Un individuo entra en la consulta del psicólogo y como en cualquier otra explica sus síntomas. El terapeuta, ayudado por las herramientas tradicionales, llega a la conclusión de que la persona sufre una patología fóbica como por ejemplo claustrofobia. Y luego le dice al paciente: -"no se preocupe, yo lo voy a ayudar. Póngase este casco, tome este joystick y prepárese para sumergirse en su realidad".
En el tratamiento de cualquier tipo de fobia, la técnica que ha demostrado tener mayor eficacia es la que se conoce como exposición en vivo, que consiste en poner al paciente directamente en contacto con las situaciones que le provocan angustia o terror. La ansiedad casi siempre surge porque la memoria guarda algún tipo de temor ante esas situaciones. Y para combatir el miedo, el terapeuta tiene primero que despertar el temor y luego intentar modificarlo mientras el paciente sigue padeciendo ansiedad.
Entra aquí en juego un novedoso tratamiento psicológico que, conocido como ciberpsicologia, se basa en la realidad virtual para crear auténticos universos virtuales que permiten descubrir los misterios del comportamiento humano y las emociones que los mueven.
Más o menos después de la segunda sesión, el enfermo se enfundará las gafas típicas de realidad virtual y un dispositivo lo transportará a un mundo de imágenes creadas por ordenador que le harán sentir como si realmente estuviera inmerso en él. Los escenarios cibernéticos dan la oportunidad de entrar en contacto con aquello que angustia al enfermo en un entorno donde sabe que nada le puede pasar. Constituyen una transición entre la consulta del terapeuta y el mundo real que para estos individuos es una amenaza.
Los métodos de realidad virtual suelen combinar un programa de computadora supermoderno compuesto de audífonos, un asiento especial y una plataforma que recrean sonidos, que provocan que los usuarios tengan la sensación de estar inmersos en el lugar. A lo largo de las sucesivas sesiones, las gafas lo transportarán a los entornos que más teme. La experiencia se hará de forma progresiva, para que el individuo vaya ganando confianza de a poco.
Aunque en principio podría parecer una tortura, los expertos aseguran que, de este modo, el paciente se habitúa a las situaciones que le producen terror y aprende a manejarlas.
Para moverse por el espacio virtual, los enfermos disponen de un joystick o un ratón porque con los típicos guantes, los pacientes no se sienten lo suficientemente cómodos como para vivir la experiencia de estar allí, algo que es básico para que la terapia sea eficaz.
Ya se han diseñado diversos escenarios en los que el terapeuta puede controlar las condiciones para aumentar o disminuir el grado de dificultad. Y a su vez, estos escenarios virtuales son tan flexibles y fáciles de programar que se pueden crear situaciones adaptadas a cada paciente. En ciertos casos, los pacientes no tienen que llevar puestas las gafas de realidad virtual sino que la simulación se hace en una sala en penumbra y con una gran pantalla. También, en este caso, se pueden manipular las condiciones y las imágenes para que el sujeto viva una experiencia lo más cercana posible al mundo real.
Esta metodología basada en la realidad virtual ya se está aplicando al tratamiento de patologías como la fobia social, el miedo a volar, el estrés postraumático provocado por acontecimientos conflictivos tales como atentados o la participación en conflictos bélicos, entre otros.
La meta es emplear la realidad virtual como medio de crecimiento personal creando entornos para comprender las reacciones emocionales ante el exterior y perfeccionar habilidades e, incluso, poner a prueba nuestras ideas. Se busca que el cerebro y, por ende, todos los sistemas del organismo y las emociones, reaccionen como si el entorno inventado fuera la realidad real y que el usuario puede interactuar con el mundo virtual en tiempo real.
Los expertos consideran que el espacio cibernético puede ser curativo, por lo que creen que el tratamiento con programas de realidad virtual será una de las formas de terapia psicológica que más crecerá en los próximos diez años. Y que en poco tiempo permitirá que cada enfermo pueda descargar de su PC el programa y decidir por sí mismo, cuándo y cómo administrarse el tratamiento. A este fenómeno se le conoce como telepsicología y es particularmente útil en aquéllos casos en los que el terapeuta se encuentra geográficamente lejos de su paciente o también para aquellos individuos cuyos trastornos no son muy graves y que de otro modo nunca acudirían a una consulta.
Julia Do Rio - Laura Esplugas
¿Telepsicología? ¿Será tan fácil como parece que el paciente descargue el programita a su pc? Sin control presencial del especialista, ¿cómo puede éste saber que su paciente cumple con los ejercicios de simulación? Ö_ö
Publicado por: JEL a Octubre 13, 2004 10:16 AM
