Todos estos autores me hacen pensar en esta idea de creación de un nuevo mundo, de innovación, lo controvertido de la competencia y los derechos de autor; se trasluce a lo largo de las páginas de alguno de ellos la idea de desmitificar la libertad de internet.
Hay una serie de sectores que, por sus características, se ven fuertemente afectados por internet: servicios financieros, viajes, energía...y sin duda uno de los más afectados, sino el más, es el comercio, y por supuesto, el que a mi me interesa particularmente: el del libro.
Lo que esta haciendo internet es redefinir la forma en que estos mercados trabajan.
Aprovechando la gran capacidad de comunicación que tiene la red, grandes compañias industriales e informáticas estan no sólamente prescindiendo de sus formas habituales de distribución para vender directamente sus productos al público, sino también para desinvertir en instalaciones propias y subcontratar a terceros su producción industrial, especializando sus organizaciones en la gestión de clientes y la gestión de proveedores.
En internet cualquiera puede entrar en cualquier mercado, ya que desaparecen las barreras tradicionales. Con lo que respecta al libro, estas son malas noticias para los distribuidores tradicionales, pero no son las únicas, las realmente malas son que en internet, en algunos mercados, se tiene exito solamente si se llega primero.
Asimismo, los editores no deberían estar tranquilos tampoco. Hasta ahora son el centro de la industria del libro y manejan el liderazgo desde el punto de vista económico y comercial ¿Pero que va a pasar en el futuro? En este punto se roza el tema de la identidad que habla Lessig, Porque internet permite conocer algo que el comercio tradicional no puede: el cliente, el consumidor, sus gustos, el tipo de libros que compra, los autores que prefiere, lo que gasta cada año en libros y, lo que es más importante, dónde vive, su dirección electrónica y real.
Esto no significa que vaya a extinguirse el actual sistema de distribución y comercialización del libro;lo que queda claro que el comercio en internet se redefine día a día y es de caracter fundamental que alguién lo regule.

