Ximena Fumadó
El texto de Raffaele Simone, "La tercera fase", hizo que me sienta bastante identificada en algunos aspectos. Si bien a veces me pregunto cuán dificil sería la profesión de periodista o investigador antes de la aparición de Internet, también pienso que quizás tendría más valor el esfuerzo de buscar la información en los otros medios disponibles para almacenarla.
Es bastante común en nuestros días afirmar: "...¡cómo vienen los chicos de ahora!...", "...preguntale al nene que la tiene más clara...". Incluso en mi caso, que tengo 21 años y no me manejo perfectamente con las tecnologías, se me hace dificil y tedioso explicarle a mi madre cómo debe buscar una información en Internet o abrir su casilla de mails.
Sin saber manejarlo, un día empecé a tocar los botones del celular de mi mamá y descubrí algunas funciones que ella misma no sabía que tenía. Es muy cierto lo que dice Simone acerca de la inversión de los roles de los "viejos" y los "jóvenes". Cuando leo los textos en los que el abuelo de una comunidad, representando la figura del sabio, predicaba el conocimiento entre los niños, me parece imposible haber pasado tantas tardes tratando de explicarle a mi abuela la lógica de los correos electrónicos. Y es que, como dice Simone, el acceso a la abundante información almacenada hoy en día, tiene accesibilidad potencial, ya que el software requerido para ello es cada vez más complejo.
Pienso que estos cambios producidos en la sociedad de la tercera fase, generan además nuevas demandas inimaginables en la Antigüedad. Celulares con acceso a Internet, Cámara de fotos, DVD portátil, memorias con mayor capacidad en la computadora, parecen hoy para algunas profesiones, la necesidad primera. Si bien es un proceso lógico para la evolución del mundo y de las tecnologías, a veces parecen éstas cosas completamente innecesarias y estúpidas para quienes alguna vez vivieron sin todas estas tecnologías. Y es que al estar en el medio de un proceso que todavía no está del todo asentado, nos hace dudar y cambiar continuamente el punto de vista con respecto a la rápida mutación que se presenta ante nuestros ojos.
Que bueno Xime!
Pensaba como hemos naturalizado todos estos cambios.
Solo nos vemos en el rostro asombrado o en pánico de la abuela, y desde ahi venimos para poder reflexionar estas cuestiones. Gracias Nona.
"Estar al dia" una ambición de dudosa precisión temporal que se convirtió en ilusoria y parió estrategias para dibujar senderos accesibles o que nos tranquilicen, lo que incluye a los traficantes del caso que con discursos de eficacia pronta son portadores de las soluciones cuasimagicas que... por una módica suma... te aseguran que la arena no se deslice entre los dedos.
¿Como quedamos despues de esos requiebres?
Que interesante tu texto para darle otra vuelta a aquello de que "el distanciamiento que produce la escritura da lugar a una nueva clase de precisión en la articulacion verbal, al apartarla del rico pero caótico contexto existencial de gran parte de la expresión oral"
cordialmente,
hj

