Por Arrién, Ana Paula; Copello, Cecilia; Dalla Tea, Flavia; Ruiz, Débora.
El campo de conocimiento que abordaremos es el de hackers y culturas de software libre, para relacionarlo con conceptos teóricos tales como open source, la ética de trabajo, los derechos de autor, etc. Trataremos de manera reflexiva entonces la relación entre hombre, tecnología y sociedad, basándonos en dos casos concretos, que son entrevistas hechas a hackers o expertos en programación con conocimientos en Linux.
Tim Berners-Lee, al crear la World Wide Web, no pensó en patentarla, ni en ponerle copyright. La ofreció abiertamente, y esto es lo que constituyó el estímulo para el gran desarrollo de la red a nivel mundial y de su ética de colaboración. En 1991 Linus Torvalds, un estudiante de la Universidad de Helsinki tuvo una idea genial, que revolucionaría lo conocido hasta entonces en cuanto a Internet y la forma de trabajar de los usuarios. A partir de migrar en su ordenador personal el sistema operativo Minix de tipo Uníx, quiso diseñar su propio sistema operativo. Desde una simple pregunta que envió por Internet como “¿qué más les gustaría tener en Minix?”, recibió la respuesta de miles de usuarios que brindaban ideas y sugerencias, y que le ayudaron a crear al fin Linux: el primer sistema operativo de código fuente de libre acceso para todos. Desde entonces la cultura del software libre creció sin parar, y con la participación de muchos usuarios Linux llego a las computadoras de todo el mundo.
Hackers vs. crackers
Para Himanen, un hacker es “un experto o un entusiasta de cualquier tipo, que puede dedicarse o no a la informática” . En general, se trata de alguien que disfruta explorando sistemas, cómo forzar sus capacidades y el reto intelectual de la creación. Para el autor, no se debe confundir al hacker con el cracker: usuarios destructivos, cuya meta es desarrollar virus y boicotear sistemas, en el marco de la ilegalidad.
Dos estudiantes de Ingeniería en Sistemas, con conocimientos en programación de Linux, nos hablaron acerca de qué significa el modelo de Open Source y nos contaron sobre el trabajo que llevan a cabo. Los dos entrevistados coincidieron con la definición de hacker de Himanen, y resaltaron el hecho de que en la sociedad generalmente se malinterpreta la labor del hacker, que ha tomado un sentido peyorativo. Ninguno de los dos se considera específicamente un hacker, pero no porque no aprueben su práctica, al contrario: ambos se reconocen como apasionados por programar; sólo que sienten que no alcanzan la cantidad de conocimientos necesarios para igualarse a uno.
En primer lugar quisimos saber cómo llegó Linux a sus vidas. Ambos reconocen que -lamentablemente- fue escasa la enseñanza de Linux que recibieron en la facultad; ya que los conocimientos de los profesores fueron prácticamente nulos, y lo que es más, Linux no es un punto clave del programa académico. Su encuentro con los modelos de código abierto fue, por el contrario, a partir de la voluntad propia, de la investigación en libros y la Web, y del compartir conocimientos con colegas. Pekka Himanen (2002) explica de hecho que este modelo de aprendizaje responde a una similitud con el sistema de aprendizaje de la academia; y se contrapone con el modelo de enseñanza verticalista, jerárquico y cerrado del monasterio. La ética científica que conlleva la academia parte de que el desarrollo de las teorías es colectivo y sus errores se autodepuran como resultado de “un proceso de de aproximación a través del diálogo crítico” . El modelo hacker de acceso libre funciona de forma efectiva por su paralelismo con el modelo abierto de la ciencia. Ambos conllevan las mismas dos obligaciones fundamentales: citar siempre las fuentes y no mantener en secreto la nueva solución. La exigencia de ambas condiciones se basa no en una ley positiva, sino en sanciones morales de la comunidad.
Respecto al Open Source, ambos entrevistados coincidieron en cuanto a las virtudes de trabajar con modelos de código abierto. En primera instancia, resaltaron el hecho de que cada usuario lo puede modificar a su gusto. Esto implica que cualquiera puede tener su versión de Linux gratuitamente, que cualquier programador puede tener su versión “personalizada” y que alrededor del mundo hay miles de programadores que pueden encontrar solución rápidamente a los errores que se presentan. Existe una analogía entre el modelo abierto de Linux con el bazar, y el modelo cerrado que eligen las mayorías de las compañías con la catedral. Raymond es quien explica que la real innovación de Linux no era de tipo técnica, sino social. En el modelo del bazar la ideación está abierta a todos, y conviven múltiples puntos de vista. Un proceso compartido y crítico, basado en que cuando alguien tiene una idea genial, los demás la adoptan y la desarrollan. En la catedral, por el contrario, un sector reducido es quien plantea la cuestión por adelantado y luego la lleva a cabo bajo su propio control. Todo el proceso se lleva a cabo “a puerta cerrada” y el resto sólo puede tener acceso al resultado final. Uno de los entrevistados agregó al respecto: “Gracias a que el código es Open Source la gente puede modificarlo para mejorarlo, mucho más rápidamente que cualquier empresa podría mejorar su software”.
Licencias e intimidad
Richard Stallman, padre del software libre, allá por la década del 80, se cansó del “acaparamiento del software” y decidió crear su propia licencia de copyright, la primera licencia copyleft. A diferencia de la primera que clama “todos los derechos reservados” la licencia copyleft se reserva por el contrario sólo algunos de los derechos; logrando así un equilibrio entre una libertad para usar, modificar y redistribuir la versión del trabajo recibido, y una entrada económica segura para el autor. Se trataba de la Licencia Pública General de GNU (GPL): un sistema operativo completo libre y basado en que es éticamente imposible cerrar el código, ya que programar es considerado un derecho humano. La licencia estipula que toda copia del material, incluso si resulta modificado, debe llevar la misma licencia. Las copias pueden ser vendidas pero deben ser distribuidas en formatos que garanticen futuras ediciones.
Estas herramientas son parte de la ideología de trabajo y de vida de la comunidad hacker, y son la síntesis de sus reclamos por hacer de la red un espacio libre donde el espíritu colaboracionista y la mentalidad crítica tengan lugar. Al respecto Wayner postula que existen voces que se alzan contra la definición de libertad de Stallman ya que para ellos “ser libre significa tener derecho a hacer lo que uno quiera con el código, incluyendo mantener en privado todas las modificaciones que uno hace” .
Una de las cuestiones que se plantea como debilidad del sistema de Open Source, entonces, es la de pérdida de la intimidad, ya que los programadores se ven obligados a develar toda la información que crean. Uno de los entrevistados nos dijo “creo que tanto el acceso a los ordenadores, como la información que éstos contienen, no debería ser libre por imposición, sino que debería quedar en manos del dueño la libertad de compartirla o no”. Wayner aclara que la GPL sólo obliga a publicar la información si el usuario redistribuye su versión del programa, no en cuanto a lo que quede reducido a la privacidad de su ordenador.
Comunidad hacker
El Jargon File define la ética hacker en una síntesis de 6 puntos:
1. El acceso a los ordenadores y a todo lo que pueda enseñar alguna cosa sobre cómo funciona el mundo debe ser ilimitado y total.
2. Toda la información debería ser libre.
3. No creas a la autoridad. Promueve la descentralización.
4. Los hackers deberían ser juzgados por su hacking, sin importar sus títulos, edad, raza o posición.
5. Puedes crear arte y belleza con un ordenador.
6. Los ordenadores pueden cambiar tu vida a mejor.
Encontramos discrepancias en cuanto a las opiniones de los entrevistados sobre los puntos 1, 2 y 3 particularmente. Respecto al acceso ilimitado y libre a toda la información, uno de los entrevistados dice estar totalmente de acuerdo, ya que el acceso libre es una condición imprescindible del uso de los ordenadores. El segundo, cree por el contrario (como ya comentamos) que la libertad de compartir información depende de la voluntad y decisión del usuario.
En cuanto a no responder a una autoridad, uno de ellos expresa total acuerdo con la premisa, ya que dada la magnitud de la información que circula en la Web, la descentralización permite justamente la libertad de expresión. Ve además en su control un peligro inminente. El otro entrevistado manifiesta que cierta autoridad es imprescindible para la estabilidad y el orden.
Esto demuestra que temas tales como el derecho a la intimidad y el control de la información son tan controversiales que aún dentro de la comunidad hacker suscitan diferentes opiniones.
Respecto a la descentralización, para Himanen es de hecho ella la que hace tan efectivo al modelo Open Source. Sin embargo, aclara que esta escasez de estructuras rígidas no significa la total ausencia de estructuras; los proyectos hackers comportan figuras guías, como Torvalds, que ayudan a dar dirección y apoyo al desarrollo creativo. Un grupo reducido de evaluadores seleccionan las contribuciones útiles, pero todo basado en que ”el grupo evaluador de la red hacker conserva su posición sólo mientras sus decisiones se correspondan con las que resulten aceptadas para el conjunto de la comunidad de iguales” . El estatuto de autoridad está, por lo tanto, abierto a cualquiera y basado en el rendimiento de los resultados, pero de ninguna manera es permanente.
Conclusión: Ética hacker del trabajo
En un artículo publicado por Pekka Himanen en la revista Time en 2002, este explica que el modelo Open Source es el que estimuló la creación tanto de la Web como de Linux , al ser un modelo en el que la gente regala sus creaciones a los demás para que las usen, prueben y desarrollen. No fue el comercio el impulsor de estos proyectos, como se podría suponer dada su influencia en la tecnología. La revolución de Internet fue llevada a cabo por una “red de rebeldes”, y no por un ente comercial con intereses específicos e individualistas.
La ética hacker desarrollada por Himanen en La ética del hacker y el espíritu de la era de la información, forma parte de una nueva moral que desafía la ética protestante del trabajo expuesta por Max Weber hace casi un siglo. En La ética protestante y el espíritu del capitalismo Weber plantea que la moral del trabajo está fundada en la aceptación de la rutina, la laboriosidad eficaz y guiada por el espíritu capitalista; por eso en ella rige la actitud de buscar el beneficio ante todo y de valorar el dinero por sí mismo. En el modelo de libre acceso que proponen los hackers, ellos creen que es un deber poner a disposición gratuita de la comunidad su creación para que la utilicen, critiquen y desarrollen. La ética hacker del trabajo se basa en el valor de la creatividad, la transparencia, la pasión por lo que se hace y la libertad. Esta ética no se limitaría al ámbito de la programación; ya que, según Himanen, el modelo abierto podría transformarse en un modelo social.
Ver entrevistas:
Hacker 1: Download file
Hcker 2: Download file
Notas y enlaces:
1 Himanen, Pekka , La ética del hacker y el espíritu de la era de la información, Destino, Buenos Aires, 2002. Ver contratapa del libro
2 Ídem, p. 96.
3 Raymond, La catedral y el bazar. Ver traducción del artículo completo
4 Wayner, P., p. 137, La ofensiva del software libre, Granica, Barcelona, 2001.
6 Op. Cit. P. 90.
8 La ética protestante y el espíritu del capitalismo
Publicado por alumnosRoberto el Junio 29, 2006 06:36 PM | TrackBack
