Al pensar en las actividades de la infancia, es casi inevitable no recordar aquellos “jueguitos” en los que tantas horas hemos invertido. Quien no ha jugado alguna ficha en un videojuego o se pasó todo un día tratando de pasar de nivel en un juego de computadora. Vivíamos ese juego tan posesionado, tan inmerso en esa realidad, que se nos hacía difícil abandonarla. Lo único capaz de terminar con ello era el “fuera de juego” o una mamá llamándonos a comer.

Al pensar en las actividades de la infancia, es casi inevitable no recordar aquellos “jueguitos” en los que tantas horas hemos invertido. Quien no ha jugado alguna ficha en un videojuego o se pasó todo un día tratando de pasar de nivel en un juego de computadora. Vivíamos ese juego tan posesionado, tan inmerso en esa realidad, que se nos hacía difícil abandonarla. Lo único capaz de terminar con ello era el “fuera de juego” o una mamá llamándonos a comer.
Con los avances de la tecnología los juegos se acercaron cada día un poco mas: el teclado dejo de ser esa única oportunidad de entrar en aquel mundo… cada juego encontró su propia herramienta para desarrollarse, como por ejemplo, los joystick para los juegos de aviones, o bien los volantes para manejar autos. Y no sólo lograron acercarnos más al juego a través de la vista y las manos: ahora todo el cuerpo se involucra. O acaso ¿nunca te pasó que mientras “corrías” una carrera, al momento de doblar una curva, te moviste vos también para ese mismo lado e incluso torciste la cabeza como si eso te permitiera hacer mejor la maniobra? Todos estos son síntomas de que ya estamos actuando intensamente en el juego y de la forma q nosotros elijamos. Porque si bien el objeto del programita puede ser ganar una carrera, muchos personajes se pueden construir en torno a eso: se puede elegir ser ese que gana la carrera por sus aptitudes y elegir el auto mas acorde a la pista, o bien, ser un piloto sólo interesado en chocar a los demás, no tanto para ganar sino para que los otros no ganen.
Ahora bien, estos juegos también permiten una amplia variedad de elección para jugar al antojo de cada uno: se puede elegir el tipo de auto, las pistas, el clima, si es de día o de noche, competir contra la maquina, contra otro jugador en la misma maquina o bien en red con personas de otras partes del mundo. Pero esto no quiere decir q aunque tengamos la variación al alcance de la mano se tenga pleno control del juego, mas aun cuando se compite con otras personas, puesto que ellas también buscarán ganar e interferir en nuestra meta.
La verdad es que resulta muy difícil no estar inmersos en esa realidad que el juego nos propone mientras estamos participando de él. Pero aquello siempre termina y debemos volver a la otra realidad, aquella en la que no somos ni pilotos de carreras, ni luchadores, ni aviadores, ni un payaso violador, pero siempre con la certeza de que podemos volver a jugar en otro momento. Quizás, lo que hace que la experiencia de inmersión sea tan interesante, es que ésta no dura para siempre, y que nada de lo que allí suceda será irreversible y determinante en nuestra vida.
Lucila Sanchez Lombardi - Jaquelina Celis
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Fuente de la foto: http://legacy.openphoto.net/
En realidad, y hasta cierto punto, lo que sucede en el entorno simulado de los juegos puede influir en nuestra vida. Puede, en ocasiones, potenciar algunas habilidades, o despertar otras nuevas, que luego aplicaremos en la vida real (salvando las distancias, claro).
Un ejemplo exagerado:
No sé si el pibito de Carmen de Patagones habrá jugado alguna vez al Counter strike... pero seguro que, si lo hubiera hecho con asiduidad, los 13 a 17 tiros que disparó ahí adentro no habrían tenido desperdicio. Una bala en la frente de cada uno de sus compañeros y ahora estarían llorando bastantes más muertes de las que se produjeron. ¿Y eso por qué? Porque el hecho de pasarte horas y horas apretando el gatillito en un jueguito puede potenciar tus reflejos y puntería.
La influencia es relativa y en verdad hasta cierto punto:
Creo que puede haber influencia en la vida diaria acordar por un chat encontrarse con alguien luego en un cafe.
Pero de ninguna manera veo viable que, por saber jugar maravillosamente un juego de carreras de autos, pueda en mi vida cotidiana ponerme frente a un volante y salir a manejar sin haber aprendido previamente a hacerlo. El mismo caso se extiende a un simulador de vuelos y al Counter strike, no creo que sean las mismas sensaciones las que recorren al cuerpo, ni las mismas acciones al momento de apuntar a alguien.
Jaquelina: Los pilotos, tanto comerciales como militares, deben completar obligatoriamente una cantidad "X" de horas de vuelo en simulador. Y no es un simulador cualquiera, sino que reproduce al pelo la cabina de una aeronave.
Asimismo, en Fórmula 1, existen simuladores de cada circuito para que los pilotos adecuen los reflejos a las viscitudes de cada uno.
Por otra parte, ustedes mismas dejan en claro, en el artículo, que ahora todo el cuerpo se involucra dentro de esos entornos simulados. Bien, pues ahí hay dos ejemplos de que esos entornos simulados sí influyen en la vida real.
Inclusive, hace años, hubo una experiencia de entorno simulado en la que los participantes usaban "armas de fuego" con laser y sensores. Claro está, el entorno era un sitio real, por lo cual la situación misma de ese juego los capacitaba para moverse, actuar y, ¿por qué no?, matar, en "la normalidad".
En este punto, cabría preguntarse hasta dónde llega la influencia de la pantalla. Más específicamente, de la pantalla de TV que mostró los hechos del pendejito asesino. Supongo que recordarán lo que pasó en Salta hace unos días, que un nene de ¿11 años? entró al aula y disparó dos tiros. ¿Influenciado por lo que vio y oyó en la tele? ;)
Publicado por: JEL a Octubre 14, 2004 10:47 AMYo entiendo tu punto de vista en tanto los simulacros, pero mi explicación se refiere a los juegos de y para pc. Y te doy un hecho puntual: Yo puedo jugar relativamente bien en un juego de carreras, pero esa "habilidad", no la puedo aplicar a mi vida cotidiana en tanto que no se manejar; si no tengo el conocimiento previo de que pie va en el acelerador, el juego de una pc (llámesele Need for speed o cualquier otro juego -no simulacro-) no me va a servir.
Y con respecto a lo de Salta, a mi parecer, suena igual a decir que "escuchaba Marilyn Manson".
Jacky: De acuerdo. Te hago tres preguntas, entonces.
1. ¿Jugás relativamente bien al NFS, o jugaste alguna vez?
2. Si la respuesta anterior es afirmativa en alguno de las dos opciones, ¿y después de jugar no probaste a manejar un Fitito?
Si la respuesta a 2. es que no: ¿Y qué esperás? =P
Si la respuesta a 2. es que sí: ¿O sea que sobreviviste? Entonces te sirvió usar el volante, aunque fuera virtual. =P
La pregunta 3 es: ¿Y si esta vida que nosotros creemos vivir no fuera más que un simulacro, un juego de títeres de éste señor? =D
Publicado por: JEL a Octubre 14, 2004 08:38 PMDespués de estar navegando como en los viejos tiempos, para recordar lo grata que fue mi cursada el cuatrimestre anterior, me encuentro ante los "post" de mis compañeritos, y este "pseudo devate" me llama particularmente la atención.
Yo sí te quiero contestar, querido compañero JEL,(si es que ese es tu nombre) esas tres "preguntitas".
1) Sí,lo he jugado alguna vez, ya que me encantan las carreras virtuales.
2)No, nunca se me ocurrió subirme a un "fitito" y conducirlo alocadamente por toda la ciudad, ya que si bien, por un lado me gusta "entretenerme" con la velocidad VIRTUAL, aún no tengo espíritu de "kamikase" ni "asesina en potencia", ni nada similar.
3)¿Será qué ésta pregunta no la llego a entender porque soy agnóstica, o simplemente porque te fuiste de tema totalmente?
Me parece que tanto tiempo delante de la PC, te ha hecho creer que la vida es una gran MATRIX.
Hasta luego, es muy grato pasar por aqui de vez en cuando y comprobar que TODO SIGUE IGUAL.
hjk
Publicado por: marie a Junio 20, 2006 05:04 PMcreo yo que el chat a influido mucho en la vida cotidiana y es por eso que debemos de comunicarnos pr medio deeso y aparte de que es de lo mas cool manchas hello pa' la gentita del cole a.r.a. los olivos
Publicado por: lorena bertotti carbajal a Junio 20, 2006 05:08 PM
