Huberman plantea el gran crecimiento del e-commerce (comercio electrónico) y cómo éste influye en la forma en que la gente compra y vende productos a través de la red. Esto no deja de ser un ejemplo, entre miles, de cómo las nuevas tecnologías cambian las formas y costumbres para establecer nuevas. Se ve también en las formas de conocer amigos, en la manera de investigar y producir conocimiento, en los procesos de trabajo dentro de las empresas, etc. Lo cierto es que el crecimiento de la web es fenomenal (como dice Huberman, “se duplica cada 6 meses”), esto lleva aparejado, por ende, el crecimiento de usuarios y, con esto, los cambios en los comportamientos de éstos.
Huberman también da cuenta de la “Ley de Potencia”, por la cual unos pocos nodos contendrán la mayor cantidad de enlaces, y así millones de usuarios invaden sólo unos pocos sites selectos. Según Huberman esta es una característica de los mercados en donde “el ganador se queda con todo” y los pocos competidores de importancia acaparan un resto significativo en la participación total.
Podemos llevar esta Ley de Potencia a otro plano, de la misma manera que unos pocos sites acaparan la mayoría de los enlaces, en la mayoría de los países europeos, así como en Estados Unidos, alrededor del 75% de la población accede a Internet desde sus hogares. En Argentina, según el INDEC, a diciembre de 2004, sólo el 4,9% (casi 1,8 millones) de la población posee acceso residencial. Complementariamente, la estimación de Microsoft sostiene que a esa misma fecha había 8 millones (un 22% de la población) de usuarios de Internet, incluyendo los locutorios y los ciber cafés. Con sólo mirar estos datos se puede dar cuenta de que la mayoría de los argentinos accede fuera de su casa, esto puede ser visto como una consecuencia de la devaluación, ya que desde ese momento resulta muy costoso (para nuestras flacas billeteras) adquirir una computadora.
Como se puede ver, la concentración desigual no se da sólo en cuestión de visitas a sites.

