Cuando leìa este texto descubrì entre sus pàginas una división de lectores internautas que jamás me imagine; sinceramente creía que eramos el mismo lector que adoptaba diferentes formas segùn la información que se requerìa.
Es cierto que la población general sabe comunicarse por escrito (leer y escribir)muchísimo mejor que hace X años atrás (pongasé en lugar de la x cualquier cifra, a voluntad del lector de esta publicación).
Casi todos los internautas son capaces de leer razonablemente; tienen pocos problemas para interpretar páginas web y los mensajes escritos, suponiendose que esos documentos estén bien redactados.
Por otro lado muchos internautas y "usuarios" de las nuevas tecnologías utilizan estrategias de escritura y de lectura divergentes de las recomendaciones academicas. Por ejemplo, es el caso de adolescentes que utilizan el chat grupal, escriben con un argot específico, usan abreviaturas de palabras comunes, cometen faltas de ortografía para ahorrar caracteres (como la omisión de la H), utilizan smileys, etc.
En muchas páginas y mensajes de internet también se observan tendencias parecidas ¿Pero esa anomalía académica sólo es un nuevo argot o la evolución del lenguaje?
Esto a mi criterio, ocasiona un problema para aquellos que preferimos mantener la belleza del lenguaje no distorcionandolo,si bien es cierto que ello no suele producir un problema comunicativo.
La lectura y escritura de los usuarios de internet nos lleva a pensar en otro punto que tocan Burbules y Callister, que es el de los profesores que manejan información online para la enseñanza ¿Puede ayudar a mejorar la manera de escribir y leer en internet la enseñanza práctica?
Esto es una actividad que constituye un desafió desde el punto de vista cognitivo; pero personalmente creo que en un futuro ayudará a mejorar el lenguaje de las nuevas generaciones en el espacio de la web.

