Pasado impreso
De notas al pie, bibliografía intra y extratextual, órdenes de lectura, toma de decisiones, inmersión, save options, referencialidad, imágenes y multimedialidad prehistórica en la era de los impresos informáticos.
Lo que sigue es, digamos, la parte "real" de las abstracciones que serán referidas en un adecuado marco teórico. Ejemplos que pueden encontrarse explorando polvorientas bibliotecas (y no tanto) o buscando puntos de conexión y pasaje de la literatura (y escritura) tradicional, impresa, a la literatura (y escritura) digital. Claro está: el objetivo es demostrar que lo hipertextual existe desde mucho antes que se creara internet. Punto y aparte.
-------
Uno de los usos más frecuentes de la hipertextualidad en el mundo impreso lo constituyen, por un lado, las notas al pie, que dirigen al lector hacia acotaciones relativas al texto que lee. Estas acotaciones, por su naturaleza, pueden quedar "descolgadas" o fuera de lugar en el cuerpo principal del texto, y es por eso que hallan su espacio de existencia en los márgenes. Coincidencias numerarias o sígnicas (asteriscas, sobre todo), nos permiten identificar las notas pertinentes y relacionarlas con aquella porción de texto a la que hacen referencia.
Rasgos diferentes de enlazado están conformados por las citas bibliográficas. Éstas remiten a otras obras, necesariamente anteriores, que dejan su "marca" en la actual. Estas marcas pueden tomar la forma de cita textual, entrecomillada, en el cuerpo principal del texto; cita indirecta con su correspondiente nota al pie, que contiene información editorial de la obra citada; o apartado bibliográfico al final del documento en cuestión, donde aparecen todos los datos de las obras consultadas y/o relacionadas con la "primaria" o actual.
La lectura lineal, de adelante hacia atrás y de arriba abajo, puede ser violentada expresamente por el autor. Un ejemplo típico de ello es Rayuela, de Julio Cortázar. Este libro (o más bien su autor) nos propone dos maneras posibles de leer el texto:
1°. Es posible leerlo como se leen los libros normales. En este caso, la regla es comenzar por el capítulo 1 y acabar en el 56, donde "hay tres vistosas estrellitas que equivalen a la palabra 'Fin'. En consecuencia, el lector prescindirá sin remordimientos de lo que sigue."
2°. ¿Qué tal si en vez de la monotonía lineal nos aventuramos a empezar la novela por el capítulo 73 y vamos saltando de un capítulo a otro, según nos vaya indicando el paréntesis final de cada uno de los capítulos? (Muchos capítulos en una misma pregunta, ya sé; esto es un borrador, che)
Cortázar nos marca un camino, sin duda. La libertad del lector para crear su propio hipertexto queda, así, acotada a una sola posibilidad preexistente. Pero, al mismo tiempo, ese desordenamiento de la lectura lleva implícita en sí otra libertad: la que cada uno tiene para trazar su propio camino de saltos pulguísticos a través del texto de la Rayuela, sin respetar el camino trazado de antemano por el autor. Es un poco como ver a Rayuela en tanto que gran red hipertextual. La analogía, claro, es, en realidad, aplicable a cualquier libro de lectura lineal.
Otro de los ejemplos de hipertextualidad impresa en la literatura podemos hallarlo en la serie "Elige tu propia aventura", libros donde, al final del primer capítulo, se nos plantean tres alternativas, cada una de las cuales significa una decisión diferente, a cuyas consecuencias deberemos atenernos. Si no nos conducen a un precipitado final, al pie del siguiente capítulo encontraremos un nuevo tridente de disyuntivas. Llegado un punto, cerraremos una historia con final feliz o infeliz... pero no definitivo. Podremos volver atrás, uno, dos o la cantidad necesaria de capítulos, y tomaremos decisiones diferentes. Incluso, empezaremos a leer la historia una y otra vez, a fin de recorrer todas las ramificaciones del árbol que nos plantea la historia. Es una invitación a jugar, en cierto punto equiparable a lo que sucede con los videojuegos en primera persona, ésos que nos permiten sumergirnos de lleno en la historia. Una historia de fantasía, donde tomamos nuestras propias decisiones, pero siempre con el fin último de avanzar lo más que nos sea posible para llegar al final.
Desde luego, al poner un señalador en alguna de las páginas del libro y apagar el velador, hacemos prácticamente lo mismo que al apretar el botoncito de "Save sesion/game" en nuestro videojuego favorito. Nos tomamos un descanso de la fantasía, para retomarla en otro momento, exactamente en el punto donde la habíamos dejado.
Una multimedialidad muy acotada en el universo impreso la constituyen los gráficos, ilustraciones y/o imágenes que acompañan a los textos. Sea en un libro como Alicia en el país de las maravillas, sea en un periódico, sea en un libro de poemas, sea en un manual escolar y/o en un grueso libraco de biología o una enciclopedia, podemos encontrar imágenes que, en mayor o menos medida, se integran con, y son referenciadas o evocadas por, el texto. Direccionantes como "Ver Fig. 10", "Ver infografía", "(Foto 1)", etc., nos remiten necesariamente a buscar el elemento gráfico en cuestión, creando un hipervínculo entre el nodo texto y el nodo imagen.
(To be continued...)
Publicado por Diego el Noviembre 24, 2004 12:50 PM | TrackBackDuda dudosa: ¿Está muy mal visto un tono coloquial en un trabajo académico?
Uno de los planteos podibles que me hago en relación al Webquest de teóricos es que, para que los chicos y adolescentes lean y se sumerjan con placer en la lectura, habría que abandonar, en las escuelas o institutos, los manuales de tono admonitorio, catedrático, arcaico y aburrido. Deberían reemplazarse por textos absolutamente coloquiales, que usen un lenguaje con el que los sujetos se identifiquen.
Digo, no sé, de pronto, me parece... es una idea. =)
Publicado por: JEL a Noviembre 24, 2004 12:55 PM
Yo no estoy de acuerdo para nada con lo que decís.
Si de educar se trata, no hay que caer en el común denominador sino ir mas allá de lo que (y cómo)se escucha hablar en la calle (en la familia, con los amigos). Para un lenguaje coloquial tienen la televisión y esos programas que les imponen y usan vocabularios "para/ de jovenes" cuadrados y sin sentido.
Hay manuales y toda una serie de material pedagógico para chicos y adolescentes que son exelentes y no caen en el lenguaje admonitorio, arcaico y academico y que sí logran estar a la altura propia del estudiante para que este se identifique. No todos son aburridos.
Que un chico se sumerja en el placer de leer no queda bajo la responsabilidad de los señores manuales sino que es un problema mucho mas complejo. Y ahi entran la educación basica de los padres,los maestros, situacion economica, etc, etc, etc.
Saludos
Florencia: Bienvenido sea tu disenso. De todas formas, no me queda claro si no estás de acuerdo con lo que digo en el fragmento-post del TP o en el comentario que se me ocurrió después de leer lo que había escrito en el ya mencionado fragmento-post.
Asumo, sin embargo, que te referías a la idea que Digo, no sé, de pronto, me parece... es una idea. =), como aclaro al final. Ni siquiera me puse a elaborar, sino que usé el formulario de comments como bloc de notas improvisado por el chispazo que salió de mi cabezota.
Pero voy a plantear una pregunta: ¿Pudiera ser que el hecho de "buscar ir más allá del común denominador" sea la causa de que los chicos de hoy en día se alejan de los libros y se acerquen a la pantalla?
Y respecto de lo que decís de que los lenguajes son impuestos, y que muchas veces entran a jugar más factores que un simple manual... ¿entonces eso significa que yo soy un dominado total porque disfruto enormemente leer todo tipo de cosas, desde libros hasta esos horrorosos afichitos políticos pegados en el techo del aula y, lo que es peor, también me la paso leyendo en una pantalla? Ö_ö =P
De todas formas, lo que más atinado me parece es que la educación se adecue a cada sujeto en particular. Que, de acuerdo a sus gustos y capacidades, se elabore un plan de lectura que busque formarlo respetando su individualidad y/o preferencias... Algo así como una especie de "tutor" o "profesor particular", digamos.
¿Idealista, yo? Nada, estoy desvariando, dejá. =D
Si, si... me referería al comentario que escribiste despues de este post...
Con que la educación se centre en cada sujeto estoy de acuerdo, es más, una utopía ...
Ahora con las dos preguntas anteriores mi opinión es
- NO (...) y
- NO (...)
Disculpá, la explicacion de porque NO es muy larga para responder en ambas preguntas y bastante tipeo tengo con los 4 trabajos prácticos que tengo que entregar esta semana...
Si queres el miercoles lo discutimos en persona y de paso, idealizamos y devariamos un poco mas
Buen fin fin de semanaaa!!!!
Publicado por: Flor Barone a Noviembre 28, 2004 09:15 AM
