Modernidad y la cultura Internet. Figurita repetida
Si bien Castells no hace la analogía, deja sentados todos los presupuestos para hacerla.
En realidad mas que hacer la analogía con la modernidad (cosa que solo considero coherente para el título de este ensayo. Por las dudas que algún filósofo caiga accidentalmente en esta lectura) creo que sería mas coherente hacerla con el liberalismo.
Básicamente el ejercicio que me propuse es compararla con la descripción que hace Thomas Paine en "Los derechos del Hombre" del liberalismo. La comparación no es tirada de los pelos, ya que la similitud en tre los dos textos no solo es en cuanto a la estructura (ambos recurren a los orígenes y su posterior desarrollo y mutación del sistema) sino también a como se desarrollaron ambos sistemas.
Como no es tema de la cátedra no voy a exponer detalladamente los conceptos de Paine. Voy a tratar de referirme mas al texto de Castells.
Los orígenes de Internet guardan un valor idealista muy similar al del liberalismo. Alejándose de las necesidades militares y desechada por las empresas de telecomunicaciones en su formación, Internet, se construyo con una fuerte base ideológica sobre la libertad e igualdad de los individuos ante las nuevas tecnologías. Pero así como el liberalismo con su base libertaria parió el capitalismo, la Internet parió el comercio electrónico. Así como el capitalismo desvelo una sociedad estratificada en clases sociales la Internet desvelo una red estratificada en clases informatizadas.
Casrtells lo presume pero no lo materializa. Tal vez porque todavía tiene fe en que los ideales originarios de la red pueden mantenerse. Presuponer que Internet va a seguir el camino del liberalismo es echar por tierra todas las posibilidades de democratización que aún guarda Internet. Por eso es que Castell presupone implícitamente. Si lo materializara entonces dejaría que esa fe se disolviera. Así como Paine no defenestra al liberalismo (aunque sí lo hace con el capitalismo) por su base ideológica, Castells no defenestra a la Internet (aunque sí lo hace con el comercio electrónico y con los emprendedores) por la misma razón.
Creo que lo que vislumbra Castells es una segunda oportunidad. La oportunidad de no dejar que el mercado regule la red. La oportunidad de ver de que manera adaptar la red al mundo social (y no de recorrer el camino inverso adaptando lo social a la red).
En este texto se hace visible un camino que en autores como Huberman y Debray no existe. Por un lado no glorifica el comercio electrónico como lo hace Huberman, sino que ve su implicancia en la sociedad y la necesidad de adaptar el comercio a las necesidades de ésta (que no siempre son meramente económicas). Por otro lado identifica la cultura de una forma mucho mas constructiva de lo que lo hace Debray. Mientras este sigue llorando la crisis del monumento, Castells presenta los caminos para transformar esa crisis en una alternativa cultural (mas cerca de Bourdeu).
Al hacer la analogía entre liberalismo e Internet no atribuyo pesimismo a las consideraciones de Castells, por el contrario, la figurita en este caso no se repite.

