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Alejandro Piscitelli
ISBN 950-6970-1
Paidós - 2002
 


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Practico Lash Critica de la Informacion
08.11.2006

Práctico miércoles 8 de noviembre 2006
Cap. 12 Scott Lash: Crítica de la Información.second.jpg
En este capítulo Lash aborda el pasaje de la cultura representacional a la cultura tecnológica en la sociedad de la información. Para esto considera el concepto de Juego, como veremos a continuación.
Se pregunta, en principio ¿qué clase de cultura es la cultura de la información? ¿En que sentido es el orden de la información una cultura tecnológica?

Como ya lo viene señalando a lo largo de los diferentes capítulos Lash dice que la cultura tecnológica no es un orden dualista sino inmanentista. Mientras que la cultura representacional supone cierto distanciamiento y el principio de visión, la cultura tecnológica supone, en contraste, cierta manualidad, cierta tactilidad. La cultura representacional supone un dualismo, una distancia entre sujeto y objeto. En la representación el sujeto está en una cultura diferente a la de las cosas. En cambio en la cultura tecnológica, está en el mundo con las cosas.

La trascendencia y el dualismo propios de la cultura tecnológica son desplazados por la inmanencia y el monismo. Hay dos dualismos: uno entre el sujeto (lector, espectador) y la entidad cultural con la que se encuentra (el objeto). Y la otra, entre esta entidad cultural y la realidad representada por ella.
Entonces Sujeto, Objeto cultural, Objeto real en la cultura representacional están distanciados. En la cultura tecnológica los tres están en el mismo mundo, un mismo mundo inmanente.
En el caso del Juego, éste se contrapone al “trabajo” de la cultura representacional. Veamos esto: el trabajador usa implementos, herramientas, instrumentos. En cambio el jugador usa equipos, vestimenta, avíos (Heidegger)
El jugador también se diferencia del espectador y del trabajador porque juega juegos. Los juegos están espacializados (estos espacios son paradigmáticos para la cultura tecnológica). En cambio las relaciones de la cultura representacional no lo están. Como en el caso del espectador y la pintura o en el caso del lector y el texto. Estas últimas son relaciones de dos puntos fuera del espacio concreto: un sujeto y un objeto. Lash contrasta (Huizinga) el juego de la cultura tecnológica con el utilitarismo de la cultura representacional.
El utilitarismo está emparentado con la racionalidad instrumental. Se ocupa de las cosas pero a distancia: las cosas son, en esencia, básicamente, entidades para el cálculo. El juego en cambio es desinteresado.
La cultura representacional habla el lenguaje de lo simbólico y lo imaginario.
Los juegos los jugamos en lo “real”. Estar en lo real no es relacionarse con otros sujetos y objetos de una manera distante y monológica (como lo hace el lector/espectador. No jugamos juegos en una u otra dimensión, sino en lo real.
En la cultura tecnológica estar en lo real es comprometerse con unos y otros dialógica e interactivamente. Estamos de manera inmediata en el mundo con las cosas y las personas. No usamos las cosas como instrumentos ni para maximizar los beneficios. .
Lo real de los juegos (y del orden global de la información) está desarraigado y es genérico, ya se trate del espacio digital (forma electrónica de vida) o el “no lugar” (Marc Augé). En cambio el mundo del “trabajo” en la sociedad industrial se encuentra arraigado y localizado.
Al actuar el jugador apela más a su hábitus que a su mente consciente. Por ejemplo jugamos al fútbol con nuestro hábitus: no hay tiempo ni espacio para la distancia consciente del pensamiento reflexivo. El jugador se orienta más por la memoria involuntaria que por la memoria voluntaria.
Un concepto de la fenomenología para entender la subjetividad experienciadora es el concepto de campo. En este capítulo Lash subraya que la cultura tecnológica es original e íntegramente fenomenológica.
El sujeto enjuiciador de la cultura representacional era atemporal e inextenso y estaba separado de todos los campos. En el distanciamiento propio de esa cultura – representacional - el sujeto enjuiciador trabajaba por medio de la “intelección”. En cambio el sujeto experienciador de de la fenomenología, trabaja, opera, por medio de la “intuición”.
En la cultura representacional, el conocimiento social era el espejo de la naturaleza social. El conocimiento estaba apartado de la sociedad, del mismo modo que la cultura estaba separada de la naturaleza. Es el positivismo clásico. En la fenomenología, particularmente en Garfinkel, el conocimiento ya no está por encima de la naturaleza social, ni la trasciende. Esta idea del conocimiento por la intuición hace que la fenomenología forme parte ya desde su origen de la cultura tecnológica. Hoy la intuición de las apariencias reemplaza la intuición de las esencias de Husserl. En Garfinkel no hay esencia: no hay una cosa en sí para conocer o no. Sólo hay cosas, tal como se manifiestan a los actores interesados. La fenomenología trascendental de Hussler se transforma en fenomenología de las comunicaciones.
De la intuición ya no resultan enunciados universales sino comunicaciones. Estas no se transmiten de modo “universal” sino particularmente a los miembros del grupo al cual pertenece el sujeto experienciador. Ya no nos descripciones de las esencias de las cosas sino glosas o comentarios de actividades y expresiones. Tienen más que ver con las relaciones de intersubjetividades que con la relación de objeto/ sujeto. La unidad de análisis en Garfinkel sonlas relaciones extendidas de subjetividad, es decir los ordenamientos sociales, antes que el sujeto de Hussler.
En Garfinkel el pensamiento o el conocimiento (en tanto teoría, método) no son reflexionantes sino “reflexivos”. Carecen de la distancia necesaria para la reflexión y en cambio se “encarnan” en actividades y expresiones. Es una práctica permanente de transmisión de comentarios, de actividades, expresiones y sucesos a los otros miembros del orden en cuestión. En el orden global de la información las comunicaciones se realizan cada vez más a distancia y cada vez más lejos de lo local o nacional y cada vez más en “red”. Y el carácter de la comunicación a distancia está mediado por máquinas, pero eso y, tal cual como lo dice Lash, es el tema del próximo capítulo.
Roberto Schimkus

Publicado por Roberto Schimkus el Noviembre 8, 2006 10:41 PM | TrackBack
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