Hoy en día, encontramos que a través de la informática existen diferentes alternativas al momento de presentar las fuentes tipográficas. Resulta paradójico que durante tantos años se haya buscado mediante la escritura, la imprenta y luego la informática, tecnologizar la palabra a toda costa, y que, actualmente, aflore un exacerbado interés por humanizar cada vez más la tipografía.
Con la imprenta, la escritura se convirtió en una mercancía más, en tanto un estilo homogéneo a visualizar. Pero los tiempos cambian, y en medio de la gran aldea global, donde cualquiera puede, con un mínimo de conocimiento previo, tener una página web, la nueva era busca constantemente la distinción. Con los estilos, en cuanto a la visualización de las palabras, también sucede lo mismo. Ya no sólo se busca un estilo propio de escritura, sino que gracias a las computadoras también se puede hallar esa fuente tipográfica que nos identifique.
Miles de tipos de letras pueden verse hoy en internet, y las que más nos sorprenden son aquellas que buscan parecerse cada vez más a la caligrafía manual, como una nueva forma de darle ese toque de personalidad adicional a lo que se escribe. Nos resulta paradójico que durante tantos años se haya buscado mediante la escritura, la imprenta y luego la informática, tecnologizar la palabra a toda costa, y que actualmente aflore un exacerbado interés por humanizar cada vez mas la tipografía. Pero en verdad la cuestión va más allá de eso: las tipografías dan en sí un complemento extraordinario a la escritura.
Con sólo ver que tipo de letra se utiliza se puede deducir un poco más acerca de quien escribe y para quien lo hace. A veces, sin prestar atención al texto, si observamos una letra demasiado informal, con “garabatos” incluidos, podemos inferir que ese texto apunta a un estilo joven y que, salvo raras excepciones, no despertará gran interés en alguien de mayor edad, ya que es probable que le parezca de mal gusto o desprolijo. Lo mismo ocurre con los colores que se utilizan, en tanto la sobriedad que el texto transmita a simple vista; aquella escritura que aparezca acompañada de tonalidades rosadas será plausiblemente asociada con lo femenino (aun cuando el contenido del texto poco tenga que ver con aquello).
No es nuestra intención decir que un texto sólo será leído por sus características tipográficas, pero muchas veces la visualización del mismo resulta ser la puerta de entrada para su lectura (como quien diría “a primera impresión”). Las fuentes tipográficas pueden adecuarse a una marca y hasta pueden variar acorde al público al que pretende dirigirse. Para comprender mejor esta cuestión sólo basta con mirar nuestra vida cotidiana, en la cual, según sea la ocasión, nuestra caligrafía cambia: si lo que se escribe es un apunte probablemente se hará con letra agitada y estará lleno de abreviaciones y signos que sólo el que escribe puede comprender; y si se trata de una carta de presentación que se envía adosada un currículum para la búsqueda de un empleo, ésta presentará ciertos rasgos de formalidad y prolijidad. En internet, la cuestión resulta ser algo mas variada, puesto que “el toque de personalidad” influye mucho en las páginas personales pero no así en las pertenecientes a ciertas empresas o bien en los diarios on line, donde lo sobrio y lo considerado “de buen gusto” exaltan el texto en sí, para que el lector no se “pierda” en detalles y se concentre en el contenido.
Con todo lo dicho, intentamos dar cuenta de que la tecnología no siempre pretende homogeneizar todo, puesto que presenta un abanico de posibilidades que permite al hombre expresarse casi como si lo estuviera haciendo de manera manuscrita, dándole quizás hasta la fuente tipográfica, o mejor dicho, la caligrafía, no sólo lo mas simétrica posible sino también aquella que siempre quiso tener pero nunca había podido lograr.
Lucila Sanchez Lombardi - Jaquelina Celis
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Fuente de la foto: http://www.abeatexperience.com/experience/
Publicado por Alumnos15 el Septiembre 20, 2004 03:46 PM | TrackBackNunca se me ocurrio ponerme a reflexionar acerca de los diferentes tipos de letras que ofrecen los programas de escritura en la computadora. Sostengo que por mas variedad de letras que haya nada se compara a la letra manuscrita de una persona. Soy partidiaria de la grafologia para conocer las caracteristicas de las personas porque todos poseemos una forma diferente de dibujar las letras. Y por eso analizando la letra de cada persona se podrian concocer ciertos aspectos de su personalidad. En cambio la escritura en la compu es impersonal. Si dos personas eligen el mismo tipo de letra podria considerarse que poseen ciertos rasgos comunes y/o una intencionalidad similiar.
Publicado por: Daiana Schvartz a Septiembre 21, 2004 11:00 PM¿Por que se piensa que la tipografía que usamos en un procesador de documentos, de html o lo que fuera que estemos procesando, es una forma de des-humnización? Muy bueno el trabajo!
Publicado por: Ariel Vercelli a Septiembre 22, 2004 10:49 AMMumble, mumble...
La palabra-verbo "homogeneizar", aplicada a la web, o a documentos digitalizados en formato .doc, me lleva a pensar inevitablemente en estándares, como los del W3C.
Los tipos de fuentes que soportan los navegadores web hoy en día son limitados, muy limitados, y una tipografía "personal, adornada, de puros garabatos", sencillamente es reemplazada por una como "Times New Roman"... a mesno que la fuente original se encuentre en la pc que accede a procesar el documento. =)
Tal vez por eso interpretamos erróneamente que es una forma de des-humanización.
De todos modos, estoy convencido de que ni la tipografía ni el diseño de un documento le dan un toque humano, no señor. Lo ue los hace humanos es otra cosa, más simple: el contenido, el texto en sí, las palabras utilizadas por el autor, lo que narra o cuenta o describe o explica. El resto, son espejitos de colores. =P
Me fui de tema, creo. Disculpen. =)
Publicado por: JEL a Septiembre 22, 2004 11:45 AMY como me fui de tema, se me escaparon un par de horrores:
mesno = menos.
ue = que.

