A pesar de los avances tecnológicos aún algunos textos únicos de épocas ancestrales no fueron difundidos ni tal vez lleguen a serlo. Esto implica que hoy, como en el pasado, continúen existiendo textos inaccesibles.
En pleno siglo XXI y con tecnologías inimaginables en otras épocas, nos encontramos ante la posibilidad de dar a conocer al mundo nuestros pensamientos.
Ya no es necesario ser un erudito para ser leído en el mundo entero.
Hoy Internet pone al alcance de nuestras manos la posibilidad de acceder, a través de unos pocos pasos, a publicar en la red y en segundos llegar a miles de lectores.
Sin embargo en esta misma época surge una preocupación que no encuentra hasta el momento una respuesta definitiva.
La problemática surge en la Biblioteca del Vaticano, centenaria entidad que cuenta con gran prestigio en el mundo. Esta biblioteca, almacena alrededor de 1,6 millones de libros.
Los manuscritos del lugar, con miles de años de vida, corren hoy verdadero peligro de desaparecer.
A pesar de los recaudos que se tienen con ellos, el simple hecho de abrirlos provoca su deterioro.
Es paradójico que si bien hoy en día crecen los esfuerzos por registrar y legislar los conocimientos, al mismo tiempo, no se quieren perder los tesoros escritos, única expresión de las primeras formas de tecnología que permitieron conservar los conocimientos.
Hoy, como antes, muchos de los conocimientos existentes continúan custodiados y lejos de ser dados a conocer.
Los milenarios manuscritos son conservados de forma tal que apenas pueden ser leídos por selectos académicos.
Tal vez no se tome conciencia de que tan extrema conservación impide la divulgación de conocimientos fundamentales para la humanidad.
Como este caso (de público conocimiento) deben existir, en secreto, muchos otros textos originales manuscritos que corren peligro de desintegrarse sin ser conocidos.
Quizás la tecnología, con sus avances permanentes, permita que sean difundidos sin modificar su estado original.
A pesar de los millones de conocimientos que circulan en el ciberespacio, priman los intereses de quienes eligen conservar determinados saberes sólo en sus formas impresas originales, a las que la mayoría no puede acceder.
En este caso particular sostenemos que la difusión de la información, además de lograr la democratización de los conocimientos, permitiría que no se pierda el caudal de información que esos manuscritos poseen para seguir generando nuevos conocimientos.
En el debate de este tema, al llegar a la conclusión final, surgieron posturas divergentes acerca de la difusión del conocimiento: una postura sostiene la divulgación total del conocimiento y la otra, que es necesario una filtración de éstos antes de su difusión total.
Las posturas expuestas dejan un interrogante abierto acerca de si es positiva o no la divulgación total del conocimiento.
Daiana Schvartz
María Varela
Fuente de la foto http://www.guia.com.uy/
Pongamos un ejemplo moderno: la divulgación, vía internet, de cómo construir una bomba con elementos que se pueden hallar en la cocina del hogar. La pregunta que surge es: ¿conviene que cualquiera sepa tal procedimiento?
Si me pueden responder esa pregunta, entonces podrámn hallar una respuesta a los interrogantes que plantean en su texto.
Pienso que el conocimiento tiene que divulgarse en su totalidad, siempre manteniendo parametros de respeto y legalidad, el filtor luego lo hace la misma sociedad diciendo si se interesan o no en dichos temas.
Publicado por: Federico Ares a Septiembre 21, 2004 05:10 PMEs muy interesante chicas lo que plantean, o por lo menos así lo fue para mí que desconocía sobre el tema de la Biblioteca del Vaticano.
Me parece que es un tanto difícil de conseguir la divulgación total de conocimiento -a pesar de que nos encontremos en la sociedad de la comunicación- porque siempre pueden aparecer detrás cuestiones de poder. El conocimiento sobre algo da un poder frente a los que no lo poseen, por lo que más allá de que en la actualidad existirían los medios para que se de esa divulgación total, mientras la posesión de ciertos conocimientos sirva como recurso para la manipulación de quienes los poseen sobre los que no, la divulgación total no me parece posible en un futuro cercano. (Lo que no significa que no desee que las cosas fueran de otra manera)
el peligro es tan considerable para quien obtenga estos conocimientos, asi como para quien los guarda celosamente, la clave esta en poder entederlos pero no en utlizarlos ni difundirlos masivamente, como lo demuestran, la facilidad de opiniones diversificadas con la llegada de internet, puede generar mas discrepancias y problemas alrededor del globo, de las q ya genera el vaticano por si solo y su manipulacion de las escrituras y la fe de sus fieles.
Publicado por: a Marzo 23, 2005 03:48 PM
