En unas de las últimas clases de teóricos analizamos en grupos distintos textos que el profesor entregaba, para luego hacer un pequeño debate. En mi grupo nos tocó uno sobre un suicidio on-line en E.E.U.U. Lo que había sucedido fue que Brandon Vedas (21) murió drogado frente a su webcam, mientras participaba de un chat con personas que lo incitaban a hacerlo. Un día después su madre encontró el cadáver. Si bien este hecho puede tener diversos temas para el debate (por ejemplo la polémica discusión si Internet provoca o no daños en menores o adolescentes), lo voy a relacionar con algún pasaje del texto de Kerckhove. Él afirma: “En la época del libro el control de los lenguajes siempre era privado, pero con los medios electrónicos el control del lenguaje se transforma en público y oral. Ahora, con el advenimiento de Internet, disponemos del primer medio que es al mismo tiempo oral y escrito, publico y privado, individual y colectivo”
Creo que el caso Brandon es un fiel reflejo de cómo Internet desdibuja la distinción entre lo que es espacio publico y lo que es espacio privado. Por una parte Branbon solía pasar varias horas del día encerrado junto con su computadora en una habitación contigua a la de su madre, aislándose de su contexto familiar y social, buscando su privacidad. Pero del mismo moda que decide estar en “soledad”, participa en foros de conversación, decide estar en comunicación con otras personas a través de un chat (hasta pueden observarse por medio de un webcam). Son estas otras personas, anónimas por cierto, que lo incitan a la ingesta descontrolada de pastillas. Brandon, aludiendo ser un “duro”, continuaba tomando los psicofármacos que luego lo llevaron hasta su muerte.
Mariano Porcaro

