La próxima vez que vuelva a sentirme una tarada por no llegar a leer los subtítulos y prestar, a la vez, atención a la imagen de una película de suspenso, voy a reanimarme recordando la explicación de Simone sobre los tipos de inteligencia relativas a cada forma de adquisición de conocimiento.
Simone sugiere que en una sociedad dada hay un tipo de conocimiento privilegiado, un medio de adquisición de conocimiento al que se asocia una forma de inteligencia específica. En el caso de la lectura (empleo de códigos alfabéticos) se pone en juego la inteligencia secuencial que se caracteriza por requerir de pasos consecutivos, lineales, sucesivos para que sea posible el entendimiento. La visión, por su parte, favorece el tipo de inteligencia que Simone denomina “simultanea”. A diferencia del texto escrito, los códigos iconográficos no establecen jerarquías u orden.
A partir de esta primera distinción, Simone establece rasgos distintivos entre ambos estilos cognoscitivos. Resumidamente, la lectura se efectúa a un ritmo relativamente lento, implica mayor esfuerzo de comprensión y requiere de silencio, soledad y concentración para facilitar el entendimiento. Así es que mientras se lee es difícil realizar otras actividades que requieran de la vista y otros sentidos. Mientras tanto, la visión implica un ritmo más veloz, no requiere esfuerzo de control de razonamiento ya que es un proceso hetero-arrastrado, es multisensorial y más convivial (el silencio, la soledad y la concentración no son indispensables).
Hasta aquí creo que todos estamos de acuerdo con Simone. Reconocemos en nuestra propia experiencia las características de cada estilo cognoscitivo que describe. Personalmente, el problema comienza cuando ambos modos de adquisición de conocimiento coinciden en un solo texto. Por ejemplo, mirar una película de suspenso subtitulada empieza siendo un buen programa para el fin de semana y termina requiriendo un esfuerzo de comprensión del que no era conciente hasta leer este texto.
Al “mirar” una película, uno debería está atento a la imagen, entre otras cosas, ya que la visión es multisensorial. Pero, si la película es subtitulada, uno además debe leer. Si se trata de un film de suspenso o un documental, se supone que hay cierta complejidad en aquello que se dice, por lo que uno se tomará más tiempo en entenderlo, y muchas veces, ese tiempo de lectura no es compatible con el de la imagen. O al revés. Y la imagen también es importante: sabemos de eso que se llama lenguaje no verbal (y del contexto extratextual del que habla Ong).
Explicitación de la “enciclopedia”
En el tercer capítulo del texto “La tercera fase”, Simone habla sobre la “enciclopedia” o conjunto de conocimientos, informaciones, cosas que cada uno de nosotros sabe y utiliza para vivir y para organizar nuestro comportamiento (a pesar de no hacerlas concientes la mayoría de las veces).
En los siguientes links se encontrarán textos escritos por Julio Cortázar donde se explicitan o vuelven concientes las instrucciones para realizar muchas de las cosas que conocemos y sabemos hacer para las cuales jamás hemos necesitado indicaciones formales.
http://www.juliocortazar.com.ar/cuentos/inllorar.htm
http://www.juliocortazar.com.ar/cuentos/incantar.htm
http://www.juliocortazar.com.ar/cuentos/inmiedo.htm
http://www.juliocortazar.com.ar/cuentos/escalera.htm
Nayla Azzinnari
Publicado por el Diciembre 1, 2004 12:14 AM | TrackBack
