La brecha entre jóvenes y adultos aumenta conforme los avances tecnológicos dejan a muchos “viejos” fuera de las actuales pautas culturales.
Es muy interesante esta idea de “inversión de conocimientos” durante la Tercera Fase que aporta el texto de Simone. Él aquí plantea, resumidamente, que si bien en las sociedades tradicionales el conocimiento lo transmitían los adultos a los jóvenes (ya que los primeros eran quienes, al haber vivido más tiempo y cosechado más experiencias tenían autoridad empírica) en las sociedades actuales esta formula carece de valor. Esto se debe a que los conocimientos que caracterizan al presente, especialmente los avances en las áreas de informática y computación de los últimos treinta años, han impedido el acceso a “los viejos” (entre otros grupos) que no manejan las nuevas herramientas tecnológicas. Hoy más que nunca, la brecha generacional entre jóvenes y viejos se ha agrandado enormemente; a los jóvenes nos parece que la falta de conocimientos en cuanto ha tecnología ha teñido la palabra de “los viejos” de un desprestigio total para muchísimas disciplinas.
Hace poco se publicó en el diario La Nación un Publicado
por el Septiembre 19, 2004 06:26 PM

