El texto de Murray plantea la posibilidad de devolución que permiten los medios electrónicos al sujeto que toma contacto con ellos. Apartir de numerosos ejemplos muestra como se pueden presentar diferentes experiencias que hacen del intercambio con los medios, un verdadero intercambio, donde una persona, no solo es observadora, sino que participa, interviene, modifica y manifiesta placer en dicha experiencia.
Janet Murray describe en su texto tres experiencias que tienen lugar frente a un medio electrónico: inmersión, actuación y transformación. Estas experiencias, implican precisamente, no una mirada pasiva, sino, como ella hace referencia en muchas oportunidades, una verdadera posición activa. La inmersión implica la situación que se siente en muchas oportunidades frente a los medios, que es estar trasladados a una situación creada por el mismo medio electrónico, pero esto, no de una forma pasiva, sino que participativa, y que pone en juego los conocimientos previos, sobre todo los que tienen que ver con el conocimiento de las convenciones que posee el medio. Este acto de inmersión implica la puesta en práctica de la imaginación, la fijación de límites, el manejo de las emociones. La actuación significa, desde ya, llevar a cabo acciones, y por lo tanto habla directamente de la participación. Nos permite la fijación de normas, de estándares y la relación con la vida misma. Murray no se detiene en el hecho de participar, sino en el goce que provoca la propia actuación. Lo que me llamó mucho la atención es las relaciones que hace con los juegos y las implicaciones con las visiones de mundo y con las relaciones con la experiencia humana (como es el ejemplo del Tetris). La transformación es otro de los placeres a que ella hace referencia y se relaciona con la posibilidad de cambio que otorgan los medios electrónicos. Lo fundamental de estas experiencias es que dan la libertad de reflexión y no son meras contemplaciones, sino que provocan respuesta en el sujeto, que no sería, como habla un poco Derrick De Kerckhove, un mero espectador, objeto de manipulación a través de los medios electrónicos, sino que plantea la posibilidad de una actividad cognitiva nueva, producto del contacto con nuevos soportes. Supone una nueva estructuración de la actividad cognitiva.
adriana veronesi

