué las imágenes del viernes tuvieron tal impacto y las del martes parecieron pasar desapercibidas? ¿Cómo se explica esta reacción por parte de la gente? ¿Es tan neutral el mundo construido por el ojo? En definitiva ¿Qué ve el espectador cuando se enfrenta a la pantalla?
Contrariamente a quienes conciben al telespectador como una tabla rasa; el televidente no es un sujeto pasivo frente al televisor, los programas y su influencia. Como toda lectura la percepción de imágenes televisivas, requiere una interpretación por parte del espectador. Esta interpretación supone la resignificación, en base a competencias sociales y culturales, que puede reforzar u oponerse al mensaje transmitido: “existen patrones de lecturas preferentes que llevan el orden institucional/político e ideológico impreso en ellos y se han vuelto ellos mismos institucionalizados” (Hall,1994)
Creer que la televisión hipnotiza los sentidos suena algo iluso y hasta cómodo. Por esta razón en todo análisis referido a los medios no puede dejarse de lado la dimensión social en la que se enmarca todo discurso, sin por ello concebir a los medios como un agente ingenuo, libre de intereses políticos y económicos particulares. ¿Acaso no es llamativo que las imágenes del patrullero se diesen a conocer cuatro días después del incidente, siendo de hecho previas al mismo?
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
Mc.luhan, M.; La galaxia Gutenberg, circulo de lectores, Barcelona, 1998
Nunberg, G.; “Adiós a la era de la información” Cap. 4 en El futuro del libro Barcelona, Paidós, 1998
Kerckhove, D.; “Tecnopsicología”, “Televisión”, “El programa alfabético”, “escucha oral “Escucha alfabética”, ”La piel de la cultura”, caps. 1,2,17,18,19; La piel de la cultura. Investigando la nueva realidad electrónica. Barcelona, Gedisa 1999.
Fuenzalida V.; Televisión abierta y audiencia en América Latina, Ed. Norma 2002
Hall, S.; “Codificar/decodificar”, en Teorías de la Comunicación, Bs. As., Fundación hernandarias, 1994
Grupo Arbolito
FOTO:http://diegomanuel.fateback.com/surrealista/surrealista2/
Publicado por el Febrero 23, 2004 10:42 AM | TrackBack
