La aparición de la televisión de cierto modo ha desplazado el interés por la lectura, pues implica menos tiempo y esfuerzo, por ejemplo cuando ves un video de historia universal, que nos muestra todo como un cuentito y bien resumido.
Antes un libro era considerado como la máxima representación del saber y ahora va perdiendo su valor con el aumento del consumo de la televisión. Ahora podemos adquirir conocimientos sin demasiado esfuerzo. Por ejemplo al ver la programación de The national geographic channel también estamos adquiriendo conocimientos nuevos. Pero si nos queda alguna duda, ¿podemos preguntarle al televisor?
Simone nos habla de un empobrecimiento del interés y la capacidad de entender, pues la televisión nos proporciona imágenes pero anula conceptos. Lo que vemos en pantalla se nos presenta como algo que no se puede cuestionar, de cierta forma como una imposición; en cambio cuando nosotros hacemos uso de la lectura podemos dedicarle el tiempo necesario para poder entenderlo. Yo soy de las personas que necesita de un espacio de soledad para leer, para concentrarme en lo que leo.
Esfuerzo de leer vs. facilidad de mirar
Un lector sigue una continuidad, puede reflexionar acerca del “texto que se lee”; razona y usa la acumulación de conceptos y conocimientos que tiene adquiridos. Puede recurrir a un diccionario si le es necesario para comprender mejor lo que lee.
En cambio con el consumo del “texto que se mira” es verdad que se ahorra tiempo y esfuerzo, pero se tiene que seguir rápidamente la secuencia de imágenes dadas para no perder la ilación de lo que se mira.
Aunque también es multisensorial por que podemos estar viendo la televisión y haciendo otras cosas a la vez: cocinar, planchar, etc. En estos tiempos modernos el tiempo es oro, pero creo que se pueden sobrevivir las dos formas, sin necesidad de que una elimine a la otra.
Yisssabel Barrantes.
Publicado por el Septiembre 27, 2004 04:23 PM | TrackBack
