Por Ximena Fumadó
Un punto importante para remarcar del texto de De Kerckhove es el de las psicotecnologías como término contemporáneo a nuestros días. Es muy interesante definirlas de esa forma en la medida en que las tecnologías transforman y extienden los poderes de nuestra mente. Tanto es así que las tecnologías de la nueva era, la era de Internet y las interfaces que construye, se convierten en una segunda mente.
Cuando leía el texto, recordaba todas la veces que ridículamente me peleé con la computadora o los aparatos electrónicos que no respndían como yo deseaba que lo hicieran. Si bien es algo posiblemente gracioso, más de una vez salieron de mi boca algunas frases como: "este aparato me está cargando... lo voy a matar... me lo hace a propósito". Y es que a veces llegamos a pensar en las tecnologías como cuasi humanos perfectamente inteligentes y construidos de forma tal que no aceptan el error humano. Justamente por eso conforman una segunda mente aun más perfecta que la propia mente humana.
Otro punto importante que rescato del texto es el tema del manejo y control de opinión pública a través de los medios electrónicos. Generalmente al acercarse las elecciones vivimos este tipo de fenómenos. Las encuestas de opinión terminan manejando a los indecisos y es de público conocimiento que se arma una opinión según los medios a los que corresponda la encuesta. Así, podemos llegar a ver cinco o seis encuestas con resultados diferentes según los intereses de las empresas mediáticas. Esto sería un detalle si no fuese porque, como dice Baudrillard, los hombres no producen opinión, sino que reproducen la opinión pública.

