Vandendorpe en sus líneas, se preocupa fundamentalmente por la manera en que se producen los cambios más importantes desde lo que se considera el texto lineal al hipertexto, y cómo lograr que las cualidades particulares que se designan al segundo, puedan verse realizadas, y cómo hacer de él además algo atractivo al lector
Pensar ejemplos de hipertextualidad originales, y que no se limiten a simples enlaces, resulta un poco complicado, ya que el concepto de hipertexto en si, si bien tiene algunos puntos definidos, todavía da lugar a oscilaciones y cambios de opinión.
Pero lo que casi no se discute, es que el hipertexto daría lugar a una lectura más entretenida, con una mayor actuación del lector y con la posibilidad de acceder al texto de modos bastante más aleatorios y signados por la libertad con que uno desea construir el texto.
Vandendorpe, sin embargo se cuestiona los modos en que uno puede acceder a los fragmentos, de acuerdo a cómo fue delineado previamente por el autor; estos accesos pueden ser por selección, por asociación, por contigüidad o por estratificación. Puede darse una selección que combine estos accesos, todo depende de cómo haya sido organizado el hipertexto.
Pero la pregunta que surge tiene referencia a esta supuesta agilidad y libertad del lector, ¿Es posible que el lector se sienta aburrido de ir de un lugar a otro? ¿Puede ser que no logre concluir la búsqueda que intenta? ¿Puede ser que le cueste organizar los fragmentos que se le presentan?... si, todo esto es posible. Por eso el autor hace énfasis en el trabajo del autor, en la puesta en práctica de una organización jerarquización clara a fin de que el lector tenga la posibilidad de dirigirse efectivamente a lo que desea dirigirse.
Por otro lado acentúa también el tema del trabajo del autor, que evidentemente para Vandendorpe, no es menor. En este caso destaca el hecho de que (además de esforzarse por facilitar la lectura y la construcción de contexto al lector), tenga muy presente la necesidad de ofrecer una organización atractiva, a fin de conservar a atención del lector. Seguramente lo que tiene presente es el hecho de que no sólo se ha modificado el tipo de narrativa, sino que ha mutado el tipo de lector, ya mucho más exigente y mucho más habituado al zapping... si no se cuidan ciertos detalles, es probable que ese “potencial lector” busque otro destino.
Adriana Veronesi
Publicado por el Noviembre 29, 2004 04:16 PM | TrackBack
