Murray a lo largo del todo el texto nos explica como se da para él la interacción entre el hombre y las tecnologías. Los juegos de computadoras, así como también los juegos en red, nos proporcionan 3 tipos de placer: inmersión, actuación y transformación; características que podrían encontrarse en las narrativas textuales, pero que se potencian en gran medida en las narrativas digitales.
Voy a referirme a estos conceptos relacionándolos con una experiencia personal: en mi reticente incursión al Counter Strike puedo dar fe de cómo este juego de acción en primera persona es un fiel reflejo de cómo uno atraviesa los ámbitos de la inmersión, actuación y transformación; potenciándose al máximo estos conceptos si se lo juega en red.
El Counter Strike nos permite zambullirnos en escenarios virtuales perfectamente ambientados, transformarnos en policías o terroristas y ser nosotros mismos quienes salimos a matar a nuestros oponentes.
Es curioso ponerme a pensar ahora como me fastidia cuando me matan y pierdo el arma que tanta plata me costo, y tener que resignarse para la próxima misión con una simple pistola o el inservible cuchillo ya que no poseo el dinero suficiente parta comprar otra cosa. También me sucede molestarme por pegarle “mil tiros” al oponente y no matarlo, pero él con uno solo logra derribarme. Éstos son solo algunos ejemplos de cómo uno está tan sumergido en la historia.
También me parece cómico pensar ahora como aveces las acciones que realiza el personaje que yo manejo, también produce respuestas o movimientos reales en mi. Con esto quiero decir, por ejemplo, que cuando el policía (o el terrorista) recibe de improvisto una balacera, tiendo a ocultarlo lo más rápido posible con un movimiento del mouse. Pero parece que esto no es suficiente y uno tiende a hacer ciertos movimientos con el cuerpo, acompañando los movimientos del jugador. Teniendo uno la sensación de que también quisiera escapar rápidamente de las balas. Estas acciones solo hacen reforzar el proceso de actuación.
Jugando en red, como dije anteriormente, los ámbitos de inmersión, actuación y transformación se potencian ya que tenemos la posibilidad de hablar con nuestros compañeros de equipo. Se puede armar una estrategia de ataque conjunta (lo que torna aun más divertido el juego), podemos comunicarles a nuestros compañeros la posición del enemigo y hasta tenemos la chance de agradecerles por habernos “salvado la vida” al matar al oponente que me está disparando.
MARIANO PORCARO

