La brecha generacional de los viejos y los jóvenes ha existido desde siempre, basta nombrar a los revolucionarios del mayo francés, el hippismo de los años 60 o la música punk de los 80, para ver que diferencias entre edades marcaron a todas las generaciones. Pero es verdad que las tecnologías se aferran a las generaciones más jóvenes
y calan tan hondo que, a nosotros los jóvenes, nos resulta casi imposible imaginarnos un televisor en blanco y negro y sin control remoto (eso sin agregarle la particularidad de acceder a solo 4 canales). Lo mismo les ocurre las personas grandes, mi abuela aún pregunta por los “ochi” (léase Tamagotchi), y no entiende que hace la gente el los ciber, ni mucho menos como se que es ella cada vez que me llama el celular. Ella nunca leyó a Huxley, pero percibe desde otra mirada que los viejos de hoy son marginales, que quedan en el pasado.
Sabina Valdez.

