El libro “La piel de la cultura” de Derrick de Kerckohove hace una análisis en las nuevas tecnologías. En los capítulos 1,17,18, y 19, enfocará su crítica principalmente en la TV y sus efectos sobre la psicología humana. Adrian Matias Fontana
Para comenzar, estoy de acuerdo con el autor cuando dice que nuestros sistemas políticos y educativos siguen retrasados respecto de la tecnología, y que este desnivel ocasione la imposibilidad de hacerse cargo eficazmente de un mundo en transformación. También, estoy de acuerdo con su afirmación de que nuestra realidad psicológica es construida y reconstruida con el surgimiento y la influencia de una nueva tecnología. Pero no estaría de acuerdo en que piense esto último desde una posición pasiva, porque si está diciendo que las tecnologías modifican la conciencia de los usuarios, sonó al funcionalismo de autores como Merton, Katz y Lazersfeld que vi en materias como Comunicación 1. Derrick de Kerckohove parece adscribir a un neofuncionalismo, que al igual que su antecesor, sigue pensando en la pasividad de los receptores y la influencia de los medios. Como Mc Luhan, que para él la influencia de la TV se produce por el propio medio. Entonces, para el pensamiento de ambos, todos entenderíamos un programa, un mensaje publicitario, una campaña política o una película de una misma manera por la sola influencia del medio. Su concepto de respuestas de orientación, también parece haber salido de la teoría de la aguja hipodérmica.
Otro de los puntos que rechazo del autor es que diga que la TV se comunica con el cuerpo y no con la mente y que el mayor procesamiento de información lo hace la pantalla. Porque por medio del dualismo de pensar mente y cuerpo como instancias separadas, está diciendo que cuando una persona mira TV su mente está en otra parte y dispersa y que todo aquello que vea en la pantalla ya lo consume procesado, sólo le falta digerirlo.
Según de Kerckohove, la TV realiza el ejercicio intelectual por nosotros y nos deja poco tiempo para reflexionar lo que vemos, pero si esto fuera así, jamás podríamos entender una película, un chiste o un programa entero. Sin embrago, por otro lado dice que somos víctimas fáciles de los mensajes publicitarios. Esto parece contradictorio, porque si para Derrick de Kerckohove la TV deja poca oportunidad de respuesta, sí hay respuesta alguna frente a una publicidad.
En materias de la carrera como Comunicación, Semiótica o Seminario de Cultura Popular y Masiva, aprendí que los contenidos que transmiten los medios, principalmente la TV, construyen y representan una realidad. Esto me ayudó a entender los medios de otra manera y, sobre todo, saber que desde la instancia de emisión a la de recepción a una asimetría. Entonces, por más poderoso e influenciador que fuera considerado un medio, todo lo que vemos no debe ser tomado como verdad absoluta. Sin embargo, para de Kerckohove parece no ser esencial que tenga sentido lo que vemos por TV, cuando indefectiblemente esto no es así. Si fuera por él, no nos percataríamos de pasar de ver imágenes de un programa a que repentinamente la pantalla apareciera en blanco, porque nosotros seguiríamos mirando la TV sin notar la diferencia.
Agrega entre otras cosas, que “La homogeneización se extiende como un incendio mediante la TV”. Esta frase parece salida de los viejos frankfurtianos, lo que indica que su mentalidad no ha avanzado y sigue pensando la comunicación igual que hace 60 años atrás. Con relación a esto, el año pasado (2003), asistí a una charla debate en el auditorio de la facultad a cargo del semiólogo Eliseo Verón, en la que uno de los puntos a tratar era la crítica a la Escuela de Frankfurt de acuerdo a su visión sobre la progresiva homogeneización de las masas por los medios. Por el contrario, desmintiendo uno de los puntos centrales de en la teoría franckfurtiana, Verón dijo que “... Adorno le erró fiero...” y cada vez vivimos en sociedades más complejas y heterogéneas.
El autor hace dos aseveraciones y dice que el mercado parece ser la mente colectiva que actualmente está al frente y , segundo, que en la TV las imágenes dirigidas por una conciencia colectiva, están influidas por encuestas y estudios de mercado. Ambas apreciaciones de de Kerckohove, encierran la falsa idea que considera un mercado equilibrado en el que somos todos iguales y con las mismas posibilidades de acceso a los medios e iguales expectativas. Cuando sabemos que por el contrario, esto no es así y que el merado es el territorio donde se dirimen y marcan las diferencias que da como resultado una enorme desigualdad tanto material como intelectual. Aquí se encuentra la mayor falla de la teoría de este autor, creer en un mercado compuesto de mentalidades homogéneas que será de fácil influencia para la acción de los medios.
Por otra parte, el autor dice que la P.C. permitió parcialmente recuperar al individuo de la sociedad del video y permitir la desintermediarización mediante la interacción con un mundo exterior e interior. Si para el autor, la pasividad ha terminado con el ordenador (computadora) ¿todos los que no tengan acceso a una computadora seguirán siendo máquinas pasivas a las influencias de los medios y fáciles de manejar?
Otra vez, al hablar de la figura del SPIN-DOCTOR, vuelve a caer en el funcionalismo y en vieja idea de un “líder de opinión” que influya sobre las opiniones de las personas a través de medios como la prensa o la TV.
La opinión pública se desarrolla en vivo en la TV, dice de Kerckohove, parece decir que el que no está en la TV no existe, pero ¿qué porcentaje tiene realmente acceso a emitir opinión?. Todos los días encontramos en los programas de TV el típico movilero de noticiero que anuncia ante un tema de actualidad dice: “vamos a ver lo que la gente opina en la calle” y ni hablar cuando las encuestas son para llamar por teléfono y contestar por SÍ o por NO. También para de Kerckohove, los sondeos y estadísticas tienen efecto homogeneizante en la opinión pública, pero ¿por qué debemos tomar como representativa una encuesta, hecha en Internet por ejemplo, si cuántas personas quedan afuera de tener acceso a esta nueva modalidad? Esta forma de pensar del autor es correlativa a su consideración sobre la pasividad de las personas. Pero el tema de las encuestas y la opinión pública, me llama la atención y es para no perder de vista, porque siempre depende de quién las hace, para qué, para quién y desde qué punto de vista.

