Supongo que a todos les habrá pasado alguna vez.
Extrañar o apenarte por cosas o personas a las que ni siquiera o apenas conociste. Pérdidas, caídas y fracasos, en este caso un proyecto que te imaginabas importante, que te trascendía, y que por lo tanto perviviría no se cuánto tiempo, un tren que no querías perderte. Pero no fue así.
La necrológica de Enredando me atravesó pateándome hacia otras fronteras que creía superadas.

Y acá me encuentro en-redado frente al texto de Simone que con sus fases y su insistencia en esas “formas de saber que estamos perdiendo” me refresca los hilos de la conversa que GC-red me permitió desplegar, avivandome de tironeos entre deseos y posibilidades finitas.
Esto de las formas de aprender que no llevaremos con nosotros en el futuro me hizo pensar que crecí pensando que a mi "enciclopedia"(2) me la habían vendido incompleta, tan privado me sentía auscultando en onda corta un universo ampliable.
Quizás me había tocado una edición fallida o simplemente algún vendedor timbrero, de esos que van de puerta en puerta con los datos que con argucias obtuvieron en los colegios de la zona. De esos que con chispeante hipertexto verbal cliquean imaginariamente hacia un maravilloso mundo de los conocimientos, ciencias y saberes que esos padres míos ilusionaban para sus hijos, legitimando salidas alternativas a sus truncos deseos de realización.
Mi enciclopedia lucia incomoda, desactualizada, parcial y definitivamente inservible para resolver las cosas de la vida y el devenir cotidiano. Un simoniano primitivo era, digo, yo creo, elucubrando ahí en los comienzos de los sesenta, sin saber muy bien para donde agarrar, todavia no me habia enterado que “muchas de las cosas que sabemos o en las que creemos no proceden de lugares exactamente identificables, sino del mundo que nos rodea, de la cultura difusa”.
Descubierto recién en este 2004, Raffaele Simone agita mi memoria: "la escuela es cognitivamente lenta... es metodologicamente lenta", fue con esa lentitud y en ese verano serrano que junté coraje y le puse fin a la escuela primaria, ya veria como una profe de enero-febrero me ayudaria a darla libre.
Una larga ristra de veranos tórridos y desolados, con sierras bonaerenses y desiertos del pacifico en el trayecto, separan aquella precoz decisión de este otro mail que casi fúnebre te avisa: "Estimados amigos: por cuestiones de fuerza mayor, como suele decirse en estos casos, nos vemos obligados a suspender temporalmente el funcionamiento de este espacio." El cariñoso abrazo de Fernández Hermana no ocultaba la decepción de que GC-red quedará en el recuerdo, un fascinante recuerdo seguramente.
Y mis planes precipitándose, mal y con dolores por todo el cuerpo, aquel itinerario imaginado para recorrer los senderos de una formación y de una apropiación anhelada se esfumaban.
El contraste de este prometido aprendizaje mediado y ese conocimiento distribuido con aquellos otros de mi primera historia: circuitos oscuros donde siempre te quedabas con las ganas, esta chance de calentar el músculo de la interactividad cooperativa contra aquellas timideces o lucimientos histéricos de saberes inestables me hacían ilusionarme de subirme a ese barco de Enredando.com que ahora se presenta cual Titanic venido a pique luego de chocar con el iceberg de las "adversas circunstancias económicas" entre otras cosas.
Un capitán que secamente afirma "No ha podido ser". Luego palabras de aliento, agradecimientos y deseos de "vernos" en cualquier momento, de no "perdernos", ahora que nos perdíamos en la frialdad de este jueves 3 de agosto, mes y pico atrás.
Caminé una tecnobiografia iniciada precarizadamente en el ensayo de variables identitarias coloreando roles que no encontraban cabida en la tradicion organizacional que me tocaba protagonizar. Una época en que mi único procesador de palabra era una planilla electrónica pero, entreviendo que no solo se trataba de sumar conocimientos sino que se me abría un abismo de pre conocimientos que aparecian escamoteados.
Torpezas mediante una alfabetización incipiente me puso en línea con un sendero que no aparecía claro para mis miopías y resistencias.
Mi tectónica versión personal de esta tercera fase me encuentra desarrollando, por ensayo y error vocacional, las competencias digitales en la era de Internet . Hoy mas arraigado con el «e-vivir» pido prestado o quizás deba decir que me apropio del tiempo y las esperanzas para ensayar y animarme. El jueves pasado, inspirado por nuestro práctico de Datos , llevé a mis alumnos de la modestísima PAOred a un ciber locutorio (no faltaron murmullos argumentales filo platonicos entre mis entusiasmados alumnos) y la emprendimos con la ardua tarea de perforar los casi petreos tabiques de analfabetismo digital imperante; estoy evaluando la experiencia, pero eso... eso será motivo de otra carta.
cordialmente, hj
(1) Reflexiones a propósito de la lectura de “Intercambiar y recordar conocimientos”, en Simone, Raffaele: LA TERCERA FASE, Colección: Pensamiento, Ed TAURUS, 2001
(2) “...conocimientos de naturaleza mixta.. término tomado de la inteligencia artificial... son de distinta naturaleza origen y calidad...” RS pag. 67
Estimado HJ,
Sorprendida por este renacer tuyo en la palabra escrita. Es muy bueno el TP y amerita que te ofrezca algunas observaciones sobre la puntuación para agilizar las frases.
Respecto a tus últimas frases. Pienso que "los bloques petreos" son tales cuando el ánimo ( desde enérgico hasta desbordante) de los estudiantes está pasando por otro lado. Con la tech están mucho más amigos de lo que creemos. La perciben distinto y la usan para lo que les interesa.
Cuanto más crios, esto es más evidente. Pasaron de la mamadera al teclado, lo veo en mi nieto. Coincido sí que hay una franja etárea (+ de 18) que si no entró con cierto esfuerzo quedó atrapada (catatónica) entre lo que nace y lo que permanece. Pero, en general, se entusiasman y mucho.
Así que celebro esta iniciativa tuya de llevar el aula al ciber.
Cariños,
Raquel.
Gracias por tu aporte afectuosamente experto;
te cuento que los interesantisimos contenidos de DATOS, el despabilante despliegue de Alejandro y el firme compromiso de la gente de la catedra levantan a un muerto, si no te motivas es por que estas en otro planeta;
es una materia de grado con nivel de posgrado, una verdadera oportunidad para mi transicion epistemico-ocupacional,
un abrazo,
hj

