El texto de Bernardo Huberman denota cierta sorpresa por el boom de la economia digital y por el fenómeno de la Web. Puede ser que esta sorpresa se deba al año en que escribe esta nota y su respectivo contexto: el año 2000.
Según el autor, pareciera que los expertos, hasta ese momento seguían “menospreciando el potencial del comercio electrónico”, contrariando las cifras evidentes que muestran los altos valores de los números que se manejan en el comercio por Internet.
Se advierte además, que en el E-Commerce participan tanto consumidores individuales como empresas que descubren los beneficios que les brinda la Web, logrando mayores ahorros y eficiencia.
Huberman realiza una investigación sobre la naturaleza de los mercados en la era de la informática. De éste deduce una característica muy interesante: una distribución desproporcionada del volumen total de usuarios entre los sitios. En casi todos los distintos rubros de sites (educación, xxx, etc.) unos pocos sitios acaparan la gran mayoría de los visitantes totales. Esto da la pauta de un mercado en donde “el ganador se queda con todo”.
En suma, lo que Bernardo Huberman quiere expresar, es que Internet no es sólo una fuente de negocios, sino que también brinda “...un campo rico para su investigación...”.

