A principios del siglo XVI, Hernán Cortez hacía caso de los eclesiásticos que lo acompañaban, y echo al fuego miles de Codices que contenían toda la historia escrita de los Aztecas.
De la misma forma, hacia el año 642, unos 500.000 papiros se utilizaron para calentar los baños públicos de Alejandría luego de la conquista Musulmana. En ambos casos se utilizó una excusa religiosa similar: "Si los escritos de los Griegos (Aztecas) concuerdan con el libro de Dios (Biblia o Corán), ellos no son necesarios, y no necesitan ser preservados; y si están en desacuerdo, son perniciosos, y deben ser destruidos”.
Mac Luhan plantea dos etapas trascendentes en la Historia: la primera luego del invento de la imprenta y la segunda con la televisión. Ambas tecnologías generaron un cambio de percepción, una ruptura entre el sentido tribal de la memoria como lenguaje hablado y transmitido sólo desde la oralidad que modifica radicalmente el proceso de difusión y conocimiento. Pasamos de percibir un mundo cercano a través de la interacción con nuestro hábitat a “conocer” ideas, sensaciones y estímulos en un ritual solitario como lo es la lectura.
El advenimiento de la televisión como “segunda oralidad” indicaba una nueva forma de transporte de la información y el nuevo concepto de simultaneidad, el hecho de ver y oír, reemplaza la lectura. El ejercicio solitario es desplazado por una omnisciente realidad de compartir con millones de congéneres la misma estimulación.
Creemos que la tercera etapa es Internet; ya no podemos llamar “nueva” a una herramienta de casi 30 años de vida pero, a través de la masificación de la tecnología informática, se sumó tímidamente desde el primitivo mail o BBS (Boletin Board System) al actual desarrollo de la WEB.
Ahora bien, volviendo a la época de la imprenta debemos recordar el desafío que marcó en ese entonces el proceso masivo de alfabetización. Luego, el advenimiento de la televisión permitió que la vuelta a la oralidad primitiva destruyera las barreras entre técnica y habilidad. Hoy, en esta tercera etapa que genera Internet, el desafío está vigente tras la aparición de Analfabetos Técnicos.
Según un estudio publicado en el diario Clarín (23/02/2004), la gran mayoría de los adultos carecen de la mínima formación en estas nuevas tecnologías. Ya no sólo hablamos de aquellos quienes luego de su etapa académica no volvieron al hábito de leer, sino de aquellos profesionales que aún con formación universitaria no pueden siquiera enviar un mail (el 72% de los docentes argentinos nunca utilizó el correo electrónico y el 70% nunca navegó por internet).
Nos encontramos en una encrucijada que ya ni siquiera es comparable a la destrucción de la memoria escrita como lo hicieron Cortez y los Musulmanes, sino que, el planteo de Nunberg sobre la convivencia del libro impreso y del E-book, será realidad sólo para la cuantificación, ya que si bien la digitalización de información permite que ésta esté más cerca de cada búsqueda, la propia web es sólo accesible mediante los conocimientos y herramientas adecuadas. El medio caliente que es internet, hoy reclama y posee el mayor número de personas que lee y escribe en la historia de la humanidad, los miles de millones de emails diarios superan años de cartas escritas. La cantidad de páginas web equivalen a más libros de los que hoy tenemos en nuestras bibliotecas nacionales.
A fin de cuentas el “medio caliente” sólo hará más confortable el hábitat de quienes, una vez más, dominen el fuego de la tecnología. Aquel fuego de antaño que destruyó nuestra memoria escrita aparece como un alerta frente a aquellos que, incluso hoy, son rehenes de la incompetencia tecnológica.
Realizar este ejercicio nos resultó más sencillo que el anterior al permitirnos redactar libremente sin tener que ir de manera permanente a los textos teóricos.
Publicado por el grupo el38.com de Laura Bono e iLeana López.


