Algunas consideraciones sobre los alcances de la interactividad
Las imágenes de la nueva cultura digital, atraen la atención sobre sí mismas y desvirtúan la representación. Bajo el concepto de repetición, Derlay sostiene que constituye un concepto vertebrador para comprender la naturaleza estética de los géneros.
Por Sabrina Díaz Rato
Las imágenes de la nueva cultura digital, atraen la atención sobre sí mismas y desvirtúan la representación. Bajo el concepto de repetición, Derlay sostiene que constituye un concepto vertebrador para comprender la naturaleza estética de los géneros. “La reproductibilidad tecnológica (primero mecánica y después electrónica) implica la idea de repetición, entendida como réplica”. Al igual que en Benjamín, la noción de repetición trastoca la idea de una obra de arte basada en la originalidad individual. A este respecto, Darley va a decir que los mecanismos que permiten una proliferación cada vez mayor de reproducciones son vitales para entender el predominio de la forma estética de la cultura de masas.
Este autor toma una perspectiva distinta respecto de la mayoría de los autores vistos en las unidades anteriores. Para Darley, dos rasgos característicos definen a los géneros de la nueva cultura visual: la lógica de la “autorreferencialidad” y la preponderancia de la “imagen carente de profundidad”.
En relación a la autoría, ésta queda descentrada y hace que los géneros funcionen con un grado de anonimato tales como en los videos musicales, la publicidad y los juegos de ordenador. Respecto de los últimos, Darley va a plantear que forman parte de espacio cultural de juego de superficie y neo-espectáculo otorgándole al papel del espectador la idea no de narración, sino de interacción. Esta categoría remite a la manera en que los espectadores se relacionan con los juegos y tiene que ver con registrar formas de “fisicalidad” en la experiencia a la hora de jugar. Sin embargo, y a diferencia de Vanderdorpe, para Darley la interacción termina en la participación simulada. De ninguna manera los juegos de ordenador aseguran salir de la pasividad al espectador. (Esta visión es radicalmente opuesta a los términos planteador por Murray de inmersión y actuación). Pero sigamos con Vandendorpe que tiene algunas recomendaciones para quienes se introduzcan en el mundo hipertextual.
Los rasgos más característicos de la interactividad en Vandendorpe son: una relación dialogal con el lector y la posibilidad de ramificaciones variadas en la trama textual. El aspecto dialogal es más pregnante en tanto que más cerca se encuentra de la oralidad.
Para ser hipertexto, no alcanza con establecer un diálogo con el lector. Es necesario que pueda ser susceptible de aceptar modificaciones significativas en función de las respuestas del lector.
Otra de las condiciones mencionadas en el texto apuntan a hacer del hipertexto lo más seductor posible. Es decir, cada clic sobre un botón, palabra o imagen, deberá crear un nuevo acontecimiento llamativo y atractivo. Las posibilidades no tienen límites.
Cuando veíamos los peligros del hipertexto en Burbules y Callister se planteaba la necesidad de no caer en una descontextualización hipertextual. Una forma de limitar estos inconvenientes es ubicar los enlaces en el interior de una lista haciendo jugar el orden de lo visual y de la tabularidad, agrega Vandendorpe. En definitiva, se trata de conservar el interés del lector.
Si sos quien pienso espero q estes muy bien y me gustaria que nos juntemos alguna vez de nuevo para charlar
Ceci
Publicado por: Cecilia Cemino a Septiembre 24, 2006 01:06 PM
