Cátedra Procesamiento de Datos.
  Inicio | Programa | Teóricos | Prácticos | Saber Más | ¿Quiénes Somos?

Subsecciones

Convenciones
¿Qué es un weblog
Cómo se usa el weblog. Manual del MT
Enlace externo Enlace externo
Abre el enlace en un popup Abre el enlace en un popup
Enviar un mail Enviar un mail
   

Buscador


Sitios Favoritos Enlace externo

Archivo

El Libro
Alejandro Piscitelli
ISBN 950-6970-1
Paidós - 2002
 


powered.gif
Estás en: Inicio > Grupo 2 > ALGUNAS CONSIDERACIONES CRÍTICAS ACERCA DEL HIPERTEXTO
ALGUNAS CONSIDERACIONES CRÍTICAS ACERCA DEL HIPERTEXTO
29.11.2004

Por Grupo 2 – C
Esteban Lavezzari, Lucila Sánchez Lombardi y Jaquelina Celis.

En lo siguientes párrafos se esbozará una desmitificación acerca del hipertexto y de sus cualidades absolutas. A través de dos ejes como el autor y lector del mismo, se pretende exponer las falencias que el hipertexto posee y que muchos entendidos las han tratado de vislumbrar. El asunto consiste entonces en dar cuenta de que el hipertexto es nada mas y nada menos que una de las posibles maneras de organizar y producir el material y que, como toda forma de organización posee sus por y sus contra , las que deben ser tomadas en cuenta a la hora de su utilización.
Este informe no pretende tomar partido a favor de la escritura tradicional ni de la figura del intelectual como escritor sino que quiere dar cuenta que el hipertexto, al igual que toda tecnología, es un mecanismo imperfecto y para nada acabado.

Entre la disyuntiva de la muerte del autor y la amplificación de su figura

Mucho se ha escrito y dicho acerca del papel del autor en la narrativa hipertextual, y la verdad es que las consideraciones han sido variadas. No han faltado los anuncios de la muerte del autor, del desdibujamiento de la distinción entre las categorías de autor y lector, como así también se han percibido algunas hipótesis sobre la amplificación del lugar del autor.
Por un lado resulta cierto que en muchas oportunidades una lectura hipertextual interactiva brinda al lector la libertad de elegir su camino a seguir y de “construir” su propio texto mediante la utilización de múltiples enlaces que conectan a los distintos nodos. Esta posición es mantenida, entre otros, por N. Vouillamoz, quien sostiene que el productor de narrativas hipertextuales “establecerá otra relación con el lector, al ofrecerle una obra abierta e interactiva: el texto pierde así la autoridad de su creador como voz única, y confirma lo que algunos críticos habían ya anunciado como la muerte del autor” (1). Por otra parte, tampoco deja de ser verdad que el autor es muchas veces quien diseña esos múltiples caminos a seguir por el lector. Es en estos casos donde se requiere un trabajo bastante más dificultoso de parte del autor si se lo compara con el trabajo del autor de textos tradicionales (de lógica lineal). La escritura no secuencial requiere de la trabajosa labor de la organización hipertextual. Es de esta manera que podría considerarse una sobrepresencia del autor, como aquel arquitecto que ha diseñado todos los caminos posibles en una determinada narrativa.
Desdibujamiento del autor

La salida de esta disyuntiva podría estar dada por algunas de las concepciones de G. Nunberg, quien afirma que las categorías sociales de “autor” y “lector” no son naturales e invariantes, sino que deben ser consideradas como categorías contingentes, es decir, variables de acuerdo al concepto en el cual se inscriben. En el caso de la narrativa hipertextual, la construcción de la figura del autor depende, entre otras cosas, de los medios técnicos que se emplean para producir las obras. La tendencia no sería entonces “pensar que todos pueden convertirse en autores, sino que acompañando a otros movimientos que se dan en diferentes niveles de la cultura asistimos a la disolución de un concepto tradicional del autor, más que a la consagración masiva de autores a través de la publicación electrónica” (2). Además no cualquier persona que publique en internet puede convertirse en autor. No basta con obtener una determinada cantidad de audiencia, ya que aún hoy el reconocimiento de la categoría de autor tiene que ver con el reconocimiento de determinadas instituciones que funcionan como aval de las obras producidas, siendo estas las mediadoras en la constitución de públicos.

Es de esta manera que debe abordarse la problemática del autor hipertextual, considerando esta categoría como social e histórica y aceptando que, al igual que la narrativa y las maneras de acceder a la información, la categoría del autor también ha cambiado. Debe tenerse en cuanta que se inscribe en un mundo dónde las herramientas tecnológicas que emplea para desarrollar su producción le ofrecen otro tipo de posibilidades y condicionamientos, que hacen, sin lugar a dudas, que su producción y su forma de trabajo sea diferente.

Intertextualidad o distintos caminos lineales

La existencia de hipertexto y la evolución que su creación conlleva no se puede negar, pero si es posible realizar un análisis crítico a esta tecnología tan “enaltecida” por muchos autores. Para desarrollar nuestra postura nos basaremos en el “efecto de libertad” que el texto denota en tanto que no es más que una mera ilusión por la cual el lector tiene un mayor poder sobre el texto. Así lo afirma L. Lessig al decir “mi intención (…) ha sido destruir el mito acerca de la naturaleza de la red, un mito según el cual la red posee una naturaleza, y esa naturaleza es la libertad. (…) La naturaleza viene determinada fundamentalmente por sus arquitecturas” (3).

Desde sus inicios, la noción de hipertexto fue asociada a la “liberación” de la tiranía del texto escrito y una errónea creencia de que el lector podría ser considerado como un co-autor del texto en tanto que construye el camino a recorrer. Frente a esto, no existen palabras mas específicas que las de Pajares Tosca, “no es lo mismo elegir el orden de la secuencia de nodos de un hipertexto que ser el autor de un texto”. Las competencias que se ponen en juego al momento de escribir no son las mismas para un lector (incluso pueden llegar a ser azarosas) que para el escritor que propone, a pesar de múltiples recorridos siempre lineales, una lectura a seguir organizada por la estructura del hipertexto; y como ésta, puede hacerlo de otras formas pues el hipertexto no es más que una forma de organización entre otras.
El hipertexto propone diferentes enlaces a temáticas relacionadas con un texto, al que se puede ingresar de diferentes modos, pero ¿es ese recorrido que creamos un índice de la libertad que internet nos propone? ¿O es simplemente el planteo de “caminos”, ya pensados por el autor, donde cada nodo está pensado para dar complemento y asegurar la interconexión? La capacidad de elección que se le brinda al lector se confunde muy a menudo con un aumento de su libertad, que deviene de la creencia de que es posible un proceso interactivo. Esto es erróneo en tanto, al igual que en un texto tradicional, hay una notable desigualdad entre escrito y lector puesto que uno propone y el otro simplemente elige, por lo que no tiene poder de alterar el proceso propiamente dicho.

Para desarrollar mejor esta temática proponemos dar cuenta del recorrido del hipertexto: como al contrario de otorgar esa libertad, crea una mayor estructuración del texto; incluso con imágenes, videos, audio que ya dejan poco lugar a la creatividad e imaginación del lector. Abarcando el concepto de Arquitectura de L. Lessig se puede dar cuenta de la limitación que el soporte impone y a la vez estructura la forma en que el texto será creado y relacionado. La ubicación de los enlaces en la estructura es esencial para “retener” al lector, dentro de un hipertexto. Existe una propuesta por parte del autor para que los enlaces sean abordados en ciertos momentos y no en otros, como por ejemplo: generalmente en la páginas web se tiende a tener una guía en un costado de la misma para recorrer las diferentes secciones con mayor facilidad y una conexión, al final de cada rama, para volver al origen del mismo. De hecho la ubicación de los enlaces hace a la interconexión de la información más o menos acorde a la que el autor propuso, pues admite retrocesos para armar un nuevo recorrido dentro de las posibilidades expuestas. Pero esto no siempre sucede y es porque la libertad del lector no esta en poder elegir recorridos sino en desear iniciar la “inmersión” en ese hipertexto; así lo demuestra N. Burbules (4)en su clasificación de usuarios, donde da cuenta de la eficiencia que los hipertextos poseen para invitar a transitar un recorrido.

El conflicto queda planteado: las categorías autor/lector permanecen en el hipertexto pero al igual que cualquier variable, debe adaptarse al soporte que emplea. Aunque no por ello pierda cada una de estas su legitimidad. Como mucho habrá muchos opinólogos dando vuelta por internet, pero los autores seguirán siendo los mismos, y el lector elegirá, de la misma manera que puede saltearse un capítulo en un texto tradicional, que leerá y desde donde partirá (pero no por ello será un nuevo “autor”).

Volver al EDITORIAL

-------

Bibliografía

(1) Vouillamoz, Núria "Antecedentes de la irrupción de la tecnología hipermedia" en La literatura Literatura e hipermedia. La irrupción de la literatura interactiva: precedentes y crítica. Barcelona, Paidós, 2000
(2) Nunberg, Geoffrey "Adiós a la era de la información" en Geoffrey Nunberg (compilador) El futuro del libro. ¿Esto matará eso? Barcelona, Paidos, 1998.
(3) Lessig, Lawrence "Arquitecturas de control", "Regulando el código" Capítulos 4 y 5 de Códigos y otras leyes del ciberespacio. Madrid, Taurus, 2001.
(4) Burbules, Nicholas C y Callister, Thomas A "Hipertexto. El conocimiento en la encrucijada", "Lectura critica en la Internet", Capítulos 3 y 4 de Educación: riesgos y promesas de las nuevas tecnologías de la información. Buenos Aires, Granica, 2001.
* Pajares Tosca, Susana "Hipertexto, definición y características" y "Historia, teoría e ideología del hipertexto". Caps 2 y 3 de Literatura Digital. El paradigma hipertextual. Cáceres, Universidad de Extremadura, 2004.

-------
Fuente de la foto: www.gabrielserafini.com
-------

Publicado por Diego el Noviembre 29, 2004 01:10 PM | TrackBack
Comentarios
Haga un comentario












Atención: Para poder enviar un comentario, deberá ingresar el código que aparece en la imagen y luego oprimir el botón Publicar:

Código de seguridad